María Zanutti inaugura la muestra “Flow”

Por Plaza Catorce

Este viernes 12 de octubre, a las 19:30, en la galería de arte del Centro Cultural Boliviano Americano (CBA) de la ciudad de Santa Cruz, la artista María Zanutti inaugura su nueva exposición que la ha llamado “Flow”.

La artista visual y también poeta, asegura que la teoría del “Flujo” del psicólogo europeo Mihály Csíkszentmihályi, que se puede resumir en: “Integrarse al flujo natural de las cosas, vivir en armonía con la naturaleza, entrar en la corriente íntegra de la vida”, identifica esta su nueva muestra que está compuesta por siete obras de acrílico en madera en formato grande.

María Zanutti es el seudónimo artístico de la cruceña Alejandra Barbery, aboga constitucionalista de profesión, quien hasta hace un tiempo atrás también se destacó como analista política. “Lo fui en mi otra vida”, dice en una entrevista virtual con Plaza Catorce, sobre los inteligentes análisis que hacía sobre la situación política del país.

Ahora dedicada íntegramente al arte (la literatura y la pintura) y a la enseñanza, María Zanutti trabaja con niños y niñas en diferentes instituciones culturales de Santa Cruz. “El 2012 me animé a mostrar públicamente mis pinturas. La primera expo fue en julio del año siguiente. Creo que es el hito del cambio de rumbo. Ahí mi apuesta total en adelante por la poesía y el arte. En mi opinión mía de mí, la pintura sigue siendo poesía que comenzó a salir en un nuevo lenguaje. Desde el 2015 gracias a una invitación-motivación-animación de mi amiga-hermana Claudia Vaca, de realizar juntas un taller de escritura creativa para niños, no he dejado de hacerlo. Descubrí que son los seres humanos con los que mejor conecto y mi mejor público, por supuesto. Así que todo gira entre la poesía, la pintura y los talleres infantiles”, dice María Zanutti a Plaza Catorce.

“¿Qué vendrá? No lo sé, —dice—pero siempre quiero más y me gusta experimentar y eso finalmente me va llevando a descubrir posibilidades infinitas. Jamás volveré a ser una oficinista por ejemplo, eso es una certeza”, asegura y aclara que: “Ojo, siempre me gustará el conocimiento jurídico, no más que la abogacía dejó de hacerme feliz”.

En una reciente entrevista con la agencia de noticias Souza-Infantas, Zanutti contó que en la noche de la inauguración habrá un cuadro inacabado que quiere terminar con la colaboración de los niños y los artistas que acudan al acto, siguiendo la lógica de ‘que fluya’. “Pienso que es importante que los niños tengan una experiencia con las artes”, dijo.

Esta es la primera vez que la artista expone en la galería del CBA. En agosto pasado presentó en la Casa Melchor Pinto de Santa Cruz la muestra “??í????” y en marzo, también de este año, ha sido parte de la exposición colectiva “¿Mar para Bolivia?”, presentada en el Museo Nacional de Arte de Santa Cruz, que tuvo como curador a Eduardo Ribera y en la que también participaron las artistas bolivianas Roxana Hartmann y Carolina Rivero; y los chilenos Danilo Espinoza, Iván Zambrano y Retraroric.

  • Publicado en Artes

Hector Canonge, a punto de dar un giro rotundo en su existencia

Por Claudia Gonzales Yaksic

“Mi viaje a Bolivia fue de último momento.  Después de terminar con el proyecto ‘Temptations’ y de concluir un proyecto artístico de colaboración en Marsella, Francia; y en Mallorca, Granada y La Rioja, en España; me vino nostalgia de lo mío...  Estando en Madrid compré mi pasaje a Bolivia pero en el intento me di un mini recorrido por Sur América”, cuenta el artista interdisciplinario Hector Canonge sobre su reciente paso por Bolivia, país de sus abuelos y donde, después de décadas de estadía en Estados Unidos, específicamente en Nueva York, retornó el año 2012 con el proyecto “Sui Generis”.

Si bien en este su reciente paso por el país no hizo ninguna presentación artística, Canonge pudo reunirse en Santa Cruz  con artistas y gestores y planificar y concretar trabajos para el 2019. “No realicé nada en Santa Cruz, pero sí tuve reuniones con directores, curadores y gestores de los centros culturales más importantes de la ciudad.  De hecho, he consolidado las fechas del Festival de Performance de Santa Cruz de la Sierra, LATITUDES, para enero del 2019 en el Centro de la Cultura Plurinacional, la realización de una posible exposición y proyecto de arte relacional en el Centro Patiño y posibles presentaciones en la Casa Melchor Pinto, así como talleres en los centros culturales de San Isidro y el Centro Feliciana Rodríguez. También me reuní con estudiantes de la Universidad René Moreno y con el network artístico-cultural cruceño”, cuenta Canonge en una entrevista virtual con Plaza Catorce.

“Después de un par de días de estar en Santa Cruz, que es ahora mi base de operaciones para Bolivia y Sur América, viajé a Cochabamba para estar con los míos y con lo mío: Estar en la casa grande de mis abuelos maternos,  reunirme con familiares, comprar frutas y vegetales frescos en el mercado, ir a las iglesias, dar un paseo por la plaza, comprar flores, ir de visita al cementerio, visitar los centros culturales, recorrer las calles, etcétera, son para mi reconfortantes y necesarios.  Además, está el factor humano: estar con familiares, primos, sobrinos, tíos, así como con amigos me devuelven el sentido de pertenecer y de ser... Me dan el arraigo que me hace quien soy”.

Canonge estudió Literatura Comparativa, Cinematografía, New Media Arts y tiene un postgrado en Integrated Media Arts por la City University of New York. Su obra integra el uso de nuevas tecnologías, arte mediático, narrativas cinematográficas, arte conceptual, relacional y del performance; obra que ha estado en varias ciudades de Estados Unidos, Europa, América Latina y Asia. En junio, después del incendio de su estudio MODULO 715 en Nueva York, donde perdió prácticamente todo, Canonge realizó una gira por ciudades del Norte de África y el Mediterráneo, donde presentó su proyecto “Temptations”.

En estos días Hector Canonge volvió a Nueva York para atender una cátedra sobre Tecnología Aplicada y Sistemas de Narración Multimedia, que él dictará en la Universidad de Nueva York, y luego iniciar la temporada del ciclo de Performance Art en el Queens Museum, entre otras actividades artísticas que debe desarrollar hasta fin de año. En la siguiente entrevista, el artista con raíces bolivianas y cochabambinas, cuenta detalles sobre el incendio de su estudio, su reciente trabajo “Tempations” y también habla de las migraciones y los proyectos que tiene para el 2019.

¿Cómo así se incendió su estudio en Nueva York?

