José Ballivián, la tendinitis y las pluri-estéticas

 Por Claudia Gonzales Yaksic

José Ballivián es uno de los mejores dibujantes y artistas visuales que tiene Bolivia. En junio del año pasado estuvo en la Bienal de Venecia exponiendo su obra y en los últimos años ha ganado varios premios y reconocimientos, a nivel nacional e internacional, por su trabajo. Con una producción prolífica, en este último tiempo ha estado un poco ausente debido a los varios problemas de salud que lo aquejan, el más grave una tendinitis –producto de horas, días, semanas, meses y años “abusando” del dibujo y la creación—. Según cuenta José Ballivián en esta reciente entrevista con Plaza Catorce, los males que lo afectan son “todo un coctelito” que se manifestaron con toda su fuerza en estos últimos siete meses. “Me  la pasaba en hospitales y clínicas. En estos centros pude saborear las contradicciones de los doctores en sus diagnósticos, que me provocaban más incertidumbre con respecto a mi salud”, cuenta. Sin embargo, a mediados de este mes de julio, José compartió en las redes sociales sus nuevos trabajos relacionados con la Hoja de Coca y que dieron pie a la entrevista que publicamos en seguida.

Hasta hace algún tiempo, por lo menos hasta el año pasado, estabas muy activo en la creación de trabajos y la semana pasada recién nos sorprendiste con unas nuevas propuestas en torno a la Hoja de Coca  ¿Qué pasó en este tiempo de ausencia?

Todo este tiempo de ausencia o retiro forzoso, se debió a problemas de salud. Debo confesar que tenía una vida llena de excesos, como dirían los colegas; estaba entregado al mundo del pecado. Me retiré de ese ritmo de vida,  por una sola razón y fue por la llegada de  Iluri, mi hija, un ser lleno de: Luz, magia, dulzura; es difícil explicar este amor con palabras. Iluri me cambió la forma de ver el mundo.

Pero el dejar ese ritmo de vida no me libró de sus posteriores consecuencias, al final estos excesos me pasaron la factura. Lo que te comentaré en seguida ya me causa cierta gracia y pesar, pues lo que diré parece una clásica tragicomedia… Bueno pues, padezco males de: riñón, hígado, vesícula, estómago, ácido úrico, presión baja, columna desviada, estrés y la cereza sobre la  torta es la tendinitis, este último mal a causa del trabajo. Es pues todo un coctelito de males que se manifestaron con toda su fuerza en estos últimos siete meses. Me  la pasaba en hospitales y clínicas. En estos centros pude saborear las contradicciones de los doctores en sus diagnósticos, que me provocaban más incertidumbre con respecto a mi salud.   

El problema de tendinitis es debido al trabajo, ¿cuándo apareció?

Al parecer se debió a un exceso de trabajo, a lo largo de unos diecisiete años: dibujando, pintando, editando, etcétera. Había etapas de trabajo en las que podía estar quince horas dibujando o estar frente al ordenador.  Esta bendita tendinitis apareció hace como cinco años. En esa primera etapa acudí a un  especialista, el cual me dijo que tendría que estar un par de meses inmovilizado; lo cual me pareció imposible en ese momento, pues no podía darme esa licencia por los compromisos de trabajo. Y comencé a auto medicarme con antinflamatorios y calmantes. Sin ir muy lejos, la serie de dibujos que hice para la Bienal de Venecia (2017) fue el tope del dolor. Me llenaba de calmantes que ya no hacían  su efecto. Seguí con una serie más de dibujos ese año, para una muestra individual, para seguir luego con la producción de esculturas  en bronce y, eso fue todo. Terminé con el tendón de la mano derecha destruido y con tendinitis crónica en la mano izquierda y en los codos. Comencé el tratamiento en diciembre del año pasado. De ahí pasé por varios especialistas sin resultados, pero por fortuna, una amiga llamada  Sulma me dio los datos del doctor Baldellón, un excelente especialista, quien recuperó la movilidad de mis  manos, masa, musculatura, y sobre todo disminuyó el grado de dolor.  Estoy a un 50%, me faltan más sesiones para estabilizar el problema.   

