Plaza Catorce

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El escritor Dan Wells visitará Cochabamba

Por Plaza Catorce

El escritor Dan Wells nació en Estados Unidos el año 1977, tiene una licenciatura en Literatura Inglesa por la Universidad de Brigham Young, donde se especializó en Escritura Creativa y Edición. Es autor del bestseller de terror “I Am Not a Serial Killer” (No soy un asesino serial), con el que obtuvo un gran éxito de la crítica y el público, y que ha sido traducido a más de cuatro idiomas, entre ellos el español.

Esta novela trata de un muchacho de 15 años, John Wayne Cleaver, que además de estudiar en el colegio y ayudar a su madre que trabaja en una morgue, se considera un sociópata con claros signos que lo delatan como un futuro asesino en serie y crea para sí mismo una especie de decálogo de comportamiento para estar siempre lejos del mal. Sin embargo, esta aparente tranquilidad controlada se quiebra cuando en la ciudad de John Wayne Cleaver comienzan a haber una serie de asesinatos. El joven va tras la pista del asesino y descubre a su vecino como autor de los horripilantes crímenes. Si bien el verdadero asesino es al final de cuentas un ser sobrenatural que necesita de órganos humanos para mantenerse vivo, John Wayne Cleaver decide romper sus propias reglas y matar al criminal para restaurar el orden. Este libro fue publicado el año 2009 y siete años después pasó a la pantalla grande en una película que lleva el mismo nombre y que también tuvo bastante éxito y que ha sido dirigida por Billy O’Brian, protagonizada por Max Records, Laura Fraser, Christopher Lloyd y Christina Baldwin, y filmada en Inglaterra e Irlanda.

En una entrevista que publicó hace un par de semanas atrás el periódico Clarín de Buenos Aires (Argentina) en su página web, Dan Wells cuenta que fue por accidente que se convirtió en escritor de novelas de terror, ya que su intención era escribir fantasía al estilo de J.R.R. Tolkien, cuyos libros leyó mientras crecía. Sin embargo, luego de escribir cinco novelas de fantasía que al final nunca se publicaron y que, según sus amigos eran muy oscuras y tenían mucho horror, Wells decidió probar y escribió “I Am Not a Serial Killer”.  Luego del éxito obtenido, al año siguiente presentó la secuela “No soy el señor monstruo” (Mr. Monster) que se publicó en Inglaterra. La tercera obra de la saga salió el 2011, también en Inglaterra, bajo el título “No quiero matarte” y en los años siguientes aparecieron más títulos. La cuarta novela de esta serie se titula “The Devil’s Only Friend” (2015), la quinta entrega es “Over your Dead Body” (2016) y la sexta “Nothing left to lose”, que salió al mercado en 2017, pero que aún no ha sido traducida al español.

Además de estos seis libros, Dan Wells también es autor de dos sagas de ciencia ficción dirigidas al público juvenil. Una de ellas es “Partials” (2012), a la que le sigue “Fragmentos” (2013) y “Ruins” (2014). Esta saga está ambientada en un Estados Unidos del año 2076, donde una joven tiene la misión de crear una cura para un virus creado por cyborgs (Partials) y que impide que los recién nacidos vivan más de tres días. Otra de sus sagas comienza con “Bluescreen” (El Mirador) y la historia está ambientada en el año 2050 en la ciudad de Los Ángeles, y donde la humanidad entera vive conectada a Internet.

Durante este mes de julio, Dan Wells ha estado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, presentando al público juvenil sus obras y también ha estado en la Feria Internacional del Libro de Lima (Perú). En estos días llega a Bolivia, donde primero se presentará en la Feria Internacional del Libro de La Paz y el 8 de agosto estará en Cochabamba en dos auditorios. A partir de las 15:00 en el Centro Boliviano Americano (25 de Mayo casi Mayor Rocha) y a partir de las 19:00 en la Biblioteca del Centro Simón I. Patiño.

I Concurso Nacional Libro de Cuentos

Por Plaza Catorce

Este martes 31 de julio vence el plazo para la presentación de los originales para el primer Concurso Nacional Libro de Cuentos que el PEN-Bolivia lanzó meses atrás y que cuenta con el apoyo del Grupo Editorial Kipus y de ENDE Transmisión. El jurado de este concurso estará conformado “por tres relevantes intelectuales del medio, que no sean miembros de PEN-Bolivia o filiales. El fallo del jurado es inapelable. El jurado podrá declarar desierto el concurso”.  La ceremonia de premiación se realizará en los siguientes meses que quedan de este 2018, en una fecha que será fijada por los organizadores y será también anunciada en los medios locales y nacionales.