HC.- Vivo en pleno centro de esta urbe metropolitana (Nueva York).  El pasado mayo, habiendo finalizado la organización y presentación de ITINERANT, el Festival Internacional de Performance Art de Nueva York que dirijo, decidí pasar unos días  fuera de la ciudad en la estancia de mis amigos galeristas. Los siete días del festival, la participación de más de treinta artistas provenientes de todas partes del mundo, las presentaciones en instituciones importantes de los cinco condados de esta ciudad y la atención que dicho proyecto demanda cada año de mi persona me dejaron agotado, así que decidí refugiarme en el campo por unos días.

Por la tarde del día viernes 26 de mayo pasaron mis colegas a buscarme para llevarme a Kingston, a tres horas de la ciudad de Nueva York. Los primeros dos días fueron de gloria y descanso.  El estar en un ambiente sereno a comienzos del verano, es algo que siempre hago aprovechando que también por esas épocas tenemos el feriado nacional de Memorial Day. 

El día domingo, a eso de las 11:30 de la noche, recibí una llamada donde me alertaban sobre el incendio en mi edificio.  Creí que era una equivocación, un error, una mala broma...  Pedí que me enviaran fotos para confirmar el hecho.  De inmediato me empezaron a llegar fotos, videos y también enlaces de noticias.  Pude ver en vivo, como se expandía el fuego de un extremo del edificio hasta el lado donde yo tenía mi estudio.  No podía creer lo que estaba pasando y lo que estaba viendo.  Las llamas se expandían rápidamente por el séptimo piso y el edificio, un gran complejo de viviendas construido en el estilo Corbusier de los 60’, se quemaba ante mis ojos...

Según los reportes realizados y la investigación por parte de la ciudad, fue un accidente debido a un corte circuito en uno de los departamentos del séptimo piso.  Cuando el supervisor y cuidador del edificio se dieron cuenta y llamaron a los bomberos, ya el fuego había tomado su curso destructivo... Me puse muy mal y puesto que no estaba en condiciones de conducir y regresar a la ciudad a esas horas y más aún en un fin de semana de feriado nacional, mis amigos hicieron lo posible por calmarme.  Con su ayuda se consiguió un servicio de taxi y es así como pude regresar a la ciudad.  Llegué a las seis de la mañana cuando el fuego ya había sido controlado, pero no dejaban entrar a nadie al edificio.  Tuve que esperar unas horas para poder entrar.  Cuando así lo pude hacer, tuve que confrontar mis temores de haberlo perdido todo... 

¿Qué ha perdido Hector Canonge en ese incendio?

HC.- He perdido bastantes cosas materiales. El fuego, el agua, las cenizas lo cubrían casi todo. Sin embargo, tuve suerte puesto que los archivos de la documentación de mi trabajo estaban en el pequeño cuarto de la entrada del estudio... Antes de partir al campo tuve la cautela de guardar mi ordenador, discos duros, y documentos en ese espacio. No sé, después de lo que viví en Berlín (Alemania) el año pasado, también por estas mismas fechas –se entraron y robaron mi apartamento en esa ciudad—hice caso a una corazonada y puse todo lo importante en ese gran ropero antes de mi viaje.

Mi estudio, MODULO 715, no solo fue mi vivienda y lugar de producción si no un lugar de residencia artística donde recibí y hospedé a muchos artistas de todas partes del mundo.  En ese espacio también funcionaba la residencia artística CONVIVIR donde se crearon muchos proyectos de colaboración artística y vivencial. Su pérdida ha sido grande... Del MODULO 715 solo han quedado las buenas memorias y huellas de lo que representó no solo para mí sino para la comunidad artística de esta ciudad y el mundo.

¿Qué de simbólico ve, como artista, en ese incendio?

HC.- Creo que es una alerta o un llamado a un cambio.  Haber quedado sin vivienda y sin un lugar de trabajo es una manifestación que la relaciono con un cambio cabalístico que debo realizar en mi vida.  Un giro rotundo que debo dar a mi existencia. No sé cómo debo comenzar a hacerlo, pero creo que de hecho ya ha comenzado a darse por sí solo... el universo de los cambios está en curso.

Como mencioné, el año pasado también me paso un hecho singular. Fui víctima de un gran robo durante mi estadía en Berlín. Pasó exactamente alrededor de la misma fecha.  Del espacio en Berlín, se llevaron todo lo que tenía –equipos, computadoras, registros, el libro que estaba trabajando, documentos, pertenencias muy personales como la cruz de me padre con la cual viajaba por el mundo, mis diarios, etcétera, etcétera, etcétera--. Me quedé en cero... con lo que tenía puesto y el celular.

Regresé a Nueva York muy destemplado y mal.  Me repuse porque no tenía otra alternativa y además porque comenzaba un proyecto grande en varias ciudades de España.  No tuve tiempo de lamentaciones ni remordimientos ya que tenía que estar bien para comenzar con el proyecto "Derivas y Jornadas."

Esta vez, con el incendio, me he puesto a recapacitar un poco más...  Pero también agradecer que salí ileso y que estoy vivo. Ambas experiencias trágicas en estos dos últimos años me han hecho ver que pese a que uno acumula cosas y efectos personales, el destino puede girarse y dejarte sin los mismos en un abrir y cerrar de ojos.  Creo que he aprendido a no aferrarme mucho a las cosas... De hecho ese modo de pensar me viene siguiendo desde 2012 –año en el cual decidí dejar todo en Estados Unidos y embarcarme de regreso a Sud América—a re-conectarme conmigo mismo y con mi pasado...

De Bolivia ha vuelto a Estados Unidos a reconstruir su estudio. ¿Cómo se siente? 

HC.- Sí, de hecho estoy de regreso en Nueva York.  Me siento renovado y esperanzado.  Mi visita a Bolivia fue necesaria.  Si bien estuve recorriendo el mundo por tres meses y me llené de muchas experiencias, estar doce días en el país me han nutrido enormemente.  

Estoy viendo ahora cómo ubicarme nuevamente y reconstruir mi espacio, MODULO 715. Quizás no tenga el mismo nombre y no sea en el mismo lugar pero tendrá la misma visión que de cierta manera rige mi trabajo y propuesta artística: la creación de una comunidad global de performance art y del arte contemporáneo en varias regiones del mundo.  

¿Qué experiencias tiene del trabajo que acaba de realizar en el Norte de África y Europa?

HC.- La experiencia de haber podido trabajar y presentar por primera vez en el Norte de África fue única.  La realización del proyecto "Temptations" (Tentaciones) en varias ciudades de esa región me fortalecieron y alentaron a seguir con mi trabajo artístico y creativo.  En Marruecos trabajé con jóvenes de un centro cultural en Casablanca y en Marrakesh.  Realicé talleres de performance y presentaciones que exploraron el legado colonial en ese país.  De la misma manera planteé una reflexión sobre la relación entre grupos étnicos de varias regiones como los Bereberes y los nómadas del Sahara que llegan hasta Marruecos. 

