Plaza Catorce

Plaza Catorce

Sergio Fernández Grájeda: “El humor y la risa como estrategia pedagógica en el aula”

Por Claudia Gonzales Yaksic

En octubre pasado, el actor, productor audiovisual, además de docente universitario, el cochabambino Sergio Fernández Grájeda, participó en Colombia del II Premio Interamericano en Modelos Educativos Innovadores en Educación Superior (Premio MEIN), con la ponencia “El humor y la risa como estrategia pedagógica en el aula”.

“El humor y la risa como estrategia pedagógica habla sobre cómo puede incidir el humor, ese estado anímico que puede despertar sonrisas, situaciones, actitudes, acciones risibles; conjugado al proceso de enseñanza aprendizaje, tanto en el profesor o el participante, permitiendo de esa manera generar creatividad”, dice Sergio en una entrevista exclusiva con Plaza Catorce; entrevista en la que cuenta que desarrolló este modelo basado en su tesis de pregrado, en la que habla “sobre cómo los elencos de café concert conciben al indígena y cholo boliviano a través del humor”. Este tema, a su vez, se inspiró en la experiencia laboral de Fernández como parte estable del elenco de humor de “El Pocholo y su Marida”, fundado por  Guery Sandoval y Marianela Molina el 19 de febrero de 2010 y que continúa vigente hasta la fecha con mucho éxito.

“De esa manera amplié mi horizonte sobre el humor y su rol en la sociedad… Entonces, como estudiante y docente de educación superior, vas tomando conciencia sobre la ‘educación’ y cómo ésta se ha trazado como consigna, a lo largo de la historia, de un tradicionalismo persistente, no alejado de las clases magistrales donde predomina la comunicación vertical entre aquel que ‘sabe’ (el docente) y aquel que aprende (el estudiante) , generando así mismo, en la mayoría de los casos, una ‘cultura de miedo’ al docente, porque además el docente en la mayoría de los casos es ‘gruñón’, extremadamente serio o recatado. Entonces, 10 años actuando en teatro de café concert, debía ser transversal, por qué no, estudiar el humor en el aula o aplicarlo”.

El Premio MEIN es convocado por la Organización Universitaria Interamericana (OUI), el Colegio de las Américas (COLAM) y la Universidad Cooperativa de Colombia (UCC) con el afán de “conocer e intercambiar sobre las últimas tendencias y prácticas educativas innovadoras implementadas en las Instituciones de Educación Superior del Continente, y tiene como objetivo “promover la difusión, el intercambio y el conocimiento de prácticas educativas que por sus características y resultados son ejemplos relevantes de innovación educativa en educación superior”.

Sergio Fernández se enteró de la existencia del Premio MEIN “mediante una convocatoria pública, así que decidí postular mi tema de investigación de posgrado, el cual lo desarrollo hace tres años de manera informal, cuando empecé a trabajar en la UMSS y UCATEC, aplicando de manera experimental, pero ya llevo un año y medio investigando académicamente el tema, como argumento para la tesis de posgrado”, en la que está trabajando bajo la guía del magíster en comunicación Marcelo Guardia Crespo.

Según cuenta, la aplicación del modelo de “El humor y la risa como estrategia pedagógica en el aula” lo ha desarrollado con dos grupos: uno A con humor y uno B sin humor. “Las perspectivas que se han dado son interesantes porque precisamente sí ha funcionado el humor, pero se podría decir que también hay este ‘recaimiento’ en muchos estudiantes de seguir una línea tradicional en la educación, donde te dicen que hacer humor en el aula es una especie de chacota. Entonces, se mantiene todavía esta perspectiva de lo tradicional, pero en su mayoría han sentido muy diferente el proceso, lo han sentido más llevadero, han sentido más facilidad incluso al momento de aprender, más confianza; y la educación obviamente se convierte en más dialógica y horizontal. Por ende, el proceso ha cambiado totalmente, porque incluso ellos no lo han sentido como una materia ni como una clase, lo han sentido como una proceso de compartimiento entre todos, porque esa es la idea”.

“Ahora –sigue explicando Sergio—, me estoy enfocando en la  parte académica, precisamente a ahondar los estudios del humor en general. Estoy empezando a aplicarlo en diferentes espacios, pero también en la educación mientras esté trabajando de docente”.

¿Y cuál es la opinión de Sergio sobre el modelo educativo del sistema boliviano? “Yo diría que actualmente se está renovando porque precisamente ahora, con los diplomados en educación superior, se están dando nuevas actualizaciones referidas a aplicar la tecnología dentro del aula para dar otro tipo de proceso, que es lo más relevante; pero se sigue manteniendo aún en muchos docentes, no en todos, este enfoque tradicionalista donde hay una relación… yo diría de una cultura del miedo hacia el docente, porque el docente sabe, el docente te va reñir, el docente te va decir, el docente de va, te va, te va… Yo diría que la educación comprende en que las dos partes aprendan, tanto el docente del estudiante, porque implica empatía; pero también la parte del estudiante donde obviamente no es un participante pasivo, es un participante activo. Yo diría que la educación debería estar ligada más a la praxis que a la teoría, pero también diría que está cambiando el modelo. Hay muchos cambios dentro de la educación pero que van a tardar mucho todavía porque precisamente se enfocan hacia lo tradicionalista, es un enfoque más occidental hacia las clases magistrales, pero sí considero que está cambiando”.

De esta segunda versión del Premio MEIN 2018, realizada entre el 22, 23 y 24 de octubre pasado, participaron 13 países con treinta temas de innovación educativa  y entre ellos, representando a Bolivia, estuvo la propuesta de Sergio Fernández, que logró cumplir  los requisitos, entre ellos que la propuesta debe estar vigente y tener mínimo dos años de implementación en aula y mostrar su impacto mediante indicadores cuantitativos y cualitativos.

Ahora que está de vuelta y después de haber vivido esa experiencia, ¿qué proyectos tiene Sergio Fernández en mente? “El hecho de haber sido seleccionado para exponer mi tema a nivel internacional dentro de las directrices de ‘innovación educativa’, me da más coraje, me envalentona a continuar con más sobre el tema, dado que aún en Bolivia no se han profundizado investigaciones educativas relacionadas; más sí, es innegable, está presente. Pienso también que el humor es transversal, se puede relacionar con todo tipo de circunstancia y en mi caso, también en mis áreas laborales: Actuación, dirección, docencia, la vida misma”.

TRAYECTORIA

Fernández es licenciado en Comunicación Social por la Universidad Mayor de San Simón y actualmente realiza una maestría en la Universidad Católica Boliviana. Sobre sus inicios en la actuación,  recuerda “que cuando era niño, hicimos un cortometraje con mi padre y mi hermano, seis años tendría, una película casera, creo que eso dejó una huella imborrable en mi vida”, dice. De ahí siguió con la actuación en el colegio y luego en la universidad. Si bien entró a estudiar Comunicación Social “más con la idea de escribir, porque a mí me gusta más escribir guiones, me gusta más escribir en general; pero me invitaron a un taller de cine, los de la carrera de Comunicación Social y yo diría que esa fue la punta de lanza dentro del audiovisual. Después de eso empecé a tocar más puertas, a presentarme en castings, empecé posteriormente con mis participaciones en cortometrajes y después comencé a trabajar con otros directores como Okie Cárdenas y Jorge Sanjinés”.

Profesionalmente, en el campo de la actuación, Sergio ha trabajado desde el 2007 en cortometrajes (uno de Franco Rojas y otro de Róger Vargas) y también ha sido extra y protagonista de varias películas, entre las que figuran: “El Domingo” (Okie Cárdenas), “El Pocholo y su Marida Amor a lo Gorrioncillo”. Participó como actor figurante y asistente en “También la Lluvia” de Icíar Bollaín; en “Insurgentes” de Sanjinés y ha sido protagonista del cortometraje “Sentencia” y de la película “Boquerón” de Tonchy Antezana.

