Claudia Gonzales Yaksic

Claudia Gonzales Yaksic

Exposición “El Gran Camino del Inka" en el Museo Arqueológico de San Simón

En el Museo Arqueológico de la Universidad Mayor de San Simón (Nataniel Aguirre y Jordán), hasta el 4 de mayo está abierta la exposición temporal de dos muestras “El Gran Camino del Inka. Construyendo un Imperio” y “Qhapaq Ñan Bolivia. Caminos de integración”, compuesta de 20 paneles con fotografías acompañadas de una descripción técnica de lo que fue esta ruta, inscrita como Patrimonio de la Humanidad el 21 de junio del 2014 y que recorría lo que ahora son los países sudamericanos de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. “Trata de una extensa red andina de comunicación, comercio y defensa, cubre más de 30.000 kilómetros y fue construida por los pueblos andinos primigenios y consolidada por los Incas (1450-1530 D.C)”.

Esta exposición, elaborada por el Smithsonian Natural Museum of Natural History,  fue inaugurada este 23 de abril y cuenta con los auspicios del Ministerio de Culturas del Estado Plurinacional de Bolivia, la Dirección General de Patrimonio Cultural, la Dirección de Culturas y Turismo del Gobierno Autónomo Departamental de Cochabamba, la Universidad Mayor de San Simón y el Instituto de Investigaciones Antropológicas y Museo Arqueológico UMSS.

“El 18 de abril de 1983 el Icomos (International Council of Monuments and Sides, por sus siglas en inglés) ha declarado como el Día International de los Monumentos y Sitios, entonces en honor a eso el Ministerio (de Culturas de Bolivia) ha desarrollado esta exposición” que es itinerante y ya ha estado en La Paz, ahora está en Cochabamba y luego estará por Santa Cruz y Sucre, según explicó ayer María de los Ángeles Muñoz, investigadora del INIAM (Instituto de Investigaciones Antropológicas y Museo Arqueológico) y coordinadora de la exposición.

El cronograma de actividades que ejecuta el Ministerio del Culturas en conmemoración del Día de los Monumentos y Sitios, y al que hace referencia Muñoz, comenzó el 13 de abril, y contempla diversas actividades que se desarrollan en las ciudades de La Paz, Sucre, Cochabamba y Oruro, como exposiciones fotográficas, concursos, recorridos patrimoniales, muralismo contemporáneo y actos de reconocimiento, entre otros.
Según ha dicho Muñoz a Plaza Catorce, el Museo Arqueológico de la UMSS es la institución exacta para presentar esta exposición, ya que los asistentes podrán apreciar la muestra permanente que tiene el museo y también porque Cochabamba es parte del Qhapac Ñan con sitios arqueológicos y patrimoniales como son Incallajta y Cotapachi, éste último el centro de almacenamiento de granos más grande que ha tenido el imperio de los Incas. “Tenemos muchas razones por las cuales nos sentimos honrados de poder recibir esta exposición”, aseguró Muñoz.

“La exposición es una descripción fotográfica y técnica del Camino del Inca y la idea es empezar a investigar --por parte de Bolivia-- para ir redescubriéndolo histórica, arqueológica y patrimonialmente”, dijo este lunes en una entrevista con Plaza Catorce el director de Cultura de la Gobernación de Cochabamba, Uvaldo Romero, quien resaltó igual la importancia de Cochabamba en esta ruta con sitios como Incallajta, Incachaka o Incarrakay. “Quisiéramos impulsar una próxima etapa en Cochabamba y recuperar todos los sitios que existen desde Independencia, pasando por los valles bajo, alto y el cono sur, y que se extendían como una red de ciudades quechuas”, señaló Romero.

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Más de 1.000 músicos participaron del Festival “Misiones de Chiquitos”

El Coro Arakaendar y Les Passions fueron los encargados de ponerle el punto final a la duodécima versión del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos”, que comenzó el 13 de abril y concluyó este domingo 22. “La presentación de los músicos bolivianos y franceses, que se realizó en la parroquia San Roque de la ciudad de Santa Cruz, marcó el cierre de un encuentro que una vez más se vio fortalecido por el respaldo del público. Más de 50.000 personas asistieron a los diferentes conciertos que se realizaron en Santa Cruz, Tarija y Chuquisaca”, según informó ayer, a través de un comunicado de prensa, la agencia de comunicación Souza-Infantas.

