Juan Argandoña: En busca de conquistas sociales para el teatro boliviano

Desde la izq., los artistas David Mondacca, Iván Nogales y Juan Argandoña, en una foto tomada en 2017 durante la Certificación de Competencias. JUAN ARGANDOÑA Desde la izq., los artistas David Mondacca, Iván Nogales y Juan Argandoña, en una foto tomada en 2017 durante la Certificación de Competencias.

Por Claudia Gonzales Yaksic (*)

El próximo 27 de Marzo se celebra el Día Mundial del Teatro y con el propósito de conocer mejor la situación de este gremio y de este arte en Cochabamba y en Bolivia entrevistamos a al actor, director y profesor de teatro Juan Gonzalo Argandoña Andrade, actual presidente del Instituto Boliviano de Arte (IBART). En una entrevista realizada dos semanas atrás en Cochabamba, el Jueves de Comadres y en medio de un terrible temporal, Juan Argandoña habló de algunos logros que se han conseguido en el campo teatral en los últimos años, siendo el más significativo la Certificación de Competencias Laborales, un beneficio otorgado por el Ministerio de Educación a los trabajadores de prácticamente todos los gremios. “El tema de la Certificación de Competencias Laborales viene a partir de una decisión del Ministerio de Educación, desde el 2009 más o menos, para poder mejorar la condición no solo de los artistas, porque está abierto a todos los ámbitos, desde zapateros, payasos, bandas de música, y obviamente los teatreros que nos hemos enterado el 2015”, explica Argandoña. Si bien esta Certificación de Competencias apareció el 2009, por falta de difusión la norma en algunos sectores se conoció años después como en el ámbito teatral que, según Argandoña, “casi de casualidad nos enteramos”. Según refiere, acceder a este beneficio para la gente que hace teatro no ha sido fácil porque la norma tenía un contorno político y estaba dirigida a grupos masivos “y el teatro no es un ámbito de gente masiva. Entonces, no cumplíamos con varios requisitos y eso ha supuesto tener que ir sorteando problemas, requerimientos y tardar casi tres años, pero al final se dio y logramos que la gente de teatro pueda acceder a esa certificación”. Esta Certificación, con sus altibajos, comenzó en 2016 en Cochabamba y luego se fue extendiendo por todos los departamentos. En Cochabamba más de 60 artistas recibieron su certificado, en La Paz más de 100, en Santa Cruz en una primera tanda casi 60 y luego unas 40. “En Potosí y Sucre estuvimos como con unas 50 personas. Imagino que haciendo un total pasan las 200 personas que se han podido certificar en todo Bolivia”. La gran mayoría de los certificados fueron otorgados a actores y actrices, otro pequeño grupo logró su certificación como directores y un grupo más reducido como dramaturgos. Pese al aparente significativo número de artistas de teatro que lograron su certificación, todavía quedan algunos que no lograron completar sus trámites. “Hay un grupo acá en Cochabamba que no ha logrado certificarse y piden que podamos abrir un nