Plaza Catorce

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Conoce a los diez finalistas del Basque Culinary World Prize 2018

Los peruanos Karissa Becerra y Virgilio Martínez, son los dos únicos chefs latinoamericanos que figuran entre los diez finalistas del Basque Culinary World Prize 2018, que reconoce con un premio de 100.000 euros a chefs de cualquier parte del mundo que tengan iniciativas transformadoras en áreas de innovación, tecnología, educación, medio ambiente, salud, industria alimentaria y desarrollo social o económico, entre otros.

En la lista de finalistas –que fue hecha pública este lunes 2 de julio en Nueva York— también se encuentran los nombres de Anthony Myint y Caleb Zigas (ambos de Estados Unidos); Dieuveil Malonga (Congo/Alemania); Ebru Baybara Demir (Turquía); Heidi Bjerkan (Noruega); Jock Zonfrillo (Australia/Escocia); Marc Puig-Pey (España) y Matt Orlando (Dinamarca/Estados Unidos). Cosme, el restaurante del chef mexicano Enrique Olvera en Nueva York, ha sido el lugar elegido para anunciar los nombres de las 10 personas finalistas, en un evento que ha estado presidido por el viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco, Bittor Oroz; Joxe Mari Aizega director general de Basque Culinary Center, Leonor Espinosa ganadora de Basque Culinary World Prize 2017 y Enrique Olvera, miembro del jurado del Basque Culinary World Prize y anfitrión del evento. 

Durante la presentación de las 10 personas finalistas el viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco Bittor Oroz ha subrayado que este “premio que se enmarca dentro de la Estrategia integral Euskadi - Basque Country, aspira a lograr que valores compartidos por la sociedad vasca como la cultura del esfuerzo, el compromiso, la capacidad de superación, la vocación innovadora y competitiva, la igualdad de oportunidades para mujeres y hombres se asocien a la imagen de Euskadi y se conviertan en nuestra tarjeta de presentación a nivel internacional”.

LOS FINALISTAS

La peruana KARISSA BECERRA es cocinera, escritora, diseñadora pero, sobre todo, una activista que busca transformar la relación que construimos desde la infancia con la comida. Formada en filosofía y antropología, Becerra enseña a niños y adultos a pensar aprendiendo a comer. Su proyecto más ambicioso es La Revolución, una asociación sin fines de lucro con un catálogo de actividades creativas dirigidas a conocer lo que comemos pero también a generar una conexión emocional entre las personas y los alimentos. Con los fondos que reúne con estos talleres -en los que han participado miles de niños, padres y educadores- Becerra está llevando la educación alimentaria a colegios de escasos recursos y presiona para introducirla en el temario curricular de la educación pública peruana.

Más que con sus restaurantes, el trabajo de VIRGILIO MARTÍNEZ se relaciona con una manera de entender y vivir la gastronomía en que la innovación, la investigación y el desarrollo se enlazan con los ecosistemas y los saberes ancestrales en un mismo eje. El chef del reconocido restaurante Central lidera, junto a su hermana Malena, un equipo interdisciplinario en Mater Iniciativa que está construyendo una plataforma de documentación, intercambio y experimentación con la que promueve, además, una visión particular de temas como la biodiversidad (medioambiental y social). Con MIL, un nuevo restaurante a más de 3.500 metros de altura frente a las ruinas incas de Moray, consolida un inspirador modelo de restauración e interacción con comunidades endémicas, a quienes integra en prácticas sostenibles de agricultura, intercambio de conocimiento y creación de diálogos multiculturales. Adicionalmente, Virgilio se aboca a estrechar vínculos entre los países de Latinoamérica generando encuentros entre nuevos talentos.

Desde un enfoque científico e innovador, ANTHONY MYINT (Estados Unidos) está demostrando que los restaurantes pueden ser un ejemplo en la lucha contra el cambio climático. Figura de la escena gastronómica de San Francisco con Mission Chinese Food, este cocinero es cofundador de ZeroFoodprint, una organización sin ánimo de lucro que asesora a negocios de comida para que minimicen o incluso eliminen la huella de carbono que producen. ZeroFoodprint evalúa todas las operaciones del restaurante que generan gases de efecto invernadero, desde el tipo de ingredientes utilizados, su transporte y manipulación, el uso de energía o el manejo de residuos, y desde ese diagnóstico les propone un plan con alternativas para mejorar su eficiencia sin provocar pérdidas económicas. Predicando con el ejemplo, en 2016 Myint inauguró The Perennial, un restaurante diseñado desde cero para evitar cualquier impacto ambiental. En 2018, 178 restaurantes de todo el mundo se comprometieron con este movimiento al compensar sus emisiones en el Día de la Tierra. 

CALEB ZIGAS (Estados Unidos) es el director ejecutivo de La Cocina, una incubadora social que desde hace más de una década convierte a personas de bajos recursos –sobre todo mujeres inmigrantes y afroamericanas- en propietarias de su propio negocio en San Francisco. Con un programa de formación y seguimiento de cinco años, La Cocina ha ayudado a establecer 30 micronegocios e impulsado unos 90. Su labor promueve un sector gastronómico más inclusivo e igualitario en un país donde las mujeres representan el 33% de propietarios de restaurantes y el 21% de jefes de cocina. Pastelero de profesión y graduado en Globalización y Cultura por la Universidad de Michigan, Zigas se formó sobre financiación de microproyectos en Bolivia colaborando con la ONG ProMujer. 

DIEUVEIL MALONGA, nacido en el Congo y criado desde los 13 años en Alemania, este joven chef aprovechó la notoriedad que le dio participar en Top Chef (Francia) para apoyar y visibilizar el talento gastronómico africano. Con su plataforma Chefs in Africa, fundada en 2016, Malonga asesora a cocineros y aprendices y los pone en contacto con empresas, academias, hoteles y restaurantes que les pueden reclutar o becar. Su objetivo es ofrecer una oportunidad a todos los jóvenes con vocación culinaria, como lo era él, para superar las barreras que actualmente enfrentan, como la falta de formación, de empleo y la discriminación. Más de 4.000 cocineros de países africanos o en la diáspora se han sumado a esta red. Instituciones como la Organización Mundial del Turismo y la Unesco apoyan su labor.

En Turquía, el país que acoge a más refugiados sirios (más de 3,5 millones de personas), está la infatigable chef EBRU BAYBARA DEMIR, quien utiliza la gastronomía como una herramienta para la integración. En sus iniciativas, Baybara Demir empodera a mujeres de ambos países y desmonta prejuicios realzando la riqueza que supone el intercambio cultural. Su último proyecto se sitúa en la provincia fronteriza de Mardin, cuya maltrecha agricultura quiere revitalizar como base para combatir el gran desempleo femenino y proteger las técnicas tradicionales de cultivo.  Hasta el año pasado fue una de las principales educadoras de “Harran Gastronomy Project”, un proyecto de ACNUR en el que 160 personas, sobre todo mujeres sirias y turcas, fueron formadas y 108 contratadas para cocinar en los campos de refugiados y otras instalaciones.

Figura culinaria de Noruega, HEIDI BJERKAN defiende un modelo de restaurante armónico con su entorno y una gastronomía comprometida con la realidad social. Su restaurante Credo opera en un sistema circular con los granjeros de los alrededores de Trondheim. De ellos recibe alimentos orgánicos cuyos desperdicios son luego convertidos en abono para los mismos campos. En 2017, esta ex chef  de la familia real noruega lanzó Vippa, una aceleradora social con la que brinda oportunidades de formación y trabajo a refugiados e inmigrantes. Bjerkan reconvirtió un antiguo almacén de pescado del puerto de Oslo en un bullicioso mercado de comida callejera. En sus stands, los participantes de Vippa cocinan y sirven sus platos a un público esencialmente joven que acude a disfrutar de un espacio de diversidad multicultural. 

El chef escocés JOCK ZONFRILLO está embarcado en la tarea de preservar una memoria alimentaria que se desvanece: la de los pueblos originarios australianos. Los últimos 17 años se ha dedicado a descubrir y reivindicar esta antigua cultura, excluida de la identidad culinaria nacional. En ese tiempo recorrió centenares de comunidades remotas y plasmó riquezas gastronómicas que sus habitantes le compartieron en el menú de su prestigioso restaurante Orana y en sus programas de televisión. Con la filosofía de “devolver más de lo que se recibe”, Zonfrillo puso en marcha en 2016 The Orana Foundation, cuyos objetivos abarcan desde el apoyo a las comunidades indígenas para la producción y comercialización justa de sus productos hasta la documentación de más de 10.000 ingredientes nativos y la investigación de nuevos usos.