En este festival, que reunió a más de 1.000 músicos integrantes de 60 diferentes grupos provenientes de 17 países, participó la Orquesta Filarmónica de Bolivia (OFB), con sede en Cochabamba y dirigida por el maestro Miguel Ángel Salazar Hidalgo. La OFB se presentó junto al solista internacional y director invitado, el violinista italiano Francesco Senese, miembro de la Lucerne Festival Orchestra y Asistente de Concertino de la Orchestra Mozart de Bolonia, ambas fundadas por Claudio Abbado.

Luego, la OFB se presentó los días 15, 16 y 17 de abril en las localidades chiquitanas de San Rafael, San Miguel y Concepción, y el 18 finalizó su gira con un concierto en la Iglesia San Roque de la capital cruceña. Además de los conciertos, la OFB propició en Tarija talleres dirigidos a los jóvenes de la Orquesta Académica de Tarija, que fueron dictados por Francesco Senese y Sebastian Forero, éste último cellista colombiano.

El Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos” comenzó el 13 de abril y se prolongó a lo largo de diez días. Los recitales se encargaron de llevar música barroca y renacentista a diferentes rincones, desde las capitales Santa Cruz de la Sierra y Tarija, hasta las poblaciones de Chiquitos que forman parte del circuito misional; Camiri en el Chaco y Santa Rosa en Chuquisaca.

Según el reporte de Souza-Infantas, “los grupos participantes llegaron desde lugares tan diversos como Alemania, Polonia, Inglaterra, Italia, Suiza, España, Francia, México, Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Argentina, Paraguay, Brasil y Chile; además del anfitrión Bolivia”. Destacó también la participación de niños y jóvenes de comunidades indígenas de Urubichá, Palmarito y comunidades chiquitanas, “ratificando que el proceso de conformación de coros y orquestas que comenzó hace más de dos décadas sigue dando frutos”.

Entre los músicos invitados resaltó la orquesta Julliard415, el grupo internacional de la escuela de Música Juilliard de Nueva York, uno de los conservatorios más prestigiosos del mundo, que por vez primera participó en este festival y luego, el pasado martes 17 de abril, el grupo estuvo en Cochabamba para ofrecer un concierto en el marco de la inauguración del restaurado Convento de Santa Teresa.

Desde el punto de vista artístico destacaron los reestrenos mundiales, tal fue el caso de la Sinfonía de La Plata y el Divertimento Concertante 43, ambas obras del compositor Pedro Ximénez de Abrill y Tirado, quien nació en Arequipa en la época Colonial; y en 1833 llegó a Bolivia contratado por Andrés de Santa Cruz.

Las coproducciones también formaron parte de la cita. Dos de ellas fueron las que realizaron Música ALcheMIca (España) con la Orquesta Municipal San José de Chiquitos (Bolivia); y Arakaendar (Bolivia) con Les Passions (Francia).

“Gracias a todos por ser parte de este Festival. Estamos satisfechos de haberlos tenido y de haber compartido con todos ustedes. Hemos sido testigos del Festival más grande de todos los que hemos realizado”, dijo Sarah Mansilla, presidente de la Asociación Pro Arte y Cultura (APAC), institución que organiza el evento desde sus inicios, en el año 1996.

De todo y para todos en la III ExpoLibro de Cochabamba

Cientos de libros, de diversos autores y géneros y de diversa manufactura están a la venta hasta este lunes 23 de abril en la tercera versión de la ExpoLibro que impulsa la Cámara Departamental del Libro de Cochabamba (CDLC) y que puede ser visitada desde las diez de la mañana en la plazuela Félix del Granado (Ecuador entre España y Baptista). Esta expo fue establecida el 2016 por la CDLC con la finalidad de ser parte de las diversas actividades que se hacen en abril, alrededor del mundo, para celebrar dos fechas importantes: el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil que se recuerda cada 2 de abril, y el Día Internacional del Libro y de los Derechos del Autor que se recuerda cada 23 de abril. Por esta última fecha es que para mañana están concentradas la mayor parte de las intervenciones importantes. “Lo más interesante y lo más fuerte que vamos a tener va ser para la clausura, que es el 23 de abril, Día Mundial del Libro”, dice el gerente de la CDLC, Hamilton Luján, y agrega que además de “la banda municipal, grupos independientes de música y de baile, vamos a tener una actividad denominada lectura colectiva del Quijote de la Mancha”, donde se tiene prevista la participación de autoridades políticas, culturales, escritores y lectores.