Aunque es algo muy personal pero a la vez de carácter público al tratarse tú de un artista reconocido en Bolivia, quiero preguntarte ¿en qué medida ha afectado tu creación este problema de la tendinitis?

Todos los males que mencioné al principio y más la tendinitis, es un gran problema. En particular, la tendinitis pues me afecta directamente a la hora de trabajar disciplinas como el dibujo y pintura. En lo que se  refiere al dibujo, estoy sometido a una técnica de “punta de alfiler“, que consiste en tomar un lápiz 8B y sacarle una punta finísima con el estilete, y es sólo este 8B el que utilizo para toda la pieza. Hay algunas técnicas que te ahorran tiempo: como el trapeado, que consiste en pasar un trapo sobre el dibujo para obtener ciertos tonos o efectos, y la otra es utilizar una goma para sacar luces. Estos recursos por ahora no van con la estética que estoy proponiendo.

Es cierto que la técnica que utilizo me lleva muchas horas de trabajo y más si son de gran formato, pero es la que más me  satisface estéticamente hablando. Y con esta enfermedad en las manos, se me hace  complicado dibujar. Sigo sintiendo molestias, pero decidí comenzar a trabajar, economizando los tiempos.

Cómo has estado sobrellevando este problema, ya que, como me contabas en una conversación anterior que tuvimos, te sientes frustrado ya que no puedes trabajar como a ti te gustaría y tampoco puedes desarrollar todos los proyectos en los que estabas inmerso.

Donde todo es incierto… El no tener la seguridad de una recuperación completa. Se iban dando  momentos en los que hacían su aparición los diablitos y las calaveritas, quienes me susurraban al oído frases infames como: “Jamás lo lograrás”, “Deja el arte”, “Todos tus tratamientos son inútiles”… A pesar de esto, continúo en camino, siguiendo la luz de Iluri.

¿Cómo has estado lidiando con tu problema físico y con el gran torrente de creatividad que has demostrado en los últimos años?

Cuando se está mucho tiempo sin poder trabajar, con los  gastos de curación y los gastos mensuales, la cuestión económica es dura.  Soy un papá y mamá, que solo tiene el deseo de dar lo mejor a su hija. Imaginarse el no poder trabajar, es amargo y deprimente, pues lo único que sé  hacer en esta vida es el amar a Iluri y producir arte. Mi gran impulso para continuar en el camino. No soy el primero, ni seré el ultimó  artista en irse casi a la bancarrota por un problema de salud. Sería de mucha ayuda que los artista tengamos un seguro médico, porque en estos casos, los artistas somos como plumitas en medio de un huracán.  

Pero me siento afortunado de tener una familia que me apoya y amigos, como Rodrigo Rada, quien me hizo el aguante. Sí, es reconfortante tener palabras de apoyo de los amigos: Andrés, Glenda, Galo, Mariel,  Alejandra, Juan Pablo, Mirian, Sulma, y muchos más. Y en estos momentos también conoces a nuevos amigos como: Daniela Romero, quien me abrió las puertas del Espacio de Arte Mérida Romero y a Víctor Aranda, un joven artista tatuador quien también me abre las puertas de su Estudio Tattoo. Ahora me queda seguir trabajando y pagar las deudas.

¿Cómo sale a luz el tema de la Hoja de Coca en tu obra?

La Hoja de Coca la vengo trabando hace un tiempo, por ahí hay  una serie de piezas del 2010-2012, entre collage, objetos e instalaciones.

¿Qué es lo que expresas en las dos nuevas creaciones que has compartido en las redes las semanas pasadas sobre la Hoja Sagrada?

Ocurrió así: Con este problema del paro de producción en estos meses, me di a la tarea de ir revisando y buscando piezas archivadas y olvidadas por X razones. Muchas de éstas están muy dañas, y otro tanto ya perdidas.