En Egipto trabajé con estudiantes de la American University of Cairo y luego con un grupo de artistas jóvenes del Centro Cultural de Arte y Literatura de la Biblioteca Nacional de la legendaria ciudad de Alejandría.  Seguidamente me trasladé a Turquía como artista invitado para realizar presentaciones en Estambul y dar una charla sobre el Arte Contemporáneo en la capital, la ciudad de Ankara. 

En Chipre participé como invitado especial en la residencia artística y festival de performance de Nicosia. Una ciudad literalmente dividida por una pared que divide el lado griego y el lado turco.  Estuve con artistas colegas y profesionales impartiendo talleres y exploraciones de intervención pública durante toda una semana.  La realización de "Temptations" se completó en Grecia.  Primeramente en Atenas en una galería comercial Space 52 de la ciudad y luego en la isla de Antiparos donde, por primera vez, se presentó un proyecto de Performance Art durante el Festival Internacional de Fotografía Kastro-Antiparos 2018.

Una vez terminado con el proyecto "Temptations" me trasladé a Francia para comenzar otro proyecto. Un trabajo de colaboración creativa con una colega española.  En Marsella nos presentamos en el prestigioso programa Red Plexus, en el complejo cultural La Friche de Belle de Mai.  Luego presentamos performances en Valldemosa, Mallorca y en Granada. También realizamos el proyecto de instalación in-situ de Land Art "Reflejos" para el programa Arte en La Tierra en Santa Lucía de Ocón, en La Rioja, España.

Excepto por Logroño, en La Rioja, donde presenté una exposición anteriormente, nunca antes había estado en Granada y Mallorca.  Ambos lugares son fascinantes.  En Mallorca tuve la oportunidad de estar en Port Des Canonge (Puerto de los Canonge) –ja... una referencia a mis antepasados catalanes, sí— un puerto pequeño y maravilloso del cual me habían hablado mis familiares en Gerona, quienes bromeaban que quizás sea el heredero de un castellot (castillo) (ja, ja...)  más que un castillo es un monasterio, el monasterio de los Canonge ... ja, ja...

Los meses de trabajo en la región de un modo aliviaron el trágico suceso del incendio en Nueva York.  Si bien pensé en ello un par de veces, me entregué de pleno en la experiencia de recorrer nuevos mundos y conocer nueva gente.

¿Cuál ha sido la respuesta del público a su trabajo en estos lugares que ha estado?

HC.- Pues la respuesta ha sido positiva y muy alentadora.  Haber tenido la oportunidad de trabajar en países de culturas completamente diferentes  a la cultura occidental fue una experiencia inigualable.  He aprendido bastante en el proceso. He logrado establecer y forjar relaciones humanas con mucha gente de todas las edades.  Haber compartido momentos y adentrarme en esas culturas fue maravilloso: comer el Couscous (una comida típica berebere) de un solo plato con mis jóvenes estudiantes y colegas en Marruecos; tomar el Chai y fumar el Juka cada tarde con los viejitos en los cafés de las calles de Estambul, pasear el Nilo en las barcazas escuchando música típica y bailando con mis estudiantes, escuchar las sirenas y las oraciones del K'oran desde lo alto de las mezquitas en Chipre...  Todo eso ha sido un "eye opener".  He abierto los ojos a un mundo diferente y he quedado maravillado.  

Te puedo decir que tranquilamente podría quedarme a vivir un tiempo en Casablanca o en Estambul.  Cairo, no me atrevo... Es muy fuerte, es como un Sao Paulo, o un México DF a la décima potencia, pero podría estar muy bien en Alejandría y Atenas, lugares que también me atraen mucho por su historia e influencia cultural. 

El reto máximo durante esta gira y la realización del proyecto fue romper la idiosincrasia que uno tiene del mundo musulmán.  Pese a que en Nueva York y Berlín he tenido la oportunidad de vivir, relacionarme e incluso estar envuelto amorosamente con personas del mundo árabe, fue otra cosa estar en el Norte de África. El público, la gente en general, me recibió con los brazos abiertos.  He quedado enamorado de todo lo que he visto y vivido así como también de las personas que he conocido en esta trayectoria.

¿Qué planes tiene para el próximo año?

HC.- Ummm,  a ver, para lo que queda del año: Tuve que regresar a Estados Unidos porque he sido invitado a dar una cátedra sobre Tecnología Aplicada y Sistemas de Narración Multimedia este semestre en la Universidad de Nueva York, City University of New York. En septiembre inicio la temporada del ciclo de Performance Art en el Queens Museum.  En octubre estaré presentando un trabajo de danza experimental en un centro importante de danza en Nueva York, Green Space.  En noviembre viajo a la India para participar en la Bienal de Performance de MorniHill. Diciembre inicio una exposición individual en el Kunsthalle en Suiza. 

Para el 2019 presentaré LATITUDES en Bolivia. Pero como te decía, creo que el incendio, el despojo accidental de muchas cosas que tenía son una señal cabalística que está indicando un cambio en mi vida... Maybe, just maybe... Me voy a vivir al Cono Sur...  Siento que debo completar algunas cosas más por estos lados y si todo va bien espero tomar una decisión final respecto a donde pueda estar en 2019. 

¿Está trabajando en la creación de una nueva propuesta?

HC.- Tan nueva no. Quiero retomar el libro que estaba preparando el 2016 y cuyo borrador fue robado en Berlín (no quedó ni el backup, la copia, puesto que el disco externo también fue robado).  No me he animado todavía pero creo que tengo que hacerlo...

Mi nueva propuesta está relacionada con las letras, la literatura.  Vengo de esa tradición.  Me gusta leer y descubrir a través de los libros y de lo que yo también pueda expresar literalmente.  Ahora mismo estoy leyendo un libro en francés sobre la naturaleza de crear escrito por el artista chino Weiwei... Me ha inspirado a reflexionar en mi propio proceso creativo y existencial.  Estuve escribiendo bastante estos últimos dos años... Y si bien se han perdido estos escritos, todo está en mi mente y memoria. 

Las migraciones son un tema recurrente en su obra, por lo menos ese fue el tema con el que irrumpió en Bolivia el año 2012 con "Sui Generis". En estos seis años que han transcurrido, las migraciones cobran cada vez más fuerza en el mundo y, además, se han convertido en un delicado asunto de estado, pongamos de ejemplo Venezuela. ¿Cómo ve esto desde su perspectiva de artista?

HC.- Sí, el desplazamiento humano es uno de los ejes en mi trabajo.  No solo por experiencia propia e histórica de mi familia, sino porque vivimos en un mundo donde las migraciones son determinadas por desigualdades económicas, sociales y culturales.  