“Escritores como Gonzalo Lema, Ramón Rocha Monroy, Blanca Garnica, César Verduguez, entre otros, nos han confirmado su participación. Juntos vamos a leer los dos capítulos del Quijote de la Mancha, por fragmentos”, cuenta. Esta actividad iniciará a las ocho de la noche en la plazuela del Granado. Después, estudiantes de colegio y Boys Scouts serán responsables de “El título de mi libro para el mundo”, una actividad donde armarán un mural gigante con títulos de libros.

CEDIB Y LALIBRE CON “EMERGENCIA URBANA”

Este 2018 y al igual que el año pasado son 40 los expositores, entre ellos los escritores Gaby Vallejo Canedo, Dennis Morales Iriarte, Ana Triveño y Graciela Ortuño, entre otros; las editoriales Kipus, Los Amigos del Libro, Fe de Erratas, Yerba Mala Cartonera, Editorial Paulinas y Editorial El Cuervo, esta última viene de la ciudad de La Paz; también están las librerías LaLibre y Baúl Libros, ésta última de Santa Cruz.

En el stand de LaLibre, la librería del CEDIB, uno de los grandes atractivos es “Emergencia urbana. Urbanización y libre mercado en Bolivia” de Escarley Torrico Foronda, que hace poco fue presentado con mucho éxito en Santa Cruz y que pronto irá a La Paz. “Está muy bueno, es necesario; es un buen libro para entender también la dinámica urbana donde vivimos todos y que parece que no nos importa”, dice Rossmery Amils, responsable de comunicación del CEDIB y también responsable de esta librería.

Amils, en una entrevista con Plaza Catorce, cuenta que otro de los grandes atractivos que tiene LaLibre son los títulos de la editorial Mama Huaco, que es de la inglesa afincada en Bolivia, Alison Spedding. “Para la feria nos hemos centrado en todo lo que es Spedding porque aquí no hay quien venda todos estos libros. Lo último que ha sacado es ‘Miedo y asco en Cambridge’ y tiene otros sobre investigación. A mí, el de ‘Miedo y asco en Cambridge’ me ha gusta mucho, es diferente porque no es local, es otra onda, es Inglaterra, pero me gusta la exploración que hace de los personajes desempleados y marginales. Ella dice que lo escribió antes de que Irving Wells sacara ‘Trainspotting’ (1996), y en esa época no era moda hablar de lo marginal pero ahora es algo mucho más trascendente; pero tiene su voz, su estilo rudo, y viene con un CD con la banda sonora que me parece un punto bastante bueno. Ese está en 100 bolivianos”, detalla Amils.

En lo que respecta a literatura infantil, LaLibre tiene varios títulos recomendables, como aquellos de la serie Antiprincesas. “Ahora tenemos el de Gilda, que nos encanta vender un libro de Gilda que sale un poco de la norma, porque normalmente son escritoras, personas como de la alta cultura popular y Gilda es muy popular, es la cantante de cumbia argentina y me parece bien bonito porque es como otro modelo… Un modelo no siempre tiene que ser una escritora o artista plástica, o ser algo reconocido por la alta cultura, sino más bien Gilda es casi una santa popular; es que el pueblo tiene sus gustos, su estética, sus formas, y me gusta mucho que la hayan planteado desde ahí. Y luego tenemos los dos de Antihéroes de Eduardo Galeano y de Cortázar que hablan por sí solos”.

Otros textos que recomienda Rossmery son los de Nicobis, el proyecto de Liliana de la Quintana que ya lleva más de tres décadas y “que a mí siempre me parece que son una oportunidad interesante de explorar nuestra mitología para niños con un trabajo editorial realmente muy bonito y es como la doceava edición de esos libros que están a 70 bolivianos”. También y de la misma autora, LaLibre tiene la colección Urucú, cuentos basados en mitos: “Pankarita y los achachilas”, “La fiesta de la vida” y “Tejedoras de estrellas”. “Es una colección que siempre recomiendo a papás y mamás en busca de literatura nacional”, asegura.

LA MUELA DEL DIABLO Y KAMAKE

La editorial La Muela del Diablo, de Marcelo Yaksic, tiene varias propuestas en esta feria. “Estamos con esta editorial independiente que es Kamake (zorro en aymara), sacando textos de material diverso, como sociología, ciencias políticas”, dice Marcelo a Plaza Catorce y agrega que los títulos que componen Kamake son de autores como Casilda Rodrigañez, Emma Goldman y anarquistas como Malatesta o Bakunin. “Son textos un poco difíciles de adquirir pero que están abiertos en Copy Left y los estamos reproduciendo un poco para difundir esta temáticas. Esta editorial se encarga de eso, de poder mostrar ese tipo de temáticas que no son muy accesibles”.

Por otra parte, La Muela del Diablo sugiere el libro del autor cochabambino Lorgio Orellana Aillón, “que es una investigación que ha hecho sobre la clase obrera  y dominante que ha habido en las épocas de 1940 al 2003, todas esas elites que han dominado aquí en Bolivia. Es una investigación que ha hecho auspiciada por la Universidad de San Simón”. La Muela del Diablo también tiene como novedad su colección de literatura infantil “Wawas que escriben” que publica conjuntamente con Arte Presa y que está compuestas por cuentos escritos y dibujados por niños. Los primeros números han sido en español y aymara y ya han lanzado otras convocatorias para publicar cuentos escritos en quechua y guaraní.

LUZ CEJAS ROSADO DE ARACENA

El primer libro de “Rayo”, el pastor alemán cochabambino protagonista de la saga del mismo nombre y que ha conquistado a por lo menos dos generaciones de niños, está en su cuarta edición y su autora está trabajando en el cuarto libro de la saga y donde el perro ecologista esta vez resaltará los árboles más viejos y lindos que hay en Cochabamba, con la intensión de mantener su recuerdo porque cualquier día pueden desaparecer –según adelanta en una entrevista con Plaza Cartorce la escritora Luz Cejas Rosado de Aracena—.

Además de los tres libros sobre “Rayo”, Luz Cejas tiene una nueva obra: “El gigante de los Andes”, que ha sido ilustrada por Rosario Moyano. Las imágenes y el texto son un colorido paseo que lleva al lector por hermosos paisajes como la cordillera de Los Andes, el Lago Titicaca, Tiwanuaku, una montaña con puyas Raimondi en flor. La idea era que “El gigante de los Andes” (el libro número 27 de esta escritora de literatura infantil) primero sea un libro álbum pero, como en términos de impresión le salía más cara la tapa dura que la obra en sí, decidió hacer una impresión normal que aún no ha sido presentada, pero que se puede encontrar en la III ExpoLibro.

En el stand de Luz están también varios de sus libros anteriores, algunos para colorear y una de las grandes atracciones es su “Cancionero Puerta de Luz” que es un libro para colorear, con partituras y que viene acompañado de un CD con los 18 poemas hechos canción. “El cancionero con más su CD está a 50 bolivianos. En el Cuzco (Perú, donde ganó un premio) me dijeron que mi poesía tiene música, entonces he aprovechado y le he puesto música. La música ha salido de mi cabeza y don Luis Moya me la ha escrito”, asegura Luz Cejas a Plaza Catorce.

“JUKUMARI DONOSO” DE DENNIS MORALES

“Jukumari Donoso” y “Solsticio en Cirtis mayor” son las últimas obras que el escritor cochabambino Dennis Morales Iriarte ha publicado. El segundo es un libro de poesía bastante corto y contienen los poemas que escribió durante el 2017. “Me inspiré en la técnica japonesa haiku, que son poemas muy cortos de tres líneas, y estoy usando esas técnicas para hacer haikus en una línea vertical, cruzado…, lo que se encuentra en maestros desde el Japón, quiero emular, si se puede. Es el primero libro de poesía y quizás el último”, dice Dennis a Plaza Catorce.

“Jukumari Donoso”, en cambio, es una novela de narrativa fantástica, “en realidad es realismo mágico” aclara Morales, que está inspirada “en la leyenda del Jukumari descrita por Jesús Lara en su libro Mitos y Leyendas Quechuas. He aprovechado para ofrecer un contexto, social, político y cultural actual, en torno a la misma leyenda; el Jukumari que baja del cielo al Jananpacha, hace de las suyas, deja embarazada a una señorita y se escapa. La historia trata de eso justamente, de las futuras generaciones de esta mujer que queda impregnada por el oso”.