Miembro del revolucionario equipo de cocina de elBulli durante casi dos décadas, MARC PUIG-PEY (España) decidió un día poner su creatividad al servicio de la ciencia y la salud. Responsable del Área de Cocina de la Fundació Alícia de Barcelona, el chef estudia y genera soluciones alimenticias para que niños y adultos con restricciones alimentarias puedan comer lo más sano y rico posible. Su liderazgo ha sido fundamental para el éxito de proyectos que han mejorado la vida cotidiana de personas enfermas. Se ha ocupado de diseñar recetas para pacientes que sólo pueden comer texturas modificadas; se ha implicado en la producción de videojuegos educativos y, más recientemente, en proponer preparaciones culinarias para las personas en tratamiento contra los diferentes tipos de cáncer. Estas guías son gratuitas y están disponibles para toda la población de forma on-line.

MATT ORLANDO (Dinamarca / Estados Unidos) es uno de los cocineros más influyentes en la lucha contra el desperdicio de alimentos. Con un enfoque innovador, Orlando demuestra que aprovechar al máximo ingredientes y recursos tiene más que ver con cambiar paradigmas y asumir lógicas circulares, que con “usar aquello que no tiene valor”. Para Orlando, todo lo que trae un producto tiene potencial y es menester del cocinero (no del ingrediente) probarlo. En su restaurante Amass promueve un ambiente de sana competencia entre su equipo para encontrar soluciones y técnicas nuevas, aunando la investigación y las armas de la alta cocina. Amass emplea insumos exclusivamente orgánicos y ha logrado reducir un 75% sus residuos en los últimos tres años. Ex mano derecha de Rene Redzepi, Orlando hace de su restaurante un recurso educativo, con talleres para que niños urbanos aprendan a plantar, cocinar y consumir vegetales. 

Jean Carlo Sandi: El tiempo es veloz

A principios de este mes de junio (que ya termina), el artista orureño Jean Carlo Sandi presentó una muestra retrospectiva de su obra en Cochabamba, ciudad donde tiene un atelier ubicado en la calle Gualberto Villarroel esq. Pasaje Ustariz. Esta retrospectiva tuvo como curadora a la artista visual Verónica Weise, quien escribió un artículo que reproducimos a continuación.

Por Verónica Weise (*)

Desde su incipiente inicio en la Escuela de Bellas Artes de La Paz, hacía un arte de contenido con una maestría técnica adquirida a través de un extenso y arduo proceso de indagación y experimentación. Sus últimas obras, que oscilan entre el expresionismo y la abstracción, poseen ya la concreción de un lenguaje personal y una temática que lo caracterizan como un artista maduro.

1999

La escuelita de Bellas Artes de La Paz, con todas sus limitaciones es para Sandi el punto de inicio de una aventura exuberante, absolutamente personal y autónoma, como él mismo se define: "Autodidacta". Sandi es un hombre libre en todo el sentido de la palabra, un artista que no se detiene ante ningún obstáculo ni preconcepto, y en ese sentido, honra el principio más sustancial del arte. Sin libertad no hay descubrimiento, indagación, apropiación, deconstrucción; sin libertad no existe la posibilidad del arte. Les invito a que recorran su obra con ese espíritu y se permitan dejar llevar.

2000-2010

En esta veloz retrospectiva tenemos el privilegio de apropiarnos, a primera vista, de un proceso de aprendizaje de muchos años de trabajo incisivo y determinado que implica una   inmersión en diversidad de técnicas y estilos: entre otros, grabado, monotipia, óleo, acrílico, acuarela, pastel, grafito.... Naturalismo, paisaje, figuración, abstracción, sintetismo, expresionismo. Resulta anecdótico mencionar la serie de seudónimos que él mismo utiliza buscando una identidad.

Altiplano, ocres y horizontes infinitos, gente curtida, sobria, perseverante, afectuosa y sencilla. La tierra de la infancia de Sandi, la que él amaba cuando su mamá cocinaba pan de leche en un horno de barro... Un altiplano cálido, amable. En busca de la luz que nace de las sombras, procura desentrañar los secretos del maestro Rembrant en su "Ronda Nocturna", y al cabo la luz emerge, pero más bien del interior, del recuerdo de su infancia feliz. Pinceladas precisas, tecnología, con un marcado expresionismo y una abstracción casi radiográfica manifiesta este sentir tan profundo de identidad y pertenencia.