Venezuela es uno de los ejemplos, pero también podemos hablar de Siria, de México, de Albania, de Marruecos, y sin ir muy lejos de Bolivia... El movimiento de personas de un lugar a otro se ha incrementado en las últimas décadas.  De la misma manera, el rechazo a migrantes ha crecido y fortalecido por parte de sus oponentes.   He visto venezolanos profesionales vendiendo dulces en Cali, Colombia; niños sirios mendigando en las calles de Berlín; jóvenes albanos siendo castigados en Atenas; jovencitos bolivianos siendo humillados en la frontera chilena; marroquíes expuestos a la vergüenza en el sur de España... y aquí, en los Estados Unidos, hispanos siendo explotados en los trabajos. ¿Qué está pasando?  ¿Por qué tanta desigualdad? ¿Quién tiene la culpa? Unos echan la culpa a los respectivos gobiernos, otros al sistema capitalista y aún otros a sí mismos. Todos queremos más y a cualquier costo, incluso al costo de nuestras propias vidas...

Si bien el desplazamiento humano se ha dado desde nuestros inicios como habitantes del planeta, las migraciones de este siglo parecen haber adquirido una fuerza brutal donde se prescinde de toda consideración y valor humano.  Te pongo el ejemplo aquí en Estados Unidos: cuando se eligió al presente Gobierno, la gente amenazaba con irse del país y cruzar a Canadá.  La solución era fácil y conveniente.  Esta actitud la he visto repetirse en otras naciones donde la idea es: me voy porque no me gusta en lugar de ser: me quedo y lucho por el cambio.

He escuchado el mal infundado temor que Bolivia es la próxima Venezuela...  que todo el mundo va a salir corriendo... que todos se van… que  se vive en dictadura... que el gobierno esto y que el gobierno el otro. Creo que hay AMNESIA... es que ¿se han olvidado de lo que es una dictadura?... ¿de no tener pan..., o que la carne, gasolina, la leche suba de precio de un día para otro y que se tenga que hacer colas para comprar una libra de azúcar?... o que se impriman cheques de gerencia porque no hay dinero puesto que los recursos del país han sido regalados a multinacionales extranjeras...   

Esas alegaciones de una dictadura actual en Bolivia podría escucharlas de aquellos chicos que no pasan los 25 años y que no vivieron los años de una REAL dictadura, pero escucharlo en la boca de gente mayor que pasó por eso es una lástima y una vergüenza... No hay peor olvido que el olvido mismo del pasado...

Pues, así Claudia, soy muy opinionado al respecto sin tener afiliaciones de derecha, izquierda, norte o sur.  Es esa reflexión que nutre mi creación artística.  Como trabajo con el tema migratorio, también me interesa trabajar con la condición humana aquí y en cualquier parte del mundo... 

¿Qué futuro le ve a la humanidad?

HC.- Qué fuerte tu pregunta...

Pues, a ver... 

Estamos viviendo momentos que los califico, como "dislocativos" (no sé si esa palabra existe en castellano). Veo un disloque, una ruptura existencial, donde las relaciones humanas se quiebran muy fácilmente... nuestro apego a las nuevas tecnologías mediáticas, nuestro desinterés por la espiritualidad, nuestro desencanto con la naturaleza y nuestro enfoque en lo material nos está distanciando de nuestra propia humanidad...

No cabe duda que el adelanto tecnológico es necesario, pero nos estamos dejando llevar ciegamente por el mismo.  Ya no damos pasos cortos, hemos aprendido a saltar sin gatear y eso ha creado falencias que se pueden ver, como por ejemplo, en el trato que damos a otras personas, en nuestra necesidad de estar siempre conectados a un dispositivo digital, en ignorar lo fundamental de las relaciones humanas o en pensar que lo tenemos todo y no necesitamos nada y a nadie.  

Pese a que académicamente y a un nivel de estudios superiores manejo las nuevas tecnologías avanzadas, soy un humanista.  Como tal, veo el potencial humano y la necesidad de avanzar como seres creativos y pensantes.  Solo espero que en un futuro no nos dejemos llevar por el código binario y abandonemos nuestra propia humanidad. 

  • Publicado en Artes

Plinio Fernández Pacheco dicta clases gratuitas de dibujo y acuarela

Por Plaza Catorce

El artista peruano Plinio Fernández Pacheco (Arequipa) se encuentra de visita por segunda vez en Cochabamba y estará este sábado 25 de agosto, de 9:00 a 12:00 en la Casona Santivañez, dando clases gratuitas de acuarela y dibujo destinadas a niños, jóvenes y adultos. El único requerimiento es que las personas interesadas “tienen que traer su soporte, cartulina pegada, lápiz, pincel, acuarelas y su depósito para el agua”.

Plinio Fernández Pacheco estuvo por primera vez en Cochabamba meses atrás participando del Concurso de Pintura Osvaldo Sánchez Terrazas, que se desarrolla en Tarata, y llegó por invitación del reconocido artista peruano Evaristo Callo Anco, también nacido en Arequipa. “Evaristo me dijo que hay un concurso y me dijo vamos si quieres”.

Si bien Plinio Fernández se dedica a la pintura hace tiempo, recién hace un par de años que trabaja buena parte de su tiempo con la acuarela. “Yo estoy dedicado más de 30 años al arte pero recién estos dos últimos años le estoy dando ya más serio, profesionalmente. Antes era un hobby porque yo trabajaba en otra cosa, entonces el tiempo que me quedaba disponible me dedicaba a pintar, pero no era tiempo completo como ahora”, cuenta en una entrevista con Plaza Catorce.

Para Plinio Fernández, “Cochabamba es una ciudad muy linda, muy grande, muy bien ordenada por su distribución arquitectónica; a comparación de Arequipa donde el centro de la ciudad sí es ordenado, pero las zonas periféricas las han invadido como sea. Entonces, lo que yo he visto acá es que hay una distribución ordenada y su gente es muy linda, muy amable, muy cordial, muy atenta”.

Este artista llegó a Cochabamba junto a los hermanos Evaristo Callo y Darío Ccallo con quienes ha inaugurado una muestra conjunta en la Casona Santivañez, muestra que estará abierta hasta el próximo 30 de agosto. “Esta exposición la hemos traído en coordinación con el señor Evaristo Callo y Darío Ccallo, que vinieron a un concurso que había en El Recreo, en Tarata y en aquella oportunidad me pidieron que, por favor, querían exponer acá y les brindamos la Casona con mucho agrado”, dice por su lado Gloria Santiesteban, coordinadora de Casonas y Museos de la Alcaldía de Cochabamba.

“Nos enaltece mucho que artistas de la talla de don Evaristo traiga una muestra acá a Cochabamba y más aún a la Casona”, asegura Santiesteban a Plaza Catorce y cuenta además que a raíz de esta exposición nació la iniciativa de que Evaristo y Darío realicen una acuarela de la Plaza 14 de Septiembre, obra que fue entregada este jueves 23 de agosto, que se celebró el Día Nacional de la Acuarela Boliviana. (Sin embargo, la obra de ambos artistas se viene exponiendo en el país, en muestras colectivas, hace un par de años).