En esta historia, ambientada en la Revolución Nacional de 1952 arranca en el fortín de Samaipata, en Santa Cruz, donde todavía había terratenientes y es por esta zona donde vivía el Jukumari protagonista de la historia y es de esas estribaciones de la cordillera oriental que el animal semidios desciende para hacer de las suyas. “Los incas recibían ayuda del Jukumari que siempre les avisaba que los guaraníes estaban llegando para robarse comida y territorio. El Jukumari era como un vigía para ellos y hacía sus cosas y alertaba a los incas y por eso los incas le dejaban que haga de las suyas, que bajase, que busque mujer y usualmente impregnaba mujeres que tenían hijos hombres normales, pero la leyenda cuenta que cuando alcanzaban la madurez podía volverse osos”.

Según Dennis Morales, para los incas el Jukumari, que tenía diversos nombres y atributos antropomórficos, era una criatura reverenciada e incluso era patrón tutelar de las montañas. Desde los años 1700 se conocen varias crónicas escritas sobre el Jukumari y ya se hacían varios bailes públicos de entretenimiento donde el oso era el protagonista. “La gente ya hacia crónica desde entonces, los cronistas lo describen como una persona que cambia y que busca atractivas mujeres porque no existen hembras en su especie (según las leyendas), son sólo varones, entonces baja acá y tiene que hacer de las suyas para buscar una hembra”.

Esta historia cobra importancia ya que desde hace algunos años el Jukumari ha sido declarada en Bolivia como especie en peligro de extinción y sobre el tema, Morales Iriarte, que es Biólogo de profesión y también músico, dice: El Jukumari tiene un área muy restringida y su problema actual es la fragmentación del hábitat, se distribuye en los Yugas de La Paz, Cochabamba y llega hasta el norte de la Argentina inclusive, pero la gente construye carreteras, por ejemplo el Tipnis va ser una grave amenaza para su territorio para que pueda migrar y aparearse”.

GRACIELA ORTUÑO

Otra autora independiente que participa de la ExpoLibro es Graciela Ortuño, cochabambina de 28 años que presenta los tres libros que componen su saga de amor: “Síndrome de princesa”, “El fantasma de tu recuerdo” y “Corazón de príncipe”.

“La trilogía trata del síndrome de princesa o de príncipe, que es algo que padecemos todas las personas a lo largo de nuestra vida. En el primer libro plasmo lo que es la primer etapa del amor, que es el amor rosa, cuando las personas tenemos un ideal de pareja con ciertas características específicas pero a lo largo de la relación ocurre una decepción, entonces pasamos a la etapa del amor gris que es el segundo libro, ‘El fantasma de tu recuerdo’, en el que se trata de que las relaciones de pareja nos decepcionan, ya no queremos saber del amor, nos negamos de hecho a tener una nueva relación y en caso de que la tengamos, la tenemos con ciertas barreras personales, como que nos da miedo volver a amar o volver a tener esa entrega del principio. Mucha gente se queda en esta segunda etapa el resto de su vida, pero algunos sí logran pasara a la tercera etapa que es la de ‘Corazón de príncipe’ que es la etapa del amor real, que es cuando la persona se descubre a sí misma, se valora a sí misma y así logra un amor sincero y así logra también identificar a quien le puede dar un amor sincero y quién no”. Graciela es comunicadora social, pero le apasiona la psicología, es por eso que se ha decidido por plasmar estar historias y publicarlas.

La Illa del Siku de Taypi Ayca Italaque

Por Nemecio Huanacu Calamani y Boris Bernal Mansilla

Illa es una palabra que, según el primer diccionario de lengua aymara de Bertonio de 1612, define: “Cualquier cosa que uno guarda para protección de su casa, como chuño, maíz, plata, provisión de ropa y aun las joyas, etc.”.

Gustavo Adolfo Otero en “La Piedra Mágica”, menciona: “Objetos Mágicos-Illas.- Fetiches simbolizaciones de figuras mágicas de tipo bienhechor”.

Frisando Pinedo dice, Illa: “Son talismanes y amuletos destinados a la protección y conservación de los diferentes bienes materiales: vivienda, ganado, riquezas, etc. contra enfermedades, robos y también para favorecer la procreación”.