Y pues resulta que revisando en un cajón, con cuadernos de apuntes, libros y más cosillas, me topé con un blog de dibujo y me puse a hojearlo para ir viendo si encontraba algo interesante entre esos garabatos. Lo que me encontré fue esta  pieza de Coca Adidas; bien envueltita en una bolsa nailon color verde. Mi primera impresión fue la de: ¿Qué…? ¿Cómo...? ¿Cuándo? Pues no recordaba nada de esta pieza. Pero ya luego viendo la ficha y apuntes de obra, aclaré todas las dudas, era una pieza del 2011.  Y días después, realicé un dibujo “Adidas Raíces”, basándome en “Coca Adidas”.

¿Cómo ves tú, como artista, a la Hoja de Coca. Qué opinas de este emblema boliviano?

Existe un aura de mitos y redenciones alrededor de la hoja de coca. Culturalmente rompe fronteras, desquebrajando discursos a su paso, que corresponden a una  noción político-ancestral, culturalmente compleja en el mundo contemporáneo. 

¿Cómo ligas la Hoja de Coca con la creación artística y con la cultura boliviana?

Busco adquirir lenguajes visuales, con elementos tradicionales-místicos, como la Hoja de Coca,  que denoten atmósferas mentales sin prejuicios estéticos, ante los cuestionamientos y las críticas.  Necesitamos el don de la asimilación de las pluri-estéticas, que ya se vienen.   

¿Cuéntanos cómo nace esa creativa relación que hiciste entre la Hoja de Coca y una marca digamos “tan mundial” como Adidas?

Cuando vienes auto-exigiéndote por años con “ejercicios mentales de creática” van emanando diferentes perspectivas para “ver” un objetivo.  Al  parecer  esto se desarrolla como un mecanismo, o un gatillo, que nos permite resolver propuestas estéticas, para luego poder armarlos y desarmarlos, con cierta libertad. El ensamblar un planta con un logo, podría decir que es producto de este gatillo, que se va adquiriendo con los años.

Volviendo al primer tema, ¿cuánto tiempo tardarás en recuperar de tu dolencia?

Me cuesta aún trabajo asimilarlo, pero es la realidad; en mi caso de la tendinitis, es un mal que no se “curará” por sus grabes lesiones,  el panorama es complicado. La situación es que estoy a un 50%, y nuestro objetivo es tratar de llegar a un 80%, para estabilizar el problema, pero de ahí, ya no tendría que hacer ningún trabajo manual, para que no retorne las dolencias. O tener un esquema de trabajo y técnicas,  que no exija la fatiga de los tendones y, continuar con fisioterapias y chequeos constantes.

¿Qué proyectos has dejado pendientes?

Muestras individuales, residencias, viajes de trabajo, y más.

¿Qué proyectos tienes por desarrollar una vez que recuperes?

Ando cruzando los dedos para que todo salga bien.  Te comento que tengo pendientes las series de esculturas en bronce, Pinturas Pop Colonial, intervenciones con tattooperformance. El realizarlos todos sólo dependerá del grado de evolución de la enfermedad.

¿Actualmente se expone tu obra en alguna galería? ¿Tienes proyectos para exponer tu obra próximamente?

Sí, tengo piezas en el Art Store de galerías de Kiosko Galería y La Florida Espacio en  Santa Cruz de la Sierra, Persona Casa Galería y Espacio de Arte Mérida Romero en La Paz y  Galería OKK en Berlín. Sobre las próximas muestras individuales, hay dos proyectos, para el 2019; una es en la Argentina  y la otra en casa. 

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Jean Carlo Sandi: El tiempo es veloz

A principios de este mes de junio (que ya termina), el artista orureño Jean Carlo Sandi presentó una muestra retrospectiva de su obra en Cochabamba, ciudad donde tiene un atelier ubicado en la calle Gualberto Villarroel esq. Pasaje Ustariz. Esta retrospectiva tuvo como curadora a la artista visual Verónica Weise, quien escribió un artículo que reproducimos a continuación.

