Claudia Gonzales Yaksic

Claudia Gonzales Yaksic

"A Lucrecia", la nueva obra de Claudia Eid

En el Proyecto mARTadero, hoy a las ocho de la noche se estrena la nueva obra de la dramaturga Claudia Eid. La obra de teatro se titula “A Lucrecia” y “es una discusión sobre el poema narrativo escrito por William Shakespeare ‘La Violación de Lucrecia’. La obra se plantea como una discusión entre sus dos intérpretes, en la que se van tocando temas como la violencia sexual, la moral, las redes sociales y la culpa, entre otros”, dice Eid sobre su nueva obra que también será presentada este sábado 2 de febrero en el mARTadero y después será llevada a Santa Cruz de la Sierra.

“A Lucrecia” tiene como actores a Marcelo Sosa y Vanesa Méndez y ha sido producida por El Masticadero y el Proyecto Henna. “Ambos grupos –dice Claudia--, El Masticadero de Cochabamba y Proyecto Henna de Santa Cruz, unen esfuerzos para estrenar la obra en esta ciudad y posteriormente, en abril se presentarán en Santa Cruz”.

La entrada tiene un costo de Bs. 40.

Drago Lauric: Nacido para perder

“Durante toda la vida que he tenido siempre me quejaba por mi vida desgraciada, problemática, llena de padecimientos; aquí (Cochabamba), en Croacia y en todo lado, pero sí me parecía que mi vida era buena para una película. Hubiera preferido que sea película y no mi vida”, responde Dragutin Lauric Cabrera cuando se le pregunta por qué se animó a escribir “Nacido para perder”, libro que se presenta este martes 30 de enero a las siete de la noche, en el auditorio del Centro Boliviano Americano de Cochabamba.

Si bien la novela se desarrolla en varias ciudades de Bolivia y la ex Yugoslavia, la columna vertebral de “Nacido para perder” es Cochabamba, donde Drago Lauric llegó y se estableció en los años 90 después de huir junto a sus dos hijos de la guerra de los Balcanes. Lo que siguió a esto, según él relata, tuvo su ‘punto de no retorno’ el año 2010 cuando textualmente dice: “Me llené de mierda”. “Murió mi madre en las peores condiciones, me he sentido culpable, pero había algo en mi subconsciente que me decía: Ándate a La Paz”.

Aunque su infortunio existencial continuó en la sede de Gobierno, Drago recibió ahí todas las señales que lo llevaron a finalmente escribir con puntos y señas la historia de su vida. Primero aparecieron uno tras otro los conocidos y amigos que lo animaron a contar su historia y después vino el título, que lo tomó de los Johnny Thunders&The Heartbreakers.

“Me encanta la música, escucho música hasta en mi cabeza y por esa época del 2015 estaba atravesando por un tipo de rock de mediados de los 60”. Entonces Drago empezó escuchando los MC5 y después se enteró que habían varios otros grupos de esa onda y llegó a escuchar “Nacido para perder”. Al escuchar el título de esta canción pensó: “Por ahí va la cosa, no tiene nada que ver con la idea de mi libro, porque la idea del personaje es que siempre, desde wawa, tenía que pasar por una serie de agravios, un padre dominante; él andaba desubicado porque no sabía si era serbio o croata o boliviano”.

Ya para fines del 2015, el lugar donde trabajaba Lauric Cabrera atravesaba serios problemas. “Nos cortaban la luz y el Internet” y a quedarse viendo televisión prefirió escribir y en sólo cinco meses tenía 400 páginas listas con su historia narrada cronológicamente. Acto seguido, con el manuscrito en mano visitó a su amigo de infancia, René Velásquez Canedo, quien prometió ayudarle con todo lo que tenga que ver con la impresión, pero al mismo tiempo le dejó bien claro que muy poco podía hacer con la edición del texto. Sin embargo a los pocos días recibió la llamada de René Velásquez, quien le comentó que su amigo escritor, el cochabambino Raúl Rivero Adriázola, estaba de paso por la ciudad de La Paz y que había quedado interesado en su historia.