“La actuación en mi vida inició bajo la necesidad de expresar la energía que llevo dentro, el instinto de expresión y mi personalidad que acentuaban y acentúan mi humor, pero bajo la consigna de la reinterpretación humorística que uno puede hacer de la vida misma, en sí; de todo aquello que nos rodea, un sarcasmo, una ironía, una comparación, el doble sentido, infinitas formas de expresar lo risible. Creo que esas fueron las cosas que más me inspiraron a hacer y ahora estudiar el humor”, asegura.

En su faceta de actor de tablas, Sergio Fernández comenzó el 2010 como parte estable del elenco del café concert “El Pocholo y su Marida”, donde aún trabaja. “Conocí a Guery Sandoval el año 2008 en un casting que hizo en el mARTadero, que precisamente era para su película. Yo estuve simplemente 30 segundos como extra en la película, pero esa fue la raíz precisamente que nos llevó a lo que hacemos ahora, porque ahí hubo bastante química con él y de esa manera me invitó a formar parte de este elenco que se fundó el 19 de febrero de 2010”. También trabajó con la Orquesta Filármónica de Cochabamba, bajo la dirección Augusto Guzmán e Ivette Mercado, en el Musical Jesucristo SuperStar. Trabajó además con Makurka Teatro y actualmente es parte del colectivo teatral Nómada.

Inquieto como es, Sergio ha estudiado actuación en la Hollywood Academy of Permorming Arts, fundada por el actor boliviano radicado en Estados Unidos, Reynaldo Pacheco.

“Sobre mi faceta como conductor de televisión –cuenta Sergio—hice Break TV (que se transmitía por Canal 11 y después por Univalle Televisión) durante casi cuatro años, del 2011 al 2014. Pienso retomar la televisión, pero siento que ahora estoy en una etapa larva, donde las ideas se desarrollan, maduran, se añejan y esperan parir”.

Actualmente Sergio está dedicado también a la producción audiovisual y la dirección de ficción en formato cortometraje. En este campo incursionó en el año 2012, dirigiendo y produciendo el corto “Rosado Añejo”, que fue seleccionado para el FENAVID. Dos años después dirigió y produjo “Sopa”, corto también seleccionado para el FENAVID y que fue parte de la selección “Horror Cine Festival de España, y el 2015 dirigió y produjo el corto “Diablo Empedocliano”. Ahora está trabajando en la post producción de otra de sus creaciones, se trata del corto “Puta Marta”, cuya trama gira en torno al narcotráfico y tiene como protagonistas a  Guery Sandóval, Enrique Aráoz y Romel Vargas, y que será estrenado en los siguientes meses.

  • Publicado en Libros
  • 0

Jock Zonfrillo recibe el Basque Culinary World Prize 2018

Por Plaza Catorce

En el Teatro Victoria Eugenia de San Sebastián (España) y en presencia de las autoridades y de personalidades destacadas, la consejera Arantxa Tapia entregó este jueves 22 de noviembre al chef escocés Jock Zonfrillo el Basque Culinary World Prize 2018, dotado con 100.000 euros, en reconocimiento a su labor en defensa de la cultura de los pueblos nativos de Australia y por su trabajo para salvaguardar la tradición culinaria aborigen.

“En Australia, Zonfrillo impulsa una de las apuestas más interesantes de la gastronomía actual, dedicándose a estudiar y promover una de las culturas más antiguas del planeta, la de los pueblos originarios australianos. Desde una perspectiva abocada al intercambio y a la investigación, aprovecha su restaurante Orana para impulsar el potencial culinario de una herencia ignorada, identificando ingredientes y tradiciones, pero sobre todo transformando conocimiento en oportunidades de desarrollo para estas comunidades”, dijo Arantxa Tapia durante la entrega del galardón.  

“Desde que en el año 2,000 Australia se convirtiera en su hogar, Jock Zonfrillo ha visitado comunidades remotas buscando ahondar en el conocimiento de tradiciones nativas que pudieran abrirle puertas a la cocina. Desde la creación de su fundación Orana, ha analizado y documentado ingredientes inexplorados. En alianza con universidades e instituciones locales, impulsa la construcción de una base de datos que actualmente cuenta con más de 2 mil productos registrados con potencial culinario”, señala un comunicado de prensa enviado este jueves por el Basque Culinary a Plaza Catorce.