Por Verónica Weise (*)

Desde su incipiente inicio en la Escuela de Bellas Artes de La Paz, hacía un arte de contenido con una maestría técnica adquirida a través de un extenso y arduo proceso de indagación y experimentación. Sus últimas obras, que oscilan entre el expresionismo y la abstracción, poseen ya la concreción de un lenguaje personal y una temática que lo caracterizan como un artista maduro.

1999

La escuelita de Bellas Artes de La Paz, con todas sus limitaciones es para Sandi el punto de inicio de una aventura exuberante, absolutamente personal y autónoma, como él mismo se define: "Autodidacta". Sandi es un hombre libre en todo el sentido de la palabra, un artista que no se detiene ante ningún obstáculo ni preconcepto, y en ese sentido, honra el principio más sustancial del arte. Sin libertad no hay descubrimiento, indagación, apropiación, deconstrucción; sin libertad no existe la posibilidad del arte. Les invito a que recorran su obra con ese espíritu y se permitan dejar llevar.

2000-2010

En esta veloz retrospectiva tenemos el privilegio de apropiarnos, a primera vista, de un proceso de aprendizaje de muchos años de trabajo incisivo y determinado que implica una   inmersión en diversidad de técnicas y estilos: entre otros, grabado, monotipia, óleo, acrílico, acuarela, pastel, grafito.... Naturalismo, paisaje, figuración, abstracción, sintetismo, expresionismo. Resulta anecdótico mencionar la serie de seudónimos que él mismo utiliza buscando una identidad.

Altiplano, ocres y horizontes infinitos, gente curtida, sobria, perseverante, afectuosa y sencilla. La tierra de la infancia de Sandi, la que él amaba cuando su mamá cocinaba pan de leche en un horno de barro... Un altiplano cálido, amable. En busca de la luz que nace de las sombras, procura desentrañar los secretos del maestro Rembrant en su "Ronda Nocturna", y al cabo la luz emerge, pero más bien del interior, del recuerdo de su infancia feliz. Pinceladas precisas, tecnología, con un marcado expresionismo y una abstracción casi radiográfica manifiesta este sentir tan profundo de identidad y pertenencia.

Haití, creolé, indigencia institucionalizada. Sandi vivió allí y fue, y sigue siendo, un buscador, un testigo con gran sensibilidad social, capaz de transportarnos a ese momento fugaz, ese instante furtivo de la vida cotidiana de las mujeres sin trascendencia: las prostitutas, las que acarrean agua... Las mismas que los impresionistas retrataban en los barrios bajos de París del siglo XIX en busca de la luz. Desde una mirada impresionista semi-abstracta, la luz del mediodía acentúa el vibrante y tórrido colorido, en el escenario urbano del siglo XXI, que sin embargo, en esencia, sigue siendo el mismo: El de la miseria.

Sandi nació en Oruro, tierra del Carnaval, donde se encuentran los waca tocoris, los diablos, los morenos, los ángeles y arcángeles, para ofrecer sus votos a la Virgen del Socavón. Si bien dejó Bolivia de muy joven, para vivir en otros países del mundo, nunca dejó de sentirse orureño. Es en el Carnaval de Oruro, fanfarria, música, exceso, vida, vibración, tradición, donde Sandi se encuentra y reencuentra cada año con su "ser boliviano", en la fiesta orureña por excelencia, es donde se siente más arraigado, en su oscilante plenitud, este ciudadano del mundo vuelve a ser hijo de su tierra. Es por eso que en su obra el Carnaval de Oruro está siempre presente, es su "cable a tierra".

Si bien es un artista ecléctico en todo el sentido de la palabra, el expresionismo domina la obra actual de Sandi, un expresionismo que oscila entre la figuración y la abstracción, entre la reducción analítica compleja a la más básica expresión del gesto grotesco. Su más reciente obra es un homenaje a dos grandes figuras del expresionismo americano: Willem De Kooning y Jean Michelle Basquiat. Es el libre albedrío que lo caracteriza y lo identifica, en su obra en general, y especialmente en esta última etapa.

