A 200 años de la Batalla de Tenería, Aiquile

Juan Clavijo Román (*)

PRIMERA PARTE: ¿QUÉ DICEN LOS HISTORIADORES?

Miguel Ramallo en el libro “Guerrilleros de la Independencia”, dice: “La guerra de guerrillas que sostuvieron los altoperuanos es extraordinaria por su originalidad: la más CRUEL por sus sangrientas represalias y a la vez la más HEROICA por los sacrificios y hazañas que en ella se consumaron”.

“Sus telégrafos eran tan rápidos como originales, porque el servicio de avisos lo hacían con el FUEGO. En la cumbre de todas las montañas existían puestos de indígenas, que con ojo de águila observaban cuánto sucedía en los pueblos, caminos o llanuras. Una hoguera colocada en la cumbre de una montaña, en tal o cual dirección, con otras combinaciones hechas por medio del fuego, visibles desde largas distancias, avisaba a los guerrilleros la dirección que seguían las fuerzas realistas, la composición de éstas y hasta el número de ellas”.

“Para ellos no había cuartel; sabían que iban a ser bárbaramente inmolados si eran hechos prisioneros, y a pesar de todo nunca el miedo ni el desaliento tuvo cabida en sus generosos pechos, hasta que después de más de dieciséis años de lucha constante, sin que ésta tuviese tregua ni un día, ni una hora, vieron brillar en el cielo de su patria el hermoso sol de la libertad”.

Bartolomé Mitre en “Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina”, Tomo II. Buenos Aires, 1942–1943, dice: “Es esta una de las guerras más extraordinaria por su genialidad, la más trágica por sus sangrientas represalias, y la más heroica por sus sacrificios oscuros y deliberados. Lo lejano y aislado del teatro en que tuvo lugar, la multiplicidad de incidentes y situaciones que se suceden en ella fuera del círculo del horizonte histórico, la HUMILDAD de sus caudillos, de sus combatientes y sus mártires, ha ocultado por mucho tiempo su verdadera grandeza, impidiendo apreciar con perfecto conocimiento de causa su influencia militar y su alcance político”.

SEGUNDA PARTE: CONTENIDOS TEÓRICOS: GUERRA DE GUERRILLAS

Es una táctica militar que consiste en atacar sin ser visto, hostigando al enemigo en el propio terreno, que conocen muy bien, de las fuerzas defensoras con destacamentos irregulares y dispersos.

ACTÚAN. Mediante ataques rápidos y sorpresivos, interceptan caminos y comunicaciones, hacen volar infraestructuras como puentes y caminos, capturando armas y municiones.

GUERRA DE LAS REPUBLIQUETAS. Desde 1089, los indígenas estuvieron en guerra abierta con los realistas, combatieron con fusiles, cuando los tenían y sino con pedradas, a palos o derrumbando peñascos de muchas toneladas, aplastando a soldados, caballos, etc. Desde 1816, fueron llamadas Republiquetas: “Se llamaba así a cada una de las zonas o valles cuyos habitantes obedecían a un caudillo popular”. En Argentina se llamaba MONTONERAS: constituidas por individuos de una misma localidad, que brindan su apoyo armado a una determinadas causa o caudillo. Hombres que marchaban en Montón, es decir desorganizados, se agrupaban y dispersaban “en los montes” y generalmente luchaban “Montados”.

TERCERA PARTE: LAS PRINCIPALES REPUBLIQUETAS

LA REPUBLIQUETA NORTE, dirigida por el cura Ildefonso de las Muñecas, encargado de impedir el ingreso de los ejércitos españoles enviados de Lima.

REPUBLIQUETAS DEL CENTRO

LA REPUBLIQUETA DE MIZQUE Y VALLE GRANDE, dirigidas por Carlos Taboada e Ignacio Warnes, controlaba las rutas de Cochabamba, Chuquisaca y Santa Cruz.

REPUBLIQUETA DE AYOPAYA, varios comandantes, Lira, Chinchilla y Lanza, controlaban la comunicación entre el altiplano y los valles.

REPUBLIQUETA DE SANTA CRUZ, comandado por Ignacio Warnes, fue la vía de escape y refugio para los guerrilleros.

REPUBLIQUETAS DEL SUR

REPUBLIQUETA DE LA LAGUNA, comandada por los esposos Manuel Ascencio Padilla y Juana Azurduy de Padilla.

REPUBLIQUETA DE CINTI, dirigida por Vicente Camargo, mantuvo abierto el camino a Charcas para el ingreso de los ejércitos argentinos.

REPUBLIQUETA DE CHAYANTA, comandados por José Ignacio Zárate y Miguel Betanzos.

REPUBLIQUETA DE TARIJA, comandado por Eustaquio “Moto” Méndez.

OTROS GRUPOS GUERRILLEROS

En AZERO, Liderizado por Vicente Umaña. En SAN JUAN DE PIRAI, por el cacique guaraní Pedro Cumbay.

La Guerra de Guerrillas o Republiquetas  duró 15 años, tuvo 102 caudillos y solo 6 (seis) vieron nacer la República. Destacamos que en enero de 1826, “Los aguerridos” del Gral. José Miguel Lanza van al recibimiento del Libertador Simón Bolívar. La REPUBLIQUETA DE AYOPAYA-INQUISIVI, fue la única sobreviviente hasta la creación de la nueva República.