Haití, creolé, indigencia institucionalizada. Sandi vivió allí y fue, y sigue siendo, un buscador, un testigo con gran sensibilidad social, capaz de transportarnos a ese momento fugaz, ese instante furtivo de la vida cotidiana de las mujeres sin trascendencia: las prostitutas, las que acarrean agua... Las mismas que los impresionistas retrataban en los barrios bajos de París del siglo XIX en busca de la luz. Desde una mirada impresionista semi-abstracta, la luz del mediodía acentúa el vibrante y tórrido colorido, en el escenario urbano del siglo XXI, que sin embargo, en esencia, sigue siendo el mismo: El de la miseria.

Sandi nació en Oruro, tierra del Carnaval, donde se encuentran los waca tocoris, los diablos, los morenos, los ángeles y arcángeles, para ofrecer sus votos a la Virgen del Socavón. Si bien dejó Bolivia de muy joven, para vivir en otros países del mundo, nunca dejó de sentirse orureño. Es en el Carnaval de Oruro, fanfarria, música, exceso, vida, vibración, tradición, donde Sandi se encuentra y reencuentra cada año con su "ser boliviano", en la fiesta orureña por excelencia, es donde se siente más arraigado, en su oscilante plenitud, este ciudadano del mundo vuelve a ser hijo de su tierra. Es por eso que en su obra el Carnaval de Oruro está siempre presente, es su "cable a tierra".

Si bien es un artista ecléctico en todo el sentido de la palabra, el expresionismo domina la obra actual de Sandi, un expresionismo que oscila entre la figuración y la abstracción, entre la reducción analítica compleja a la más básica expresión del gesto grotesco. Su más reciente obra es un homenaje a dos grandes figuras del expresionismo americano: Willem De Kooning y Jean Michelle Basquiat. Es el libre albedrío que lo caracteriza y lo identifica, en su obra en general, y especialmente en esta última etapa.

El arte urbano, la ciudad, la técnica del stencil, el aerosol, la tecnología, es parte constitutiva en su obra, aparece en sus escenarios socavando las tradiciones, a modo de deconstrucción desenfadada. Es esencialmente en la técnica donde lo urbano se manifiesta ante todo, pero también en el concepto de apropiación irreverente de imágenes que conviven unas con otras sin ningún pudor, reflejo de las ciudades del siglo XXI.

En esta etapa, Sandi se sumerge en una frenética producción. Ante circunstancias complejas y agobiantes de su vida personal, encuentra alivio y liberación. El cartón y los materiales de uso masivo viabilizan fluidamente la concreción de esta experiencia en cientos de obras diseminadas por la ciudad.

En esta serie Sandi se atreve a desmitificar lo más clásico de lo clásico y las obras que han marcado la Modernidad, y por consecuencia, la Posmodernidad: "La Muchacha de la Perla" de Jean Vermer; proporción, oficio, tradición, grisalla y veladuras. Las Señoritas de Avignon" de Pablo Ruiz Picasso;  cubismo, desintegración de la figura, del tiempo y el espacio, la obra más revolucionaria de la Modernidad.

Finalmente, Sandi conquista, descubre, explora y experimenta la "conquista, descubrimiento, exploración y experimentación", que por definición y experiencia llamamos "arte". Como dijo un día André Breton refiriéndose al arte moderno: "La belleza será convulsiva o no será".

Si bien nosotros lo conocemos como una persona gentil y carismática, Sandi se reconoce como un hombre solitario... En esta morenada, ya sin el colorido exuberante, la fiesta y el exceso, en lo más íntimo, tenemos a un hombre simple, que tiene el coraje de mirarse a sí mismo a través de su arte y la libertad de permitirse, sin ningún desenfado, transitar por los maestros de todos los tiempos, aspirando a descubrir sus secretos.

(*) Verónica Weise es artista visual nacida en Cochabamba y maestra de artes.

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El nihilismo en la poesía de Sergio Gareca

Por Márcia Batista Ramos

Sergio Ramiro Gareca Rodríguez nació en el carnaval de 1983, en la tierra del Pagador, Oruro.  Es un joven poeta que camina con pasos firmes y, “humildad con respecto al oficio” –como manifiesta– por los senderos tortuosos del arte de escribir.

Persona sensible, herida por una sociedad en decadencia que heredó por el simple hecho de nacer. El autor manifiesta la bronca a través de sus versos; a través de un nihilismo que se manifiesta como crítica social, política y cultural, a los valores, costumbres y creencias de nuestra sociedad, ya que niega lo que pretende un sentido superior o determinista de la existencia. Y eso comprobamos en su poesía:

“Si me ves llorar

mis lágrimas no son de cocodrilo

Son de alcohol caimán

Tu boca tiene el fuego

con el que incendiaré mis ojos”.