El arte urbano, la ciudad, la técnica del stencil, el aerosol, la tecnología, es parte constitutiva en su obra, aparece en sus escenarios socavando las tradiciones, a modo de deconstrucción desenfadada. Es esencialmente en la técnica donde lo urbano se manifiesta ante todo, pero también en el concepto de apropiación irreverente de imágenes que conviven unas con otras sin ningún pudor, reflejo de las ciudades del siglo XXI.

En esta etapa, Sandi se sumerge en una frenética producción. Ante circunstancias complejas y agobiantes de su vida personal, encuentra alivio y liberación. El cartón y los materiales de uso masivo viabilizan fluidamente la concreción de esta experiencia en cientos de obras diseminadas por la ciudad.

En esta serie Sandi se atreve a desmitificar lo más clásico de lo clásico y las obras que han marcado la Modernidad, y por consecuencia, la Posmodernidad: "La Muchacha de la Perla" de Jean Vermer; proporción, oficio, tradición, grisalla y veladuras. Las Señoritas de Avignon" de Pablo Ruiz Picasso;  cubismo, desintegración de la figura, del tiempo y el espacio, la obra más revolucionaria de la Modernidad.

Finalmente, Sandi conquista, descubre, explora y experimenta la "conquista, descubrimiento, exploración y experimentación", que por definición y experiencia llamamos "arte". Como dijo un día André Breton refiriéndose al arte moderno: "La belleza será convulsiva o no será".

Si bien nosotros lo conocemos como una persona gentil y carismática, Sandi se reconoce como un hombre solitario... En esta morenada, ya sin el colorido exuberante, la fiesta y el exceso, en lo más íntimo, tenemos a un hombre simple, que tiene el coraje de mirarse a sí mismo a través de su arte y la libertad de permitirse, sin ningún desenfado, transitar por los maestros de todos los tiempos, aspirando a descubrir sus secretos.

(*) Verónica Weise es artista visual nacida en Cochabamba y maestra de artes.

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¿Mar para Bolivia? se va al Ecuador

En el museo Nahim Isaías del Ministerio de Culturas y Patrimonio del Ecuador, hoy a las 19:00 se inaugura la muestra “¿Mar para Bolivia?”, de la que participan con su obra los artistas chilenos Claudia Muller, Mario Z., Carla Garlaschi y Mara Santibañez; y los bolivianos Alejandra Alarcón, Erika Ewel, Nadia Callau, Ana Carola Vargas, Maximiliano Siñani y Alejandra Dorado.

“La idea de esta exhibición en realidad es un proceso que empieza el 2012 a través de una investigación que realizo yo, buscando todas las obras sobre el tema marítimo y ahí me doy cuenta que nunca en la historia del arte se había hecho una exhibición binacional invitando  a artistas bolivianos y chilenos, o exhibiendo las obras de bolivianos y chilenos sobre ese tema”, dice desde el Ecuador el cruceño Eduardo Ribera BlueBox, en una entrevista virtual con Plaza Catorce.

Eduardo Ribera es curador de esta exposición que estará abierta al público en Guayaquil hasta el próximo 5 de abril y que está compuesta por una selección de las obras de los citados artistas, que ya participaron desde el año 2012 en esta propuesta. “Cada dos años realizo yo esta muestra. El primer año (2012) se realizó en el Centro de la Cultura Plurinacional de Santa Cruz, el 2014 en el Centro Simón I. Patiño y el 2016 en el Museo de Arte Contemporáneo y este año 2018 logramos hacerla ya en el exterior”. En esta oportunidad se eligió Ecuador “porque es un territorio neutral, porque es una nación que nos abrió las puertas, porque de alguna manera aquí también se dieron problemas de conflicto limítrofe con el Perú,  entonces a ellos les parece interesante ver cómo se toma a este tema desde las artes”.