Según detalla la convocatoria, de este concurso podrán “participar todos los escritores bolivianos o extranjeros residentes en el país o bolivianos en el exterior, con una obra inédita, o que no esté concursando simultáneamente en otras convocatorias. La presentación de la obra debe ser en español, en tamaño carta, a doble espacio y en letra tamaño 12 puntos. El tipo de letra es Times New Roman. La obra de cuentos debe tener un mínimo de ochenta (80) páginas y un máximo de doscientas (200). La temática es libre”.

La convocatoria también señala que: “Se otorgará un premio en LOTE DE LIBROS por un valor de tres mil quinientos bolivianos (Bs. 3.500) otorgado gentilmente por ENDE TRANSMISIÓN en pro de la literatura nacional. Asimismo, se entregará al autor 10 ejemplares de la obra ganadora. El Grupo Editorial Kipus editará la obra ganadora y se reserva el derecho de comercializar el resto de la edición para cubrir costos de publicación. La editorial entregará treinta ejemplares del libro a PEN-BOLIVIA para difusión”.

Aquellas personas interesadas en participar, deben enviar un original de su libro de cuentos firmado con seudónimo y dos copias del mismo en un sobre cerrado que también debe contener “un disco compacto con una copia grabada del libro. Se debe incluir, también, en otro sobre cerrado, la información correspondiente al concursante: Seudónimo, nombre(s) y apellido(s) completos, número de documento de identificación, dirección, número de celular y correo electrónico, resumen de su bibliografía; y, deberá estar marcado con I Concurso Nacional de Libro de Cuento 2018 y seudónimo” y serán admitidos aquellos trabajos que ostenten el matasellos de origen con fecha igual o anterior a la citada.

Los libros de cuentos que vayan a este concurso deben ser enviados a la siguiente dirección:

I CONCURSO NACIONAL DE LIBRO DE CUENTOS PENBOLIVIA 2018

Edificio Comercial Center, 3er piso, oficina 4

Av. Santa Cruz 1274, entre Beni.

COCHABAMBA

Los trabajos recibidos no serán devueltos y finalizado el concurso se destruirá todas las propuestas una vez se conozca la obra ganadora.

La Medicina Ancestral de los Sikuris de Taypi Ayca–Italaque

Por Boris Bernal Mansilla y Nemecio Huanacu Calamani


La Medicina Tradicional es un tema supremamente diverso dentro del contexto multicultural del Estado Plurinacional de Bolivia, debido a que cada Pueblo Indígena Originario Campesino (IOC) contiene su propio concepto de salud y enfermedad, nos vemos ante una amplia gama de Medicinas Tradicionales. 


En este escrito dedicamos un pequeño estudio a la medicina tradicional de los Sikuris de Taypi Ayca–Italaque. “La Medicina Tradicional es la suma total de conocimientos, técnicas y procedimientos basados en las teorías, las creencias y las experiencias indígenas de diferentes culturas, sean o no explicables, utilizados para el mantenimiento de la salud, así como para la prevención, el diagnóstico, la mejora o el tratamiento de enfermedades físicas y mentales. En algunos países se utilizan indistintamente los términos medicina complementaria/alternativa/no convencional y medicina tradicional” (Organización Mundial de la Salud).

“Las categorías de enfermedad observadas en las medicinas indígenas bolivianas se diferencian de las de la biomedicina: la enfermedad es percibida entre los  pueblos indígenas como una ruptura en el orden natural o social. Son las deidades –la Pachamama, Dios de la sociedad o un individuo quienes causan el mal. Una persona se enferma porque ha transgredido alguna norma establecida por la sociedad o las deidades de la cosmovisión andina (o los espíritus del monte en el caso de los guaraníes)”.

En ese sentido la tarea del médico tradicional “Colliri” consiste en restablecer el equilibrio, tanto en el orden social como en el religioso, y los rituales de curación están estrechamente ligados al mundo religioso andino. Para la medicina andina, la salud y la enfermedad provienen de la tierra, y toda curación se deriva de las plantas que la tierra misma ofrece al hombre. Para curar al enfermo el médico tradicional media entre las deidades y la tierra, entre el mundo de los muertos y el de los vivos. El cuerpo y el espíritu son parte de un sistema integral y armónico, de manera que una disonancia en cualquiera de las partes cura la enfermedad.