“Evaristo Callo había estado en el Ecuador, en Italia y en varios lugares donde en dos oportunidades él había hecho, como una forma de dejar un legado y recuerdo, una obra”, detalla Santiesteban resaltando además el hecho de que Cochabamba cuente con una obra de este acuarelista, considerado entre los mejores.

  • Publicado en Artes

Concurso de Afiche Día Nacional de la Cueca Boliviana 2018

Por Plaza Catorce

Con los objetivos de promover el Día de la Cueca cada Primer Domingo de Octubre según la Ley Nacional 764 y destacar la Cueca Boliviana, simbolizada en una danza tradicional de conquista y que se baila en pareja y con pañuelos,  la Fundación Cultural Cueca Boliviana Willy Claure (FCCBWC), con el apoyo del Ministerio de Culturas y Turismo y el Gobierno Departamental de Cochabamba, convocan a todos los artistas nacionales a participar en el concurso de Afiche de Presentación del Día Nacional de la Cueca Boliviana 2018.
El concurso consiste en el diseño de un afiche publicitario con la temática de: La Cueca Boliviana como parte importante de las manifestaciones socio-culturales de Bolivia y el objetivo fundamental de poner en valor esta expresión que constituye nuestra identidad boliviana. De este concurso podrán participar todos los artistas plásticos, diseñadores, publicistas y otros profesionales del área nacidos en Bolivia y extranjeros al menos con dos años de residencia en el país.

Según las bases, el afiche debe ser diseñado a todo color –la técnica es libre—en tamaño medio Mercurio (55x77 centímetros) y debe incluir un texto que señale: “DÍA NACIONAL DE LA CUECA BOLIVIANA 2018”. “Debe contemplarse un espacio para logotipo, patrocinios y auspicios. Las obras deberán estar montadas sobre soporte rígido con una cubierta transparente, además de una carátula de protección. Al reverso de la obra deberá constar el seudónimo del artista. Las obras no podrán ser firmadas. Se debe acompañar cada obra con un soporte digital JPG, en un CD estándard con el seudónimo del autor. Los autores podrán participar solo con una obra”.

“Las obras –dice la convocatoria—deberán ser acompañadas en un sobre cerrado con la información personal del artista, nombre completo, cédula de identidad, seudónimo, profesión o actividad, domicilio, teléfonos, correo electrónico. La carpeta con la obra sólo podrá ser firmada con un seudónimo” y ser enviadas, hasta el próximo 3 de septiembre, hasta las 17:00 horas, a la Asamblea Legislativa Departamental de Cochabamba (calle Colombia Nº 340 entre España y 25 de Mayo). “Por correo o empresa de transporte se considerará como fecha máxima de recepción el día 31 de agosto del 2018”.

El jurado estará compuesto por dos representantes de la Fundación Cultural Cueca Boliviana y un Representante del Gobierno Departamental de Cochabamba y su veredicto será inapelable. El resultado se conocerá el próximo 6 de septiembre 2018 y los organizadores han establecido un premio único para la obra ganadora de Bs. 2.000 y un Diploma de Honor.

OBSERVACIONES GENERALES

“La obra ganadora, pasará a ser propiedad de la Fundación Cultural Cueca Boliviana Willy Claure y será utilizada en los planes de difusión y promoción que se estime conveniente. La premiación se realizará el día jueves 6 de septiembre del 2018. Las obras seleccionadas se difundirán mediante una exposición digital en la página web de la FCCBWC. Los trabajos no galardonados podrán ser retirados hasta un máximo de 15 días después de la publicación de la premiación. Luego pasará a ser propiedad de la Fundación, que dispondrá de ellos como estime conveniente. Por el solo hecho de participar, los artistas reconocen aceptar estas bases. Dudas o consultas al respecto al teléfono 4663610, al correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.”.

  • Publicado en Artes

José Ballivián, la tendinitis y las pluri-estéticas

 Por Claudia Gonzales Yaksic

José Ballivián es uno de los mejores dibujantes y artistas visuales que tiene Bolivia. En junio del año pasado estuvo en la Bienal de Venecia exponiendo su obra y en los últimos años ha ganado varios premios y reconocimientos, a nivel nacional e internacional, por su trabajo. Con una producción prolífica, en este último tiempo ha estado un poco ausente debido a los varios problemas de salud que lo aquejan, el más grave una tendinitis –producto de horas, días, semanas, meses y años “abusando” del dibujo y la creación—. Según cuenta José Ballivián en esta reciente entrevista con Plaza Catorce, los males que lo afectan son “todo un coctelito” que se manifestaron con toda su fuerza en estos últimos siete meses. “Me  la pasaba en hospitales y clínicas. En estos centros pude saborear las contradicciones de los doctores en sus diagnósticos, que me provocaban más incertidumbre con respecto a mi salud”, cuenta. Sin embargo, a mediados de este mes de julio, José compartió en las redes sociales sus nuevos trabajos relacionados con la Hoja de Coca y que dieron pie a la entrevista que publicamos en seguida.

Hasta hace algún tiempo, por lo menos hasta el año pasado, estabas muy activo en la creación de trabajos y la semana pasada recién nos sorprendiste con unas nuevas propuestas en torno a la Hoja de Coca  ¿Qué pasó en este tiempo de ausencia?

Todo este tiempo de ausencia o retiro forzoso, se debió a problemas de salud. Debo confesar que tenía una vida llena de excesos, como dirían los colegas; estaba entregado al mundo del pecado. Me retiré de ese ritmo de vida,  por una sola razón y fue por la llegada de  Iluri, mi hija, un ser lleno de: Luz, magia, dulzura; es difícil explicar este amor con palabras. Iluri me cambió la forma de ver el mundo.

Pero el dejar ese ritmo de vida no me libró de sus posteriores consecuencias, al final estos excesos me pasaron la factura. Lo que te comentaré en seguida ya me causa cierta gracia y pesar, pues lo que diré parece una clásica tragicomedia… Bueno pues, padezco males de: riñón, hígado, vesícula, estómago, ácido úrico, presión baja, columna desviada, estrés y la cereza sobre la  torta es la tendinitis, este último mal a causa del trabajo. Es pues todo un coctelito de males que se manifestaron con toda su fuerza en estos últimos siete meses. Me  la pasaba en hospitales y clínicas. En estos centros pude saborear las contradicciones de los doctores en sus diagnósticos, que me provocaban más incertidumbre con respecto a mi salud.   

El problema de tendinitis es debido al trabajo, ¿cuándo apareció?