Sergio Gareca es poeta y cuentista, miembro del “Colectivo Cultural Perro Petardos” de Oruro, ha participado en varios festivales y en varias agrupaciones musicales. Es parte de la Asociación de Escritores Orureños.

En su escritura presenta un lenguaje bastante peculiar, cercano, cotidiano, sugerente y con un toque de impudencia, sin alejarse  nunca de lo estético.

Su escritura es profunda aunque nunca es apasionada y siempre es desnuda, sin compasión alguna. Las burlas sobre su desdicha y la jovialidad entran en el estremecimiento de lo bello. Con todo, puede en ellas transparentarse bastante talento, y en este sentido resultan más o menos afines con lo sublime.

Ha publicado: “Historias a la Luna” (2004); “Bostezo de Serpiente Infinita”, poesía visual (2009); y la obra ganadora del premio nacional de poesía “Poetas Jóvenes de Bolivia”, otorgado por la fundación Pablo Neruda de Chile y la Cámara Boliviana del Libro, el poemario: “Transparencia de la Sangre” (2010); y “Área VIP” (2016).

Publicó en la antología “Cambio climático”. También publicó sus textos en páginas web y revistas del exterior. Además, publicó en los anuarios de la UNPE-Oruro (2006), (2007).  Fue finalista en el concurso nacional Franz Tamayo 2013.

El poeta orureño, expresa en su arte un nihilismo profundo, al negar lo que pretende un sentido elevado, ecuánime o determinista de la existencia, puesto que dichos elementos no tienen una explicación verificable. Entonces se sumerge en las profundas aguas de su propia  imaginación, sin perder su esencia. Logrando recrear, minuciosamente, un mundo, con la fuerza de un estilo único, con personajes y retratos,  que denotan la intensidad psicológica:

“Los duendes del minibús\ son enanos imaginarios\que viven bajo los asientos\y subsisten devorando pepas de mandarina\A veces, cuando el mini da a luz, caen por el asfalto\y se dedican a fabricar banderitas de papel crepé\Huelen a goma de mascar\ y se divierten oyendo música chicha todo el día\ Si se aburren gritan  — ¡Esquina maestro!—\Cuando nadie baja\Les gusta que los pasajeros se aprieten\y ponen piedritas en sus zapatos\Cuando llegan a las paradas\ya no existen\Así es su vida, corta\Ideal para un viaje de retornos\que no acaba jamás”.

Estudió Derecho en la Universidad Técnica de Oruro, después, hizo un diplomado en Enseñanza de Lenguas y Literaturas Andinas en la Universidad Mayor de San Andrés.  En 2004, ganó el Festival de la Canción Social organizado por la Federación Universitaria, de la UTO, junto al grupo Allinkay con la canción de su autoría: “Aún tenemos el sol”.

En su obra el nihilismo no significa creer "en nada" o permitir que la "nada" pase a ocupar el centro de toda existencia; por el contrario, es una condición de posibilidad para delimitar el punto de partida de su poesía. Se manifiesta, muchas veces, como un pesimismo profundo; en otras, como negación de todo dogma para dar apertura a opciones infinitas no determinadas; como la negación de todo principio ético que conlleve la negligencia o la autodestrucción. Aun así, el autor no se considera nihilista, y expresa:

 -“No creo que sea nihilista. Hay mucho de desencanto sí, pero es la lenta venganza contra el mudo”.

A veces, en su  poesía, queda una mera crítica destructiva del yo individual, ya que Sergio Gareca, también es cruel en el tratamiento de sí mismo; y se auto describe lejos del espíritu más comprensivo o benevolente, que otros autores profesan; sin piedad de sí mismo, el poeta deja antever su recurrente pesimismo:

“SERGIO GARECA: Es la historia del autodesprecio. Procaz, suspicaz y pusilánime. Su única medida es el exceso. Tiene una saludable doble personalidad, en desmedro de la otra. Escribe, porque ya se ha asumido como un músico fracasado. Sin duda, ya pertenece a la fauna del infierno. Por eso la única mujer que lo ha amado también ha optado por abominarlo. Su alma está tan agujereada que hay que comprar api para tragarse ese buñuelo. Ha hablado tanto y tan mal de todos los gobiernos que ni el mismo puede gobernarse. Practica el vampirismo literario, succionando la sabiduría de los más viejos y el ímpetu de los más jóvenes. Posee un corazón oceánico pero vacío. O sea, ama como un planeta abandonado, sin atmósfera, con absoluta soledad, cuyo único atractivo es la distancia y la falta de civilización. Si no contesta el celular es que odia a la humanidad entera y a veces no hay caso de hacer excepciones. En él habita la eterna lucha del bien contra el mal, una diablada interior, en la cual, es vergonzoso decir, al ángel le sacan la mierda a cada instante. Goza del mal cuidado de sus benevolentes amigos. Su alma también es un bello jardín de mala yerba y andrés huayllas, de lagartos, arenas y paja brava. Aún es un perro-cometa, pero en cenizas. De su hija ha heredado el nombre de su destino”.