Es así que hemos recogido de las poblaciones de Italaque y Taypi Ayca, pertenecientes a la cultura Huarcas  del municipio de Mocomoco (departamento de La Paz), algunos nombres de planta medicinales y formas  terapéuticas:

La orina, u homopatía en la cultura Huarcas, es un importante método terapéutico, en sus diversas aplicaciones, así en fermento, para inflamaciones de la garganta, convenientemente calentada, para la pulmonía. Los orines podridos se emplean para el lavado de los cabellos. Por vía digestiva la orina se suministra con infusiones de diversas hierbas y hortalizas, y también para cólicos, etcétera. La orina en fricciones desempeña el papel de revulsivo, utilizándose entre otros muchos casos, su administración tiene indudablemente carácter mágico, pues se dirige como febrífugo y especialmente contra los dolores muscúlales y óseos.

Por otro lado, la diversa clasificación de las plantas medicinales usadas por los Sikuris de Taypi Ayca–de las Cultura Huarcas, como por ejemplo:

Ayka Ayka (gramínea) astringente usada para enteritis de los niños; Chillka (Labiada Glutens) Balsámica, calmante usada para Reumatismo, luxaciones y entorsis; Itaapallo-Ortiga (Urtiga Urens el dioica) Emenagogo usada para Amenorrea; Kkoa (Timis) estimulante usada para Dispepsias y Gastralgias. Aquí un pequeño resumen ya que dedicaremos una publicación exclusiva a este tema.

José Ballivián, la tendinitis y las pluri-estéticas

 Por Claudia Gonzales Yaksic

José Ballivián es uno de los mejores dibujantes y artistas visuales que tiene Bolivia. En junio del año pasado estuvo en la Bienal de Venecia exponiendo su obra y en los últimos años ha ganado varios premios y reconocimientos, a nivel nacional e internacional, por su trabajo. Con una producción prolífica, en este último tiempo ha estado un poco ausente debido a los varios problemas de salud que lo aquejan, el más grave una tendinitis –producto de horas, días, semanas, meses y años “abusando” del dibujo y la creación—. Según cuenta José Ballivián en esta reciente entrevista con Plaza Catorce, los males que lo afectan son “todo un coctelito” que se manifestaron con toda su fuerza en estos últimos siete meses. “Me  la pasaba en hospitales y clínicas. En estos centros pude saborear las contradicciones de los doctores en sus diagnósticos, que me provocaban más incertidumbre con respecto a mi salud”, cuenta. Sin embargo, a mediados de este mes de julio, José compartió en las redes sociales sus nuevos trabajos relacionados con la Hoja de Coca y que dieron pie a la entrevista que publicamos en seguida.

Hasta hace algún tiempo, por lo menos hasta el año pasado, estabas muy activo en la creación de trabajos y la semana pasada recién nos sorprendiste con unas nuevas propuestas en torno a la Hoja de Coca  ¿Qué pasó en este tiempo de ausencia?

Todo este tiempo de ausencia o retiro forzoso, se debió a problemas de salud. Debo confesar que tenía una vida llena de excesos, como dirían los colegas; estaba entregado al mundo del pecado. Me retiré de ese ritmo de vida,  por una sola razón y fue por la llegada de  Iluri, mi hija, un ser lleno de: Luz, magia, dulzura; es difícil explicar este amor con palabras. Iluri me cambió la forma de ver el mundo.

Pero el dejar ese ritmo de vida no me libró de sus posteriores consecuencias, al final estos excesos me pasaron la factura. Lo que te comentaré en seguida ya me causa cierta gracia y pesar, pues lo que diré parece una clásica tragicomedia… Bueno pues, padezco males de: riñón, hígado, vesícula, estómago, ácido úrico, presión baja, columna desviada, estrés y la cereza sobre la  torta es la tendinitis, este último mal a causa del trabajo. Es pues todo un coctelito de males que se manifestaron con toda su fuerza en estos últimos siete meses. Me  la pasaba en hospitales y clínicas. En estos centros pude saborear las contradicciones de los doctores en sus diagnósticos, que me provocaban más incertidumbre con respecto a mi salud.   

El problema de tendinitis es debido al trabajo, ¿cuándo apareció?