La dotación económica de 100 mil euros de este importante premio servirá para que Zonfrillo, a través de su Fundación, pueda desarrollar esta base de datos, que documentará hasta 15,000 ingredientes comestibles y que permitirá su producción, comercialización y la creación de nuevas empresas para las comunidades indígenas.

Además, los fondos contribuirán a la construcción de instalaciones de procesamiento y empaquetado de productos, que maximice su tiempo de conservación, valor nutricional y estándar de higiene, posibilitando un incremento de las ventas; y la compra de una planta procesadora de marisco, que permitirá que las comunidades indígenas desplazadas, congelen gambas Cherabin y las transporten a la ciudad, para su comercialización.

Jock Zonfrillo fue elegido ganador de entre diez finalistas, por un jurado presidido por Joan Roca, chef del Celler de Can Roca (España) y algunos de los y las chefs más influyentes del mundo, como Massimo Bottura (Italia), Gastón Acurio (Perú), Dominique Crenn (Estados Unidos), Yoshihiro Narisawa (Japón), Enrique Olvera (México), Mauro Colagreco (Francia), Andoni Luis Aduriz (País Vasco), Manu Buffara (Brasil) y por expertas internacionales en diferentes disciplinas, como la escritora norteamericana Ruth Reichl, la historiadora gastronómica y periodista británica Bee Wilson, la diseñadora británica Isle Crawford y la ganadora del Basque Culinary World Prize 2017, la chef colombiana Leonor Espinosa.

“Me siento extraordinariamente orgulloso de haber sido elegido ganador del Basque Culinary World Prize 2018, por un jurado formado por compañeros de la profesión que respeto tanto. Esto hace que el reconocimiento sea aún más significativo. Las comunidades indígenas de Australia son los verdaderos cocineros e ‘inventores de comida’ y han vivido y prosperado en sus tierras durante 60,000 años. Este reconocimiento internacional refuerza la importancia de preservar sus técnicas y sus ingredientes y nos da fuerza para seguir luchando en su nombre, desde The Orana Foundation. El 100% de la dotación económica será invertida en proyectos para la comunidad indígena que tendrán un impacto sostenible y a largo plazo, tanto en la comunidad, como en su seguridad económica. Esto asegurará un cambio positivo en sus propios términos. El mundo gastronómico está impulsado el cambio y el Basque Culinary World Prize es clave para propiciarlo”, dijo Jock Zonfrillo, en un emotivo discurso, durante la entrega del premio.

A su vez, la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras Arantxa Tapia ha señalado que: “El sector de la alimentación y gastronomía se consolida como uno de los sectores más importantes en los que Euskadi puede desarrollarse e innovar, teniendo en cuenta el potencial y las capacidades que está mostrando, que alcanza ya un peso del 10% del PIB, y que tiene gran capacidad de generar empleo y proponer nuevos productos y proyectos emprendedores. El proyecto galardonado por el Basque Culinary World Prize en esta edición es un claro ejemplo de innovación de una economía social a través de una actuación transformadora que pivota en la gastronomía.”

Por su parte, Vicente Atxa, rector de Mondragon Unibertsitatea y Presidente del Patronato de Basque Culinary Center, ha añadido  que: El auge experimentado por el sector de la gastronomía en los últimos años ha puesto a los chefs en el punto de mira. Estamos convencidos de la relevancia que puede alcanzar este sector cuando sus actores se suman a la atención de problemáticas sociales relevantes. La misión de Basque Culinary Center es desarrollar el potencial económico y social de la gastronomía. Por eso creamos junto al Gobierno Vasco el Basque Culinary World Prize, un premio para chefs con iniciativas transformadoras, que expresan de forma especial cómo la gastronomía puede constituir un motor de cambio”. 