De ese modo, durante un año Drago y Raúl trabajaron en la corrección y edición de “Nacido para perder” y el último trimestre del año pasado la obra salió impresa gracias también a otra amiga de infancia de Drago, Teresa Cámara (quien vive en Canadá) y lo ayudó a buscar financiamiento para la impresión.

Marcos Puña con nuevo disco y varios desafíos

El guitarrista orureño Marcos Puña comenzó su año laboral 2018 en el Centro Boliviano Americano de Cochabamba, dictando el IX Curso de Guitarra Clásica, del que participaron 17 alumnos de diferentes edades, de las ciudades de Santa Cruz, La Paz y Oruro.

“Habíamos empezado con el Centro Boliviano Americano en 1998, en esa época yo estaba viviendo en Uruguay y estudiando guitarra, y nació con la entonces coordinadora cultural del CBA, Silvia de Quiroga, la idea de hacer este curso más o menos cada dos años”, cuenta Marcos Puña en una entrevista con Plaza Catorce. Si bien el curso no continuó regular por diversos factores, hace unos años que se realiza cada dos años, siempre en el Centro Boliviano Americano de Cochabamba.

Este 2018 el curso se desarrolló el 12, 13 y 14 de enero, oportunidad en la que los participantes aprendieron cosas básicas: cómo sentarse, funcionamiento básico de las manos, la lectura musical; recibieron clases personalizadas y charlas sobre temas relacionados con el manejo de las manos y los brazos durante la ejecución de la guitarra. “En general el guitarrista piensa en los dedos, pero en realidad es todo un complejo motor en el que interviene todo el cuerpo”.

EDUCACIÓN Y NOVENO DISCO

Para este nuevo año 2018, Marcos Puña tiene varios desafíos. Por un lado y después de un año sabático, retoma la dirección de la Orquesta de Guitarras del Conservatorio Plurinacional de Música de La Paz. Además, hace unos días asumió por primera vez el cargo de Jefe de Carrera de Guitarra del mismo conservatorio. “Hay que optimizar el rendimiento académico de las futuras generaciones”, dice Marcos Puña, quien ahora tendrá a su cargo a 120 estudiantes y 11 profesores.

Por otro lado, el 23 y 24 de marzo próximo también en la ciudad de La Paz, Marcos Puña, con la Sinfónica del Conservatorio Plurinacional de Música, dirigida por el maestro Ramiro Soriano, presentarán la "Suite Boliviana" de Atiliano Auza, "que es uno de los únicos tres conciertos que existen para guitarra con instrumentos bolivianos”, explica el artista.

Para los meses que siguen Marcos Puña también está preparando la presentación de su noveno disco, que lo llevará a hacer una gira nacional por diferentes ciudades del país y también por Uruguay, Argentina y España. “El nuevo disco que acabo de grabar es un homenaje al gran guitarrista español Andrés Segovia, que ha sido el más importante guitarrista clásico en el siglo XX”, señala Marcos y cuenta que entre las piezas que componen este nuevo disco figuran obras dedicadas a Segovia y hechas por grandes compositores como Federico Moreno Torroba, Manuel Ponce y Albert Roussel, éste último un compositor francés “que ha sido el primer en dedicar música a Segovia. De esta manera estoy empezando un ciclo de discos que son a manera de homenajes a lo más representativo que han tenido algunos grandes de la guitarra, primero es Segovia después hacer de otros como Agustín Barrios por ejemplo”.

Estrenan dos obras para cello de compositores cochabambinos

El cuarto Taller de Ensemble de Cellos que es organizado por cuarto año consecutivo en Cochabamba por Eduardo Vargas, cierra este domingo 21 de enero con el estreno mundial de dos obras para cello compuestas por los maestros cochabambinos Sergio Vargas y Luis Moya, piezas que serán ejecutadas a partir de las siete de la noche en el Teatro Achá, por treinta músicos venidos de varias ciudades del país.