CUARTA PARTE: LA REPUBLIQUETA DE MIZQUE

Después de la Batalla de Quewiñal (24 de mayo de 1812), la victoria de Goyeneche, Esteban Arze se retiró a Mizque en busca de Carlos Taboada, Subdelegado de la provincia de Mizque, que había formado una división de 300 hombres. Taboada levantó a indígenas y alejó a los realistas de Mizque. Tenía la idea y la aspiración de ocupar la ciudad de La Plata, lo intentó varias veces pero no se consolidaron.

Fue el sargento Manuel Campos (español), camuflado en las fuerzas patriotas, quien intentó asesinar a Taboada, no logró culminar el mandato y fue apresado y juzgado.

Taboada y Arze fueron con la esperanza de apoderarse a Chuquisaca, pero en Los Molles (7 de junio de 1812), fueron derrotados los patriotas. A los pocos días Carlos Taboada fue apresado en Tinguipaya y posteriormente conducido a Potosí para ser juzgado (18 de julio 1812). Le cortaron la cabeza y el brazo derecho y todos sus bienes fueron confiscados. Este episodio también está relatado en la novela “Juan de la Rosa” de Nataniel Aguirre.

Después de la muerte de Taboada, continúo la guerra en el territorio de Mizque, donde se siguieron resistiendo a las fuerzas realistas con caudillos anónimos.

Arze después de las batallas de Los Molles se fue al Río de La Plata y tomó parte en los combates de Tucumán (24 de septiembre de 1812) y Salta (20 de febrero de 1813), bajo las órdenes  del Gral. Manuel Belgrano. Dos grandes victorias de patriotas.

Arze retornó al Alto Perú y continúo participando en las batallas de Vilcapugio (1 de octubre de 1813) y Ayohuma (14 de noviembre de 1813). Lastimosamente fue en la expedición a Vallegrande (1 de diciembre de 1813) donde empieza la tragedia; prisión y muerte de Arze en Santa Ana del Yacuma (Beni), el 24 de febrero de 1815.

QUINTA PARTE: AIQUILE CENTRO DE GUERRILLEROS. COMBATE DE TENERÍA

Aiquile era el centro de reuniones y fortalecimiento de los combatientes, ya que estaba al medio, entre Chuquisaca y Cochabamba, comandada por los esposos Padilla y por Arze, respectivamente. Los guerrilleros anónimos seguían brotando en toda quebrada, en las montañas, es así que en Aiquile la lucha continuaba contra los españoles.

El Capitán Patricio José Lara también combatió junto a Carlos Taboada, que era Alcalde ordinario de Aiquile, junto con 26 patriotas del pueblo resistieron a los españoles. El 3 de agosto de 1816, los guerrilleros Jacinto Cueto y Prudencio Miranda tomaron por asalto el pueblo de Aiquile, matando a realistas, tomando sus armas y municiones. Pero el 14 de septiembre de 1816, llega la noticia de la muerte de Manuel Ascencio Padilla, siendo nombrado Jacinto Cueto como comandante, sucesor de Padilla. Es necesario investigar el rol de este caudillo aiquileño.

Durante el periodo 1816–1818, la lucha de los patriotas era permanente, hostigando en cualquier quebrada o montaña a los españoles. Las derrotas de los patriotas continuaron en cadena en varias regiones y en el Combate de Tenería fueron muertos y fusilados: Lara, Cueto, Centeno, cabecillas de Aiquile, con más 26 hombres de tropa, en la plaza de Aiquile, el realista Juan Ramírez fue el ejecutor, pero Centeno logró fugar el 20 de diciembre de 1818, fecha que Aiquile reconoce como efemérides patriótica.

El Capitán Patricio Lara, criollo, nacido en el lugar, compartía el ideal de la emancipación de la dominación española, cooperando con Taboada, además entregaba víveres y animales para las fuerzas patriotas.

SEXTA PARTE: OTROS GUERRILLEROS DE AIQUILE

EL CURITA ROJAS, patriota feroz, llamado así por haber sido sacristán, y se dice que abría el corazón de los vencidos y bebía la sangre.

EL GUITARRERO, feroz caudillo, que aún degollado, seguía persiguiendo a sus enemigos con gritos alarmantes.

FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:

Cáceres Romero, Adolfo (2017). División Errante. 1879–1880. Edit. Kipus. Cochabamba. Bolivia.

Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba (2016). Cochabamba. Entre el hielo y el fuego. Bicentenario de la muerte de Esteban Arze. Edit. Serrano. Cochabamba. Bolivia.

Mitre, Bartolomé (1857). Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina. Tomo II. Buenos Aires. Argentina.

Ramallo, Miguel. Guerrilleros de la Independencia.

Suarez Arnez, Faustino (1958). Monografía. Histórica, geográfica, cultural y folklórica de la provincia Campero. Capital Aiquile. Talleres Gráficos Bolivianos. La Paz. Bolivia.

Viscarra, Eufronio (1967). Apuntes para la historia de Cochabamba. Edit. Los Amigos del Libro. Biblioteca IV Centenario. Cochabamba. Bolivia.

Viscarra, Eufronio (2007). Biografía del General Esteban Arze. Edit. 3600. La Paz. Bolivia.

Cochabamba, diciembre 2018.

(*) El autor es historiador. Vicepresidente de la Asociación de Investigadores Histórico-Sociales de Cochabamba (AIHSC).