Por su lado, el chef Joan Roca, presidente del jurado que seleccionó al ganador, ha afirmado que: “Nuestro ganador ofrece un magnífico ejemplo de cómo chefs alrededor del mundo asumen su rol y muestran un profundo compromiso con las sociedades en las que trabajan. Jock ha dedicado más de quince años a entender y promocionar una de las culturas más antiguas del planeta –la indígena australiana. Este chef escocés, a través de la investigación y del intercambio, ha mostrado el potencial culinario de una herencia que ha sido ignorada durante largo tiempo. A través de su labor para identificar ingredientes y tradiciones y su compromiso para transformar el conocimiento de estas gentes en oportunidades de desarrollo, Zonfrillo planta las semillas para un mundo mejor.”

Entre el terror y el amor. Cuentos de Arpita de Norma Mayorga

Por Márcia Batista Ramos (*)

Norma Mayorga en su nuevo libro de cuentos: “Entre el Terror y El Amor – Cuentos de Arpita” (Ed. Kipus, 2018); logró combinar un enfoque de carácter regional, entrelazado con descripciones de fenómenos psicológicamente extraños en unos cuentos sencillos, pero poblados de misterios.

La escritora, nace en La Paz, pero su madre es cochabambina de Arpita, una comunidad perteneciente al municipio de Tarata, donde Norma pasa los años tiernos de su niñez. Años frescos que marcan positivamente en el imaginario de la autora que escribe:

- “Arpita es el pueblo de mis ancestros donde nacieron y crecieron mis sueños en aquellas noches de mucha oscuridad y en otras de luna y estrellas radiantes cuando mi lúcida abuela Claudina dibujaba el terror en nuestras caras mientras crecía el suspenso de sus cuentos”.

“Entre el Terror y El Amor–Cuentos de Arpita”, son cuentos breves de corte realista, escritos en lenguaje coloquial que recrean temas relativos al amor y al miedo.  Al tiempo que son cuentos de la vida y por ende, de la muerte; que aluden la injusticia, lo sobrenatural, la avaricia, el amor y el miedo.

Los relatos presentan situaciones y problemas variados que afectan a los seres humanos de una determinada región de la campiña cochabambina, perdida entre los recuerdos de infancia de la autora y el mundo digital, donde “Google Maps”, hasta la fecha, no registra Arpita.

 La autora anota con mucha lozanía, aquellos cuentos que su abuela Claudina dejó impregnados en su memoria y muchas veces los narra en primera persona, aumentando el misterio y escribe:

- “(…) la víbora enroscada sobre un montón de dinero, la vi con sus ojos brillantes, (…) aparecían más víboras que perseguían a mí mamá, (…)”.

La escritora paceña Norma Mayorga describe la vida de los habitantes de Arpita como escenario de cada relato; y también describe el momento de su vida llamado infancia, en que la autora crecía entre la ciudad y la relación con la campiña, de donde procedía la abuela materna. Esta fascinación por la naturaleza y las lides agrarias está presente en todas las historias:

- “(…) Yo conocí a Maura en Arpita, un 12 de octubre, en la fiesta de la Virgen de Lourdes (…)”.

O entonces, ella escribe:

- “(…) me acosté después de haber desgranado todo el maíz (…)”.

 Norma Mayorga, en sus argumentos no ofrece moralejas ni soluciones rápidas, antes bien, los cuentos hacen posible la reflexión del lector sobre aspectos de la realidad rural y periurbana cochabambina, que seguramente el lector desconoce, y le aportan la esperanza en un mundo en el que casi de manera imperceptible consiga aflorar los buenos sentimientos y la solidaridad entre los más humildes.

La autora logra reflejar en sus cuentos, las situaciones de pobreza propias de los países latinoamericanos. Y en un tono triste, que encubre el terror de perder la casa en que habitaba, Norma escribe:

- “(…) Empezaron a derrumbar los cuartos del primer patio y “nuestros” durazneros también cayeron. Los pájaros huyeron y también lamentaron por “su” casa y por “su” alimento (...)”.

Norma Mayorga nos permite ver, a través de los personajes de sus cuentos, otras realidades y pone a prueba nuestro intelecto. Con mucha espontaneidad y sencillez, Norma nos muestra un territorio rico a nivel cultural con diferentes tradiciones y costumbres que se reflejan de forma incuestionable en su literatura.