Según explica Ribera, “esta muestra, además de la exhibición y la inauguración, va tener visitas guiadas y unas actividades dinámicas donde los espectadores, especialmente los niños, van a aprender sobre los mapas y cómo se generan estas territorialidades. Van a tener tres mapas, uno de la precolonia, con todo lo que era el Imperio Inca. El segundo mapa es el de la colonia y el tercero es el actual. Entonces, ellos van a aprender cómo los poderes políticos y político-económicos generan unas divisiones transparentes, imaginarias, pero que se consolidan al momento de ingresar de un territorio a otro”.

“Mi propuesta como curador –dice Eduardo Ribera sobre ¿Mar para Bolivia?– es en realidad generar una plataforma donde se reflexione sobre el tema marítimo desde otro sector, desde el sector artístico. Los artistas tienen una sensibilidad distinta y una cosmovisión diferente sobre lo que es la territorialidad”.

Esta exposición ha sido posible gracias al equipo del Museo Nahim Isaías de Guayaquil, del que Ribera destaca al curador Hernán Pacurucu y a Cuti Pimentel; y cuenta además con el apoyo del Museo de Arte Contemporáneo de Santa Cruz y el Gobierno Municipal cruceño.

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Adela Zamudio y Rodolfo Torrico en una muestra

Con el patrocinio de la Secretaría de Cultura de la Alcaldía de Cochabamba y la Fundación Cultural Torrico Zamudio, y el auspicio del Hotel Cochabamba, la Hacienda y el Café Huayllani, ELFEC, COMTECO, ENDE Transmisión, UNIFRANZ, CREDINFORM y el periódico Los Tiempos; este miércoles 18 de octubre se inaugura la muestra “Miradas en el Tiempo, Tras las huellas del Turi”.

Esta exposición, que estará abierta en la Casona Mayorazgo durante las próximas cuatro semanas, presenta unas treinta fotografías —reproducidas en mediano y gran formato—que el fotógrafo y artista Rodolfo Torrico Zamudio tomó de la ciudad de Cochabamba hace ya cien años.

Previa a la inauguración de esta muestra —concebida y realizada por Verónica Stella Tejerina y Norman Chinchilla Cartagena— tendrá lugar un homenaje a la escritora y poetisa cochabambina Adela Zamudio (1854-1928), tía biológica, madre postiza y mentora del fotógrafo nacido en Cochabamba en 1890 y fallecido en 1955. Como parte de este homenaje, tres de los descendientes de la gran Adela Zamudio leerán un poema poco conocido de la escritora, cuyo natalicio se celebró el pasado 11 de octubre, fecha que en el país, en su honor, se recuerda el Día de la Mujer Boliviana. Además, durante tres días y como parte de esta exposición, en la Casona Mayorazgo se expondrán la corona de laureles y otros premios que pertenecieron a la escritora y que actualmente están en poder de la Fundación Torrico Zamudio.

“La muestra explora los temas recurrentes de la fotografía de Torrico Zamudio en una treintena de tomas que ocuparán dos salas de la Casona. Los citadinos de la Cochabamba  de principios del siglo XX, los paisajes urbanos maravillosos y hoy desaparecidos, la llegada de los avances tecnológicos de la modernidad, fueron capturados por la cámara talentosa y exquisita del Turi”, aseguran en un comunicado de prensa los responsables de esta exposición, y agregan que la misma “pretende mostrar —más allá de las bellas imágenes— el espíritu de esteta y cochabambino enamorado de su tierra, que animó el intenso y extenso trabajo fotográfico de Rodolfo Torrico”.

Un documental biográfico y un diaporama completarán esta muestra que se inaugura a las siete de la noche.

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Maestros internacionales del diseño dictarán talleres en la BICeBé

Los maestros diseñadores Edel Rodríguez (EEUU/Cuba), Alberto Montt (Chile/Ecuador), Erich Brechbühl (Suiza), Julián Naranjo (Chile) y Yossi Lemel (Israel), estarán en el país en noviembre próximo para ser parte de la Bienal del Cartel Bolivia 2017 (BICeBé ), dictando cursos prácticos sobre el cartel político, la ilustración, el humor, la  tipografía y los procesos creativos.