Al parecer se debió a un exceso de trabajo, a lo largo de unos diecisiete años: dibujando, pintando, editando, etcétera. Había etapas de trabajo en las que podía estar quince horas dibujando o estar frente al ordenador.  Esta bendita tendinitis apareció hace como cinco años. En esa primera etapa acudí a un  especialista, el cual me dijo que tendría que estar un par de meses inmovilizado; lo cual me pareció imposible en ese momento, pues no podía darme esa licencia por los compromisos de trabajo. Y comencé a auto medicarme con antinflamatorios y calmantes. Sin ir muy lejos, la serie de dibujos que hice para la Bienal de Venecia (2017) fue el tope del dolor. Me llenaba de calmantes que ya no hacían  su efecto. Seguí con una serie más de dibujos ese año, para una muestra individual, para seguir luego con la producción de esculturas  en bronce y, eso fue todo. Terminé con el tendón de la mano derecha destruido y con tendinitis crónica en la mano izquierda y en los codos. Comencé el tratamiento en diciembre del año pasado. De ahí pasé por varios especialistas sin resultados, pero por fortuna, una amiga llamada  Sulma me dio los datos del doctor Baldellón, un excelente especialista, quien recuperó la movilidad de mis  manos, masa, musculatura, y sobre todo disminuyó el grado de dolor.  Estoy a un 50%, me faltan más sesiones para estabilizar el problema.   

Aunque es algo muy personal pero a la vez de carácter público al tratarse tú de un artista reconocido en Bolivia, quiero preguntarte ¿en qué medida ha afectado tu creación este problema de la tendinitis?

Todos los males que mencioné al principio y más la tendinitis, es un gran problema. En particular, la tendinitis pues me afecta directamente a la hora de trabajar disciplinas como el dibujo y pintura. En lo que se  refiere al dibujo, estoy sometido a una técnica de “punta de alfiler“, que consiste en tomar un lápiz 8B y sacarle una punta finísima con el estilete, y es sólo este 8B el que utilizo para toda la pieza. Hay algunas técnicas que te ahorran tiempo: como el trapeado, que consiste en pasar un trapo sobre el dibujo para obtener ciertos tonos o efectos, y la otra es utilizar una goma para sacar luces. Estos recursos por ahora no van con la estética que estoy proponiendo.

Es cierto que la técnica que utilizo me lleva muchas horas de trabajo y más si son de gran formato, pero es la que más me  satisface estéticamente hablando. Y con esta enfermedad en las manos, se me hace  complicado dibujar. Sigo sintiendo molestias, pero decidí comenzar a trabajar, economizando los tiempos.

Cómo has estado sobrellevando este problema, ya que, como me contabas en una conversación anterior que tuvimos, te sientes frustrado ya que no puedes trabajar como a ti te gustaría y tampoco puedes desarrollar todos los proyectos en los que estabas inmerso.

Donde todo es incierto… El no tener la seguridad de una recuperación completa. Se iban dando  momentos en los que hacían su aparición los diablitos y las calaveritas, quienes me susurraban al oído frases infames como: “Jamás lo lograrás”, “Deja el arte”, “Todos tus tratamientos son inútiles”… A pesar de esto, continúo en camino, siguiendo la luz de Iluri.

¿Cómo has estado lidiando con tu problema físico y con el gran torrente de creatividad que has demostrado en los últimos años?

Cuando se está mucho tiempo sin poder trabajar, con los  gastos de curación y los gastos mensuales, la cuestión económica es dura.  Soy un papá y mamá, que solo tiene el deseo de dar lo mejor a su hija. Imaginarse el no poder trabajar, es amargo y deprimente, pues lo único que sé  hacer en esta vida es el amar a Iluri y producir arte. Mi gran impulso para continuar en el camino. No soy el primero, ni seré el ultimó  artista en irse casi a la bancarrota por un problema de salud. Sería de mucha ayuda que los artista tengamos un seguro médico, porque en estos casos, los artistas somos como plumitas en medio de un huracán.  

Pero me siento afortunado de tener una familia que me apoya y amigos, como Rodrigo Rada, quien me hizo el aguante. Sí, es reconfortante tener palabras de apoyo de los amigos: Andrés, Glenda, Galo, Mariel,  Alejandra, Juan Pablo, Mirian, Sulma, y muchos más. Y en estos momentos también conoces a nuevos amigos como: Daniela Romero, quien me abrió las puertas del Espacio de Arte Mérida Romero y a Víctor Aranda, un joven artista tatuador quien también me abre las puertas de su Estudio Tattoo. Ahora me queda seguir trabajando y pagar las deudas.

¿Cómo sale a luz el tema de la Hoja de Coca en tu obra?

La Hoja de Coca la vengo trabando hace un tiempo, por ahí hay  una serie de piezas del 2010-2012, entre collage, objetos e instalaciones.

¿Qué es lo que expresas en las dos nuevas creaciones que has compartido en las redes las semanas pasadas sobre la Hoja Sagrada?

Ocurrió así: Con este problema del paro de producción en estos meses, me di a la tarea de ir revisando y buscando piezas archivadas y olvidadas por X razones. Muchas de éstas están muy dañas, y otro tanto ya perdidas.

Y pues resulta que revisando en un cajón, con cuadernos de apuntes, libros y más cosillas, me topé con un blog de dibujo y me puse a hojearlo para ir viendo si encontraba algo interesante entre esos garabatos. Lo que me encontré fue esta  pieza de Coca Adidas; bien envueltita en una bolsa nailon color verde. Mi primera impresión fue la de: ¿Qué…? ¿Cómo...? ¿Cuándo? Pues no recordaba nada de esta pieza. Pero ya luego viendo la ficha y apuntes de obra, aclaré todas las dudas, era una pieza del 2011.  Y días después, realicé un dibujo “Adidas Raíces”, basándome en “Coca Adidas”.

¿Cómo ves tú, como artista, a la Hoja de Coca. Qué opinas de este emblema boliviano?

Existe un aura de mitos y redenciones alrededor de la hoja de coca. Culturalmente rompe fronteras, desquebrajando discursos a su paso, que corresponden a una  noción político-ancestral, culturalmente compleja en el mundo contemporáneo. 

¿Cómo ligas la Hoja de Coca con la creación artística y con la cultura boliviana?

Busco adquirir lenguajes visuales, con elementos tradicionales-místicos, como la Hoja de Coca,  que denoten atmósferas mentales sin prejuicios estéticos, ante los cuestionamientos y las críticas.  Necesitamos el don de la asimilación de las pluri-estéticas, que ya se vienen.   

¿Cuéntanos cómo nace esa creativa relación que hiciste entre la Hoja de Coca y una marca digamos “tan mundial” como Adidas?

Cuando vienes auto-exigiéndote por años con “ejercicios mentales de creática” van emanando diferentes perspectivas para “ver” un objetivo.  Al  parecer  esto se desarrolla como un mecanismo, o un gatillo, que nos permite resolver propuestas estéticas, para luego poder armarlos y desarmarlos, con cierta libertad. El ensamblar un planta con un logo, podría decir que es producto de este gatillo, que se va adquiriendo con los años.