 Además, encontramos relatos que son un claro ejemplo del manejo de las palabras o enarboladas descripciones que narran con detalle hechos y lugares que parecen que nunca existieron, pero que sí existieron y existen, y hacen parte de una realidad paralela, a esa realidad posmoderna en que estamos inmersos.

Bolivia es territorio de distintas realidades, de emociones inconexas y un cúmulo de sentimientos difíciles de descifrar, que se caracteriza por la mezcla de tradiciones y costumbres de dos partes del mundo completamente ajenas. Siempre digo que es un mundo dentro de otro mundo; un mundo casi fantástico, que sin embargo es más real por la carga de dolor que alberga. Y podemos leer:

- “(…) ahora tirada en esa cama toda quemada.  Quién diría que (…) tendría un final como este. (…)”.

Norma Mayorga siempre trató de manifestarse en un estilo y un lenguaje propio de los escritores bolivianos, frente a las corrientes que imitan a escritores norteamericanos o europeos. En pocas páginas, la autora, hace que el lector sienta una emoción inexplicable y alcance, en instantes, viajar a otras realidades, tanto internas como externas.

Con mucho más suspenso que terror, desde mi punto de vista, Norma Mayorga logra atrapar la atención del lector con su nuevo libro; donde, en la mayoría de sus cuentos, los personajes se convierten en víctimas de su propia realidad. La escritora, de manera hábil, juega con el lector, lo hace parte y se apropia de sus emociones para lograr un terror como ningún otro.

Es menester recodar, que los cuentos en Latinoamérica han sido transmitidos oralmente durante generaciones, para contar sus historias y tradiciones. De igual manera, los nuevos escritores latinoamericanos continúan escribiendo cuentos con historias reales y ficticias para el deleite de los lectores y el enriquecimiento de la cultura regional.

 En ese marco, sin duda, los cuentos de Norma Mayorga son una pequeña joya dentro de la literatura boliviana y latinoamericana, que merece la pena conocer.

Así, Norma Mayorga, nos cuenta los cuentos de Arpita; cuentos cargados de misterio; misterio, que en sus tiernos años de niña significaba: terror. Pero, que evocan el amor en su recuerdo poblado de nostalgia; amor de su abuela Claudina, que compartía sus reminiscencias, en las noches oscuras o de luna, para distraer a los nietos, mientras terminaba de desgranar su propia vida.

(*) Nacida en Brasil, Márcia Batista Ramos es escritora y vive en Bolivia hace varios años

  • Publicado en Libros
  • 0

Tres jóvenes cochabambinos son elegidos para el “Pianomanía”

Por Plaza Catorce

Los jóvenes cochabambinos Saúl Mamani Flores, Aiko Ayala y Edzel Mayta, y el paceño Santiago Chávez Auzza, han sido elegidos por el Goethe-Zentrum Santa Cruz para ser protagonistas de “Pianomanía”, una temporada de música clásica que se realizará entre el 5 y 8 de diciembre próximo en la capital cruceña.

La presencia de estos pianistas es fruto de una convocatoria que el Goethe-Zentrum lanzó en marzo de este año, cuando invitó a  jóvenes de todo el país, de entre 18 y 25 años, con un nivel avanzado, a formar parte de una residencia artística en Santa Cruz de la Sierra. Se recibieron más de 15 solicitudes, de las cuales solo calificaron cuatro. Así, los elegidos no solamente compartirán el escenario con los reconocidos músicos alemanes Alexander Schimpf y Marcus Bellheim, sino que también recibirán de ellos capacitarán en técnica, interpretación y en la preparación de las obras que se presentarán en los cuatro recitales.

Ayala, una de las ganadoras –según informa la agencia de comunicación SouzaInfantas–, “no oculta su emoción y reconoce el valor de aprender con los maestros Schimpf y Bellheim, quienes ampliarán sus conocimientos hasta conseguir que la interpretación sea limpia y agradable para cualquier oído. ‘Me siento muy honrada de haber sido seleccionada, ya que me permitirá expandir más la visión que tengo sobre las obras que he estado practicando, seguir perfeccionándome y mostrarlas luego al público para que las puedan disfrutar al igual que yo”, aseguró Aiko Ayala a la citada agencia.