Edel Rodríguez y Yossi Lemel

Edel Rodríguez cobró popularidad a nivel mundial por sus ilustraciones sobre Donald Trump que aparecieron en las portadas de prestigiosas revistas como TIME, The New Yorker y Der Spiegel, entre otras.  “Mi trabajo no se trata de ideas políticas, solamente magnifica la verdad”,  dice Rodríguez, quien estará en la ciudad de La Paz dando el taller “El Cartel y la protesta”, donde pretende contar un poco sobre la historia del cartel político en búsqueda de una conceptualización perfecta para crear mensajes contundentes.

También en el ámbito de la política, pero más ligado al rubro del cartel activista social, se encuentra el taller del isrraelita Yossi Lemel sobre tolerancia y coexistencia. “No existe mensaje más fuerte que el creado por un diseñador comprometido con su realidad y la realidad del mundo”, explica el artista sobre el taller donde se analizarán problemas políticos y sociales actuales para crear conjuntamente un cartel fuerte, único y de alto impacto social.

Lemel es un maestro multi-premiado, su obra ha pasado por varias galerías, entre ellas las colecciones permanentes del Louvre de París y el Museo Victoria y Albert de Londres. Trabajó con  Amnistía Internacional, Greenpeace y la agencia de refugiados de la ONU, ACNUR, entre otros.

Alberto Montt y Julián Naranjo

No soy del lugar donde nací, soy de donde provienen mis afectos. Cuando chico era muy raro, sentía incomodidad cuando me preguntaban de qué país era. En Ecuador nunca hablé como ecuatoriano y en Chile tampoco lo hacía como chileno. Hoy me siento tan chileno como ecuatoriano y tan argentino como mexicano”, asegura en un manifiesto el artista chileno Alberto Montt. “Los lugares que forjaron mi identidad –agrega– no tienen que ver con un entorno geográfico, sino que con la literatura, con las amistades y con comidas”.

El famoso ilustrador, humorista o diseñador Alberto Montt es conocido por sus viñetas Dosis diarias que con inteligencia e irreverencia han logrado ganarse lectores y fanáticos; y es Montt quien en la BICeBé ofrecerá el taller “Memoria emotiva en los procesos creativos”.

Desde Chile también llegará a Bolivia el destacado maestro Julián Naranjo, quien dictará un taller sobre la libertad de las ideas y la improvisación, con un enfoque práctico en experimentación creativa y conceptualización.

“Así como en el Jazz, el juntar a un grupo de músicos en una sesión donde cada uno tiene un talento y aporta desde su mirada, el taller “Jam sesión: La búsqueda de una idea fuerza”, busca la misma dinámica para lograr un resultado con algún grado de improvisación”, explica Naranjo, sobre su participación como maestro en la BICeBé.

Naranjo es uno de los diseñadores chilenos contemporáneos más destacados. Es reconocido gracias a una importante carrera profesional como desarrollador de branding estratégico de marcas como Cerveza Cristal, Coca-Cola Embonor, Mademsa, Casa&Ideas, CTC (hoy Telefónica), Luchetti, Chilquinta, Ferrocarriles del Estado, Servicio de Impuestos Internos, y Valle Nevado, por nombrar algunas.

Erich Brechbühl

Y para los seguidores del cartel tipográfico el experto Erich Brechbühl llega desde Suiza para dar un taller sobre este tema donde retará a sus alumnos a hacer un cartel con un único tipo que impresione a los espectadores. Brechbühl tiene muchos premios en su haber y es co-fundador del festival del Cartel de Weltformat en su país. “Mi enfoque en diseño es ser siempre lo más abierto posible. Quiero estar inspirado por el contenido de la tarea. Me encanta perderme en el problema del diseño para encontrar una nueva solución sorprendente. Tampoco tengo miedo de fallar, porque creo muchos carteles en poco tiempo, tuve que aprender que no todos los proyectos pueden ser una obra maestra. Es mejor si los ves como experiencias que pueden permitirte crecer”, asegura el profesional suizo.