Al parecer se debió a un exceso de trabajo, a lo largo de unos diecisiete años: dibujando, pintando, editando, etcétera. Había etapas de trabajo en las que podía estar quince horas dibujando o estar frente al ordenador.  Esta bendita tendinitis apareció hace como cinco años. En esa primera etapa acudí a un  especialista, el cual me dijo que tendría que estar un par de meses inmovilizado; lo cual me pareció imposible en ese momento, pues no podía darme esa licencia por los compromisos de trabajo. Y comencé a auto medicarme con antinflamatorios y calmantes. Sin ir muy lejos, la serie de dibujos que hice para la Bienal de Venecia (2017) fue el tope del dolor. Me llenaba de calmantes que ya no hacían  su efecto. Seguí con una serie más de dibujos ese año, para una muestra individual, para seguir luego con la producción de esculturas  en bronce y, eso fue todo. Terminé con el tendón de la mano derecha destruido y con tendinitis crónica en la mano izquierda y en los codos. Comencé el tratamiento en diciembre del año pasado. De ahí pasé por varios especialistas sin resultados, pero por fortuna, una amiga llamada  Sulma me dio los datos del doctor Baldellón, un excelente especialista, quien recuperó la movilidad de mis  manos, masa, musculatura, y sobre todo disminuyó el grado de dolor.  Estoy a un 50%, me faltan más sesiones para estabilizar el problema.   

Aunque es algo muy personal pero a la vez de carácter público al tratarse tú de un artista reconocido en Bolivia, quiero preguntarte ¿en qué medida ha afectado tu creación este problema de la tendinitis?

Todos los males que mencioné al principio y más la tendinitis, es un gran problema. En particular, la tendinitis pues me afecta directamente a la hora de trabajar disciplinas como el dibujo y pintura. En lo que se  refiere al dibujo, estoy sometido a una técnica de “punta de alfiler“, que consiste en tomar un lápiz 8B y sacarle una punta finísima con el estilete, y es sólo este 8B el que utilizo para toda la pieza. Hay algunas técnicas que te ahorran tiempo: como el trapeado, que consiste en pasar un trapo sobre el dibujo para obtener ciertos tonos o efectos, y la otra es utilizar una goma para sacar luces. Estos recursos por ahora no van con la estética que estoy proponiendo.

Es cierto que la técnica que utilizo me lleva muchas horas de trabajo y más si son de gran formato, pero es la que más me  satisface estéticamente hablando. Y con esta enfermedad en las manos, se me hace  complicado dibujar. Sigo sintiendo molestias, pero decidí comenzar a trabajar, economizando los tiempos.

Cómo has estado sobrellevando este problema, ya que, como me contabas en una conversación anterior que tuvimos, te sientes frustrado ya que no puedes trabajar como a ti te gustaría y tampoco puedes desarrollar todos los proyectos en los que estabas inmerso.

Donde todo es incierto… El no tener la seguridad de una recuperación completa. Se iban dando  momentos en los que hacían su aparición los diablitos y las calaveritas, quienes me susurraban al oído frases infames como: “Jamás lo lograrás”, “Deja el arte”, “Todos tus tratamientos son inútiles”… A pesar de esto, continúo en camino, siguiendo la luz de Iluri.

¿Cómo has estado lidiando con tu problema físico y con el gran torrente de creatividad que has demostrado en los últimos años?

Cuando se está mucho tiempo sin poder trabajar, con los  gastos de curación y los gastos mensuales, la cuestión económica es dura.  Soy un papá y mamá, que solo tiene el deseo de dar lo mejor a su hija. Imaginarse el no poder trabajar, es amargo y deprimente, pues lo único que sé  hacer en esta vida es el amar a Iluri y producir arte. Mi gran impulso para continuar en el camino. No soy el primero, ni seré el ultimó  artista en irse casi a la bancarrota por un problema de salud. Sería de mucha ayuda que los artista tengamos un seguro médico, porque en estos casos, los artistas somos como plumitas en medio de un huracán.  

Pero me siento afortunado de tener una familia que me apoya y amigos, como Rodrigo Rada, quien me hizo el aguante. Sí, es reconfortante tener palabras de apoyo de los amigos: Andrés, Glenda, Galo, Mariel,  Alejandra, Juan Pablo, Mirian, Sulma, y muchos más. Y en estos momentos también conoces a nuevos amigos como: Daniela Romero, quien me abrió las puertas del Espacio de Arte Mérida Romero y a Víctor Aranda, un joven artista tatuador quien también me abre las puertas de su Estudio Tattoo. Ahora me queda seguir trabajando y pagar las deudas.