“Este año tenemos 30 cellistas que vienen de La Paz, Santa Cruz, Sucre, Oruro, Tarija y Cochabamba. Entre ellos niños empezando de los ocho años, pero la mayoría son estudiantes de edad colegial y del nivel superior. También tenemos un número de cellistas profesionales, adultos, algunos de ellos con licenciaturas y maestrías en cello en universidades de Estados Unidos y Europa”, cuenta Eduardo Vargas en una entrevista con Plaza Catorce.

Entre los participantes están integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional de Bolivia, de la Filarmónica de Cochabamba, de la Filarmónica de Santa Cruz, profesores del Conservatorio Nacional de Música, de Bolivia Clásica, del Instituto Laredo y de la Academia Man Cesped, entre otras instituciones.

“Tenemos aquí agrupadas una gran cantidad de experiencias y niveles. Entonces, cuando juntamos músicos de todos estos niveles, lo que sucede es que hay una interacción muy dinámica donde todos estamos aprendiendo de todos; porque como la música no es una ciencia exacta, en realidad hay cosas que los estudiantes, niños o jóvenes de pronto, nos pueden enseñar a los demás. En música la sensibilidad es un factor muy importante, entonces el intercambio de experiencias, de conocimiento y de habilidades técnicas es muy interesante”, dice Vargas.

REPERTORIO DEL CONCIERTO

El repertorio del concierto que se presentará este domingo en el Achá, incluye números de óperas muy famosas —en versiones para ensamble de cellos—de compositores como Bach, Rossini, Puccini y Bizet. “También vamos a tocar un fragmento de Wagner y una obra bellísima de Elgar, que se llama ‘Nimrod’, y para divertirnos un poco tenemos una polca de Strauss que a la gente le va gustar”, dice Vargas.

“Pero además de eso, para coronar el repertorio del programa, tenemos el estreno mundial de dos obras que han sido compuestas específicamente, especialmente diseñadas y hechas a medida para este taller. Los compositores son Sergio Vargas, que ha escrito una obra llamada ‘Divertimento’ y el otro compositor es Luis Moya que ha escrito una obra llamada Scherzo Nº 2 (el Scherzo Nº 1 fue estrenado el año pasado en el marco del tercer taller).

ALGUNAS EXPERIENCIAS

Con una maestría en Cello y un doctorado en dirección de orquesta por la Universidad de Carolina del Norte (Estados Unidos), Eduardo Vargas impulsa el Taller Ensemble de Cellos a través de la escuela Classical Cello Cochabamba. Según la dinámica del taller, los participantes trabajan durante siete días continuos. “Estoy súper emocionada, nerviosa por los primeros ensayos. Estoy aprendiendo, estoy conociendo gente nueva y de otras partes de Bolivia”, dice Emile Ibarra, una joven chuquisaqueña que participa por primera vez de este taller. Similar experiencia tiene Eduardo Laje, de 17 años, que ha llegado de la ciudad de La Paz y también está aquí por primera vez. “Me parece muy bueno --dice-- porque conoces a gente de tus mismos gustos y con la que puedes aprender cosas nuevas”. Violeta Mallea (La Paz), es la más pequeña de todos, tiene ocho años y hace uno que toca cello, y ella también está muy feliz aprendiendo cosas nuevas y conociendo gente nueva con su misma afición por el cello.

“Es bueno saber que en otras partes de Bolivia se está inculcando el estudio del cello. Desde la primera vez, hace cuatro años, ha mejorado un montón, es otro el nivel. Es muy bueno que se haga estos encuentros para estudiantes y profesores”, dice por su lado Ariana Stambuk, profesora del Instituto Laredo  y parte del Trío Apolo.

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