Los investigadores Manuel Alvarado Quispe y Mary Mamani Tito en su texto “El Origen de las Fiestas Andinas”, citan: “ILLAS.- Es la energía que da la tierra, el aire, el agua y el sol. Es un atrayente de energías, pueden ser objetos como piedras, huesos, colores, símbolos, plantas, nombres animales, semillas, incluso personas o “jaqi illes”. En la actualidad, simplemente se conoce 'como si fuera un amuleto de suerte, aunque la idea es equívoca, dista mucho del significado real, por eso es que muchas personas tienen diferentes objetos o cosas guardadas como amuletos de suerte, y su nombre correcto es la “illa”, en un sentido más amplio, lingüísticamente en el idioma aymara sobrepasa las limitantes en cuanto a la traducción en lengua castellana u otras”. Por otro lado refieren estos autores a la Fiesta de la Illa: “Illa Uru 21 de diciembre solsticio de verano actualmente fiesta de las Alasitas y el Ekeko. Precisamente en el mes de diciembre llega la fiesta de las illas y hasta el mes de enero es la época de la planificación de sueños y metas que durante el año se lograran. Estos sueños están reflejados en las miniaturas que representan la multiplicación del ganado, del dinero, bienes que se hacen realidad en un tiempo determinado, fiesta que se trasladó al 24 de enero, con el nombre de las alasitas o la fiesta del Ekeko”.

Ahora bien, desde épocas prehispánicas estos objetos sagrados tenían una familia o persona encargada de su cuidado, crianza y custodia. Esta responsabilidad en muchos de los casos recaía sobre los Curacas o Caciques, en palabras de Thierry Saignes: “Si bien la población india en su integridad mantiene las costumbres y algunas expresiones propias de su cultura, son sus dirigentes, los caciques, los depositarios de las tradiciones, sobre todo después de que se recluye a los ‘hechiceros’ que eran quienes tenían a su cargo la continuidad del antiguo culto prehispánico, acertadamente dice Millones que: "La pieza clave para el mantenimiento de la religiosidad aborigen fue el curaca" [Millones 1987: 175]. Los caciques eran los únicos que podían asumir el papel de conservadores, más o menos solapados, de los valores indios.

Toca a las creencias y prácticas religiosas. Los cultos andinos privilegian los lugares sagrados de origen (o wakas), las momias de los antepasados (en particular las de los caciques) y algunos rituales expiatorios (confesión y penitencia) o propiciatorios (en caso de crisis climática). ‘Cada familia tiene su confesor señalado que suelen ser los caciques y principales; ordinariamente suelen ser hechiceros a los cuales no osan negar ninguna cosa porque creen que los confesores lo saben todo y que morirían si alguna cosa dejasen’ –advierte un autor de fines del siglo XVl. El poder local que puede generar este tipo de práctica es incomparable con las presiones que podían ejercer otras autoridades españolas. Arriaga, extirpador de idolatrías, relaciona su vigencia con ‘el cuidado y solicitud /de los curacas y caciques/ en honrar y conservar los hechiceros, esconder sus huacas, hacer sus fiestas, saber las tradiciones y fábulas de sus antepasados y contarlas y enseñarlas a los demás’ (1621/1968: 222). Y el inquieto franciscano B. de Cárdenas, al visitar el arzobispado de Charcas, reconoce que ‘algunos o los más /caciques/ fomentan las hechicerías e idolatrías’ (1632, BN, Madrid). Lo que significaría que los caciques no han perdido su papel de intermediarios mágico-religiosos entre los ayllus y el mundo cósmico, sea ejerciendo directamente poderes sagrados, sea amparando a los chamanes locales (a menudo ancianos y ancianas apartados en lugares lejanos)”.

Así los caciques desde la colonia se mueven constantemente entre dos registros de valores antagónicos: la promoción del cristianismo y el fomento de las divinidades locales y de las creencias mágicas. No sabemos si eran los mismos individuos quienes propiciaban ambos cultos o si pertenecían a dos bandos bien distintos. Con esto queda más que claro que los caciques (curacas) poseían un poder espiritual que hacía que sean escuchados y obedecidos por su pueblo, siendo  este poder espiritual la esencia de su legitimidad.

En ese sentido Boris Bernal Mansilla, descendiente del cacicazgo Kutipa de Italaque, cuya familia  mantiene tradiciones ancestrales y profundamente espirituales que guardan una relación profunda con la naturaleza y el respeto por ella, custodia en la actualidad la Illa del Siku.

La Illa Siku es una pieza elabora en piedra volcánica de data aproximada de 400 años de antigüedad con forma de Siku (zampoña de cuatro orificios) con figura de un monito cargado un atado.

Esto denota otro elemento ontológico de que el territorio de la cultura Huarcas guarda la sabiduría ancestral expresada en los Sikuris de Taypi Ayca  Italaque.

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