Sobre la relación entre oralidad y escritura en la poesía, Sergio Gareca cree que hay poemas que son bien solitarios y otros que deben estar en el tumulto. Su silencio, su ruido o su vibración están en sintonía con su ambiente. Además, cree que la oralidad, es factor que la escritura ha dejado de lado, aunque no del todo, pues, cree en las coincidencias sonoras. Así como en la necesidad del silencio.

El permisible exceso de capacidad crítica, de inteligencia despiadada, conduce a grandes artistas a un escepticismo arrasador, como en el caso del poeta orureño, que se expresa contrariado, crítico con todo lo que le rodea.

Atraído por el dilema existencial-cultural y  aprovechando la realidad  que es tan polimorfa, el poeta experimenta con lenguajes y con imágenes que otros autores no trataron, haciendo así  su poesía única. Su sintaxis tiene brillantez y originalidad; así como, sus metáforas y comparaciones; asociadas a su profundidad analítica con aleteadas de displicencia; es así, lleno de contrastes que se funden en el gran cuadro de su naturaleza humana, como en un conjunto impresionante, como Sergio Gareca abre caminos, con pasos firmes, a la poesía del siglo XXI y contra el mundo entero.

Nacida en Brasil, Márcia Batista Ramos es escritora y vive en Bolivia.

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Curso de auto-conocimiento a través de la astrología

Un curso de auto-conocimiento a través de la astrología comenzará este sábado 30 de junio en el Centro Adhyatma Yoga (ubicado en la calle Fray Tomas 946 esq. Plazuela Quintanilla) y será dictado por Sandra Iglesias. Si bien Sandra lleva muchas décadas estudiando temas de astrología y relacionados con esta ciencia, hace 15 años –desde que llegó a Bolivia—que trabaja como astróloga. En todo este tiempo Sandra ha notado un aumento al 100 por ciento del número de personas interesadas por saber el significado de su carta astral. “No solo aumenta la cantidad de personas nuevas sino que las antiguas siempre vuelven”, asegura Iglesias en una entrevista con Plaza Catorce a propósito de este curso que empezará a las tres de la tarde de este sábado 30, y tiene un costo de Bs 30.

Las personas que asistan podrán aprender las bases para el conocimiento de la astrología y entender cómo se puede aplicar toda esta información en su vida práctica. “Es una herramienta de información que hace que uno pueda comprender mejor las influencias con las que nació, que no es algo fatídico, pero uno mismo se va dar cuenta y entender las tendencias que tiene. De alguna manera hay algo escrito, uno se deja de enojar con su destino y aprende a lidiar con sus demonios”, asegura Iglesias.

La astrología es una ciencia bastante antigua, tanto como la astronomía. En su definición simple, según la Real Academia de la Lengua Española, astrología es el “Estudio de la posición y del movimiento de los astros como medio para predecir hechos futuros y conocer el carácter de las personas”. En términos místicos, la astrología es la ciencia que ayuda a descifrar y entender eventos pasados, presentes y futuros, analizando la posición de los astros a partir del día, mes, año y lugar de nacimiento. “Con toda esta información –aclara Sandra Iglesias—también las personas pueden enriquecerse al comprender no sólo los aspectos negativos sino también los aspectos positivos de cada uno. También podemos saber con qué traumas hemos nacido o qué traumas nos han sido heredados de otras vidas y de los ancestros. Esto, que es muy inconsciente, en la carta natal se ve clarísimo. Se pueden detectar síntomas que tenemos y que nos hacen la vida complicada o poco llevadera, y eso es generalmente porque hay una carga astral que dice que hay que resolver algo que está de más”.

A partir de este primer curso, Sandra Iglesias quiere formar un grupo de estudio –que en lo posible se reunirá tres veces al mes—no solo para aprender más sobre la astrología occidental sino también sobre la astrología hindú. Más información se consigue contactándose con el número de Whatsapp +591 70783339.

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