Las inscripciones para estos talleres están abiertas y tienen cupos limitados y los interesados en asistir pueden inscribirse y obtener mayor información en la página web de la Bienal del Cartel: http://www.bicebebolivia.com, desde allí. Los talleres son en las mañanas en tres horarios diferentes para que puedas combinar entre grupos A, B y C. Las Redes Sociales BICeBé también están abiertas a consultas.

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“Transición amorfa”, lo nuevo de Rosemarie Cardoso

Rosemarie Cardoso Subieta inaugura este 11 de octubre, a las siete de la noche, en la Alianza Francesa de Cochabamba, su nueva exposición titulada “Transición amorfa”, que está compuesta de 17 instalaciones y catorce cuadros hechos con grafito. Las instalaciones, según cuenta la artista en una entrevista con Plaza Catorce, están hechas en tamaño real, cosa que “el espectador pueda pasear por delante de ellas y es como si estuviera viéndose cara a cara” con ellas.

“Uso bastante material de tela de encajes; también uso telas muy transparentes y bolsas de nylon, eso le da una textura más ilusoria, si podemos decir, y te hace pensar --como es transparente-- que es como una ilusión, es muy sutil”, dice sobre los materiales que ha empleado para estas piezas que han sido inspiradas, hace unos seis años atrás, en otra instalación que Rosemarie presentó en una exposición en el Centro Boliviano Americano (CBA).

“La primera obra que he hecho de este estilo fue con un vestido que expuse en el CBA. Era un vestido que hice con muchos ojos y con unos zapatos. Entonces, me gustó el contraste que hay entre el collage con la ropa y desde ese momento he empezado a juntar, durante un tiempo, ropas y utensilios que iban a ir para esta exposición…”, cuenta.

“Transición amorfa” será inaugurada justo el 11 de octubre, fecha que en Bolivia se celebra el Día de la Mujer. “Es un homenaje a la mujer, con las cosas que cada mujer ha vivido, con sus frustraciones, con sus sueños, con sus traumas, con sus penas, con alegrías y con sus incógnitas y con esos vacíos que tenemos a veces y no sabemos qué hacer y por dónde caminar. Cada persona, cada espectador, se va identificar con alguna de las 17 instalaciones”, asegura la artista nacida en La Paz, pero radicada en Cochabamba hace ya varias décadas.

Sobre las frustraciones, las cosas negativas y los traumas –presentes de una manera sugerente, cruda y brillante en su obra–, Rosemarie dice que “más bien ayudan a madurar, son ciclos de la vida que si no pasas por eso tú no maduras. Entonces, yo lo tomo como algo que he vivido pero que ahora estoy ahí y que he superado, y pienso que muchos sienten lo mismo pero que no tienen las agallas de mostrar. Es como ayudar a los demás también, lo siento así, es como una liberación”.

Cardoso Subieta, quien ya sorprendió e impactó con las obras que realizó para su exposición “Descomposiciones humanas desproporcionadas”, presentada el año 2014 también en la Alianza Francesa, considera que los trabajos que ahora ha creado “no a todo el público le van a gustar. Pero eso es precisamente lo que yo quiero, que tengan un rechazo también, porque en varias de mis exposiciones no a todos los espectadores les han gustado mis obras porque no están acostumbrados a ver ese tipo de cosas. Pero, ese rechazo, ese tipo de sensaciones que la gente siente eso es lo que me interesa a mí. No me afecta en nada que la gente tenga un rechazo porque en realidad el arte es eso: tener que sentir sensaciones. De qué sirve ver un arte que está bien bonito, bien pintado, un paisaje, pero no te dice nada más que “Qué bonito”; no sientes, no hay sensaciones. En cambio, a mí me gusta que la gente sienta repudio, que le guste o que le asuste, esa es una forma de sentir el arte”.

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