Volviendo al primer tema, ¿cuánto tiempo tardarás en recuperar de tu dolencia?

Me cuesta aún trabajo asimilarlo, pero es la realidad; en mi caso de la tendinitis, es un mal que no se “curará” por sus grabes lesiones,  el panorama es complicado. La situación es que estoy a un 50%, y nuestro objetivo es tratar de llegar a un 80%, para estabilizar el problema, pero de ahí, ya no tendría que hacer ningún trabajo manual, para que no retorne las dolencias. O tener un esquema de trabajo y técnicas,  que no exija la fatiga de los tendones y, continuar con fisioterapias y chequeos constantes.

¿Qué proyectos has dejado pendientes?

Muestras individuales, residencias, viajes de trabajo, y más.

¿Qué proyectos tienes por desarrollar una vez que recuperes?

Ando cruzando los dedos para que todo salga bien.  Te comento que tengo pendientes las series de esculturas en bronce, Pinturas Pop Colonial, intervenciones con tattooperformance. El realizarlos todos sólo dependerá del grado de evolución de la enfermedad.

¿Actualmente se expone tu obra en alguna galería? ¿Tienes proyectos para exponer tu obra próximamente?

Sí, tengo piezas en el Art Store de galerías de Kiosko Galería y La Florida Espacio en  Santa Cruz de la Sierra, Persona Casa Galería y Espacio de Arte Mérida Romero en La Paz y  Galería OKK en Berlín. Sobre las próximas muestras individuales, hay dos proyectos, para el 2019; una es en la Argentina  y la otra en casa. 

  • Publicado en Artes

Jean Carlo Sandi: El tiempo es veloz

A principios de este mes de junio (que ya termina), el artista orureño Jean Carlo Sandi presentó una muestra retrospectiva de su obra en Cochabamba, ciudad donde tiene un atelier ubicado en la calle Gualberto Villarroel esq. Pasaje Ustariz. Esta retrospectiva tuvo como curadora a la artista visual Verónica Weise, quien escribió un artículo que reproducimos a continuación.

Por Verónica Weise (*)

Desde su incipiente inicio en la Escuela de Bellas Artes de La Paz, hacía un arte de contenido con una maestría técnica adquirida a través de un extenso y arduo proceso de indagación y experimentación. Sus últimas obras, que oscilan entre el expresionismo y la abstracción, poseen ya la concreción de un lenguaje personal y una temática que lo caracterizan como un artista maduro.

1999

La escuelita de Bellas Artes de La Paz, con todas sus limitaciones es para Sandi el punto de inicio de una aventura exuberante, absolutamente personal y autónoma, como él mismo se define: "Autodidacta". Sandi es un hombre libre en todo el sentido de la palabra, un artista que no se detiene ante ningún obstáculo ni preconcepto, y en ese sentido, honra el principio más sustancial del arte. Sin libertad no hay descubrimiento, indagación, apropiación, deconstrucción; sin libertad no existe la posibilidad del arte. Les invito a que recorran su obra con ese espíritu y se permitan dejar llevar.

2000-2010

En esta veloz retrospectiva tenemos el privilegio de apropiarnos, a primera vista, de un proceso de aprendizaje de muchos años de trabajo incisivo y determinado que implica una   inmersión en diversidad de técnicas y estilos: entre otros, grabado, monotipia, óleo, acrílico, acuarela, pastel, grafito.... Naturalismo, paisaje, figuración, abstracción, sintetismo, expresionismo. Resulta anecdótico mencionar la serie de seudónimos que él mismo utiliza buscando una identidad.

Altiplano, ocres y horizontes infinitos, gente curtida, sobria, perseverante, afectuosa y sencilla. La tierra de la infancia de Sandi, la que él amaba cuando su mamá cocinaba pan de leche en un horno de barro... Un altiplano cálido, amable. En busca de la luz que nace de las sombras, procura desentrañar los secretos del maestro Rembrant en su "Ronda Nocturna", y al cabo la luz emerge, pero más bien del interior, del recuerdo de su infancia feliz. Pinceladas precisas, tecnología, con un marcado expresionismo y una abstracción casi radiográfica manifiesta este sentir tan profundo de identidad y pertenencia.

Haití, creolé, indigencia institucionalizada. Sandi vivió allí y fue, y sigue siendo, un buscador, un testigo con gran sensibilidad social, capaz de transportarnos a ese momento fugaz, ese instante furtivo de la vida cotidiana de las mujeres sin trascendencia: las prostitutas, las que acarrean agua... Las mismas que los impresionistas retrataban en los barrios bajos de París del siglo XIX en busca de la luz. Desde una mirada impresionista semi-abstracta, la luz del mediodía acentúa el vibrante y tórrido colorido, en el escenario urbano del siglo XXI, que sin embargo, en esencia, sigue siendo el mismo: El de la miseria.

Sandi nació en Oruro, tierra del Carnaval, donde se encuentran los waca tocoris, los diablos, los morenos, los ángeles y arcángeles, para ofrecer sus votos a la Virgen del Socavón. Si bien dejó Bolivia de muy joven, para vivir en otros países del mundo, nunca dejó de sentirse orureño. Es en el Carnaval de Oruro, fanfarria, música, exceso, vida, vibración, tradición, donde Sandi se encuentra y reencuentra cada año con su "ser boliviano", en la fiesta orureña por excelencia, es donde se siente más arraigado, en su oscilante plenitud, este ciudadano del mundo vuelve a ser hijo de su tierra. Es por eso que en su obra el Carnaval de Oruro está siempre presente, es su "cable a tierra".

Si bien es un artista ecléctico en todo el sentido de la palabra, el expresionismo domina la obra actual de Sandi, un expresionismo que oscila entre la figuración y la abstracción, entre la reducción analítica compleja a la más básica expresión del gesto grotesco. Su más reciente obra es un homenaje a dos grandes figuras del expresionismo americano: Willem De Kooning y Jean Michelle Basquiat. Es el libre albedrío que lo caracteriza y lo identifica, en su obra en general, y especialmente en esta última etapa.

El arte urbano, la ciudad, la técnica del stencil, el aerosol, la tecnología, es parte constitutiva en su obra, aparece en sus escenarios socavando las tradiciones, a modo de deconstrucción desenfadada. Es esencialmente en la técnica donde lo urbano se manifiesta ante todo, pero también en el concepto de apropiación irreverente de imágenes que conviven unas con otras sin ningún pudor, reflejo de las ciudades del siglo XXI.

En esta etapa, Sandi se sumerge en una frenética producción. Ante circunstancias complejas y agobiantes de su vida personal, encuentra alivio y liberación. El cartón y los materiales de uso masivo viabilizan fluidamente la concreción de esta experiencia en cientos de obras diseminadas por la ciudad.