¿Cómo sale a luz el tema de la Hoja de Coca en tu obra?

La Hoja de Coca la vengo trabando hace un tiempo, por ahí hay  una serie de piezas del 2010-2012, entre collage, objetos e instalaciones.

¿Qué es lo que expresas en las dos nuevas creaciones que has compartido en las redes las semanas pasadas sobre la Hoja Sagrada?

Ocurrió así: Con este problema del paro de producción en estos meses, me di a la tarea de ir revisando y buscando piezas archivadas y olvidadas por X razones. Muchas de éstas están muy dañas, y otro tanto ya perdidas.

Y pues resulta que revisando en un cajón, con cuadernos de apuntes, libros y más cosillas, me topé con un blog de dibujo y me puse a hojearlo para ir viendo si encontraba algo interesante entre esos garabatos. Lo que me encontré fue esta  pieza de Coca Adidas; bien envueltita en una bolsa nailon color verde. Mi primera impresión fue la de: ¿Qué…? ¿Cómo...? ¿Cuándo? Pues no recordaba nada de esta pieza. Pero ya luego viendo la ficha y apuntes de obra, aclaré todas las dudas, era una pieza del 2011.  Y días después, realicé un dibujo “Adidas Raíces”, basándome en “Coca Adidas”.

¿Cómo ves tú, como artista, a la Hoja de Coca. Qué opinas de este emblema boliviano?

Existe un aura de mitos y redenciones alrededor de la hoja de coca. Culturalmente rompe fronteras, desquebrajando discursos a su paso, que corresponden a una  noción político-ancestral, culturalmente compleja en el mundo contemporáneo. 

¿Cómo ligas la Hoja de Coca con la creación artística y con la cultura boliviana?

Busco adquirir lenguajes visuales, con elementos tradicionales-místicos, como la Hoja de Coca,  que denoten atmósferas mentales sin prejuicios estéticos, ante los cuestionamientos y las críticas.  Necesitamos el don de la asimilación de las pluri-estéticas, que ya se vienen.   

¿Cuéntanos cómo nace esa creativa relación que hiciste entre la Hoja de Coca y una marca digamos “tan mundial” como Adidas?

Cuando vienes auto-exigiéndote por años con “ejercicios mentales de creática” van emanando diferentes perspectivas para “ver” un objetivo.  Al  parecer  esto se desarrolla como un mecanismo, o un gatillo, que nos permite resolver propuestas estéticas, para luego poder armarlos y desarmarlos, con cierta libertad. El ensamblar un planta con un logo, podría decir que es producto de este gatillo, que se va adquiriendo con los años.

Volviendo al primer tema, ¿cuánto tiempo tardarás en recuperar de tu dolencia?

Me cuesta aún trabajo asimilarlo, pero es la realidad; en mi caso de la tendinitis, es un mal que no se “curará” por sus grabes lesiones,  el panorama es complicado. La situación es que estoy a un 50%, y nuestro objetivo es tratar de llegar a un 80%, para estabilizar el problema, pero de ahí, ya no tendría que hacer ningún trabajo manual, para que no retorne las dolencias. O tener un esquema de trabajo y técnicas,  que no exija la fatiga de los tendones y, continuar con fisioterapias y chequeos constantes.

¿Qué proyectos has dejado pendientes?

Muestras individuales, residencias, viajes de trabajo, y más.

¿Qué proyectos tienes por desarrollar una vez que recuperes?

Ando cruzando los dedos para que todo salga bien.  Te comento que tengo pendientes las series de esculturas en bronce, Pinturas Pop Colonial, intervenciones con tattooperformance. El realizarlos todos sólo dependerá del grado de evolución de la enfermedad.

¿Actualmente se expone tu obra en alguna galería? ¿Tienes proyectos para exponer tu obra próximamente?

Sí, tengo piezas en el Art Store de galerías de Kiosko Galería y La Florida Espacio en  Santa Cruz de la Sierra, Persona Casa Galería y Espacio de Arte Mérida Romero en La Paz y  Galería OKK en Berlín. Sobre las próximas muestras individuales, hay dos proyectos, para el 2019; una es en la Argentina  y la otra en casa. 

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