Por su lado, Edzel Mayta también comparte el sentir de Aiko. “Estoy muy agradecido de poder ser uno de los elegidos. Para mí representa una gran bendición, porque es una oportunidad y un privilegio, y por ello me esforzaré. Mis expectativas para este evento son aprender nuevas perspectivas y poder profundizar mi estudio de piano”, explicó.

Saúl Mamani Flores aseguró haber trabajo mucho para poder cumplir las expectativas de la convocatoria de “Pianomanía”. “El haber sido elegido  representa un logro más, una meta alcanzada para seguir formándome como pianista. No solo quiero aprender una técnica, sino que deseo llegar a adquirir un buen nivel de interpretación”, aseveró.

Santiago Chávez tampoco oculta su satisfacción. “Me siento feliz, pero también es una gran responsabilidad pasar clases con estos destacados pianistas. Me agrada poder crecer y aprender más de la música y del instrumento del que quiero especializarme… Deseo absorber todo lo que me puedan aportar para salir adelante”.

SAÚL MAMANI FLORES

Comenzó sus estudios musicales a los 10 años, bajo la dirección del profesor Juan Tapia en el Instituto Mozart de Quillacollo. Posteriormente ingresó al Instituto de Formación Artística Musical Franklin Anaya Arce, donde fue alumno de la profesora Dolly Cejas y continuó su formación en el Centro Piano Art, con la maestra Ana María del Carpio. Participó del Festival Internacional de Piano en Cochabamba el año 2008, donde fue parte de los talleres sobre obras de Beethoven y Robert Schumann y recibió clases de piano de la maestra María Fernanda Bruno de Argentina.

AIKO AYALA

Empezó con el piano a sus 6 años. Actualmente estudia música en el Instituto de Educación Integral y Formación Artística Eduardo Laredo, donde cursa clases con la magíster Natalya Shakhmatova. Complementó sus estudios en clases magistrales con profesores de alto renombre como Pablo Galdo, Enrique Bagaría, entre otros. Ganó varios concursos, fue pianista con la Orquesta Sinfónica Juvenil Laredo a los 11 años, recibió invitaciones para tocar en Estados Unidos y recientemente ganó el segundo lugar en la categoría Juvenil en el XV Festival Nacional de Piano Hernán Rivera Unzueta de Totora 2018.

EDZEL MAYTA

Inició sus estudios en la Escuela Nacional de Música Luis Felipe Arce con la maestra Selma Pauletti Macias, para luego estudiar en el Conservatorio Plurinacional de Música en La Paz con la maestra Gilda Ormachea de Peña. Actualmente estudia en la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba en la Especialidad de Piano, con la maestra Adriana Inturias Villarroel. Realizó diferentes actuaciones en eventos como el III Encuentro Nacional de Pianistas en la Ciudad de Oruro y el IX Festival de Música Boliviana y Latinoamericana para Piano, en la Ciudad de La Paz. Entre los premios que obtuvo están: el segundo lugar en I concurso Departamental de Piano La Paz 2013.

SANTIAGO CHÁVEZ AUZZA

Nacido en La Paz, comenzó su preparación musical a los 4 años en el Centro Musical J.S. Bach, con la profesora Marlene Carrillo, y desde 2009 es alumno de la profesora Irina Edanova en el Conservatorio Plurinacional de Música de Bolivia. Participó en presentaciones, festivales y conciertos que le valieron reconocimientos en el Primer Concurso Internacional de Piano-Piano La Paz; recibió además la condecoración Prócer Pedro Domingo Murillo en el grado de Honor Cívico “Niño Destacado del Municipio de La Paz” en 2017; y obtuvo el Premio Mayor AMICI del Pianoforte en el concurso San Daniele Internacional Piano Neeting en San Daniele - Itala.

Suscribirse a este canal RSS
Powered by OrdaSoft!
Banner 468 x 60 px