En esta serie Sandi se atreve a desmitificar lo más clásico de lo clásico y las obras que han marcado la Modernidad, y por consecuencia, la Posmodernidad: "La Muchacha de la Perla" de Jean Vermer; proporción, oficio, tradición, grisalla y veladuras. Las Señoritas de Avignon" de Pablo Ruiz Picasso;  cubismo, desintegración de la figura, del tiempo y el espacio, la obra más revolucionaria de la Modernidad.

Finalmente, Sandi conquista, descubre, explora y experimenta la "conquista, descubrimiento, exploración y experimentación", que por definición y experiencia llamamos "arte". Como dijo un día André Breton refiriéndose al arte moderno: "La belleza será convulsiva o no será".

Si bien nosotros lo conocemos como una persona gentil y carismática, Sandi se reconoce como un hombre solitario... En esta morenada, ya sin el colorido exuberante, la fiesta y el exceso, en lo más íntimo, tenemos a un hombre simple, que tiene el coraje de mirarse a sí mismo a través de su arte y la libertad de permitirse, sin ningún desenfado, transitar por los maestros de todos los tiempos, aspirando a descubrir sus secretos.

(*) Verónica Weise es artista visual nacida en Cochabamba y maestra de artes.

  • Publicado en Artes

¿Mar para Bolivia? se va al Ecuador

En el museo Nahim Isaías del Ministerio de Culturas y Patrimonio del Ecuador, hoy a las 19:00 se inaugura la muestra “¿Mar para Bolivia?”, de la que participan con su obra los artistas chilenos Claudia Muller, Mario Z., Carla Garlaschi y Mara Santibañez; y los bolivianos Alejandra Alarcón, Erika Ewel, Nadia Callau, Ana Carola Vargas, Maximiliano Siñani y Alejandra Dorado.

“La idea de esta exhibición en realidad es un proceso que empieza el 2012 a través de una investigación que realizo yo, buscando todas las obras sobre el tema marítimo y ahí me doy cuenta que nunca en la historia del arte se había hecho una exhibición binacional invitando  a artistas bolivianos y chilenos, o exhibiendo las obras de bolivianos y chilenos sobre ese tema”, dice desde el Ecuador el cruceño Eduardo Ribera BlueBox, en una entrevista virtual con Plaza Catorce.

Eduardo Ribera es curador de esta exposición que estará abierta al público en Guayaquil hasta el próximo 5 de abril y que está compuesta por una selección de las obras de los citados artistas, que ya participaron desde el año 2012 en esta propuesta. “Cada dos años realizo yo esta muestra. El primer año (2012) se realizó en el Centro de la Cultura Plurinacional de Santa Cruz, el 2014 en el Centro Simón I. Patiño y el 2016 en el Museo de Arte Contemporáneo y este año 2018 logramos hacerla ya en el exterior”. En esta oportunidad se eligió Ecuador “porque es un territorio neutral, porque es una nación que nos abrió las puertas, porque de alguna manera aquí también se dieron problemas de conflicto limítrofe con el Perú,  entonces a ellos les parece interesante ver cómo se toma a este tema desde las artes”.

Según explica Ribera, “esta muestra, además de la exhibición y la inauguración, va tener visitas guiadas y unas actividades dinámicas donde los espectadores, especialmente los niños, van a aprender sobre los mapas y cómo se generan estas territorialidades. Van a tener tres mapas, uno de la precolonia, con todo lo que era el Imperio Inca. El segundo mapa es el de la colonia y el tercero es el actual. Entonces, ellos van a aprender cómo los poderes políticos y político-económicos generan unas divisiones transparentes, imaginarias, pero que se consolidan al momento de ingresar de un territorio a otro”.

“Mi propuesta como curador –dice Eduardo Ribera sobre ¿Mar para Bolivia?– es en realidad generar una plataforma donde se reflexione sobre el tema marítimo desde otro sector, desde el sector artístico. Los artistas tienen una sensibilidad distinta y una cosmovisión diferente sobre lo que es la territorialidad”.

Esta exposición ha sido posible gracias al equipo del Museo Nahim Isaías de Guayaquil, del que Ribera destaca al curador Hernán Pacurucu y a Cuti Pimentel; y cuenta además con el apoyo del Museo de Arte Contemporáneo de Santa Cruz y el Gobierno Municipal cruceño.

  • Publicado en Artes

Adela Zamudio y Rodolfo Torrico en una muestra

Con el patrocinio de la Secretaría de Cultura de la Alcaldía de Cochabamba y la Fundación Cultural Torrico Zamudio, y el auspicio del Hotel Cochabamba, la Hacienda y el Café Huayllani, ELFEC, COMTECO, ENDE Transmisión, UNIFRANZ, CREDINFORM y el periódico Los Tiempos; este miércoles 18 de octubre se inaugura la muestra “Miradas en el Tiempo, Tras las huellas del Turi”.

Esta exposición, que estará abierta en la Casona Mayorazgo durante las próximas cuatro semanas, presenta unas treinta fotografías —reproducidas en mediano y gran formato—que el fotógrafo y artista Rodolfo Torrico Zamudio tomó de la ciudad de Cochabamba hace ya cien años.

Previa a la inauguración de esta muestra —concebida y realizada por Verónica Stella Tejerina y Norman Chinchilla Cartagena— tendrá lugar un homenaje a la escritora y poetisa cochabambina Adela Zamudio (1854-1928), tía biológica, madre postiza y mentora del fotógrafo nacido en Cochabamba en 1890 y fallecido en 1955. Como parte de este homenaje, tres de los descendientes de la gran Adela Zamudio leerán un poema poco conocido de la escritora, cuyo natalicio se celebró el pasado 11 de octubre, fecha que en el país, en su honor, se recuerda el Día de la Mujer Boliviana. Además, durante tres días y como parte de esta exposición, en la Casona Mayorazgo se expondrán la corona de laureles y otros premios que pertenecieron a la escritora y que actualmente están en poder de la Fundación Torrico Zamudio.

“La muestra explora los temas recurrentes de la fotografía de Torrico Zamudio en una treintena de tomas que ocuparán dos salas de la Casona. Los citadinos de la Cochabamba  de principios del siglo XX, los paisajes urbanos maravillosos y hoy desaparecidos, la llegada de los avances tecnológicos de la modernidad, fueron capturados por la cámara talentosa y exquisita del Turi”, aseguran en un comunicado de prensa los responsables de esta exposición, y agregan que la misma “pretende mostrar —más allá de las bellas imágenes— el espíritu de esteta y cochabambino enamorado de su tierra, que animó el intenso y extenso trabajo fotográfico de Rodolfo Torrico”.

Un documental biográfico y un diaporama completarán esta muestra que se inaugura a las siete de la noche.

  • Publicado en Artes
Suscribirse a este canal RSS
Powered by OrdaSoft!
Banner 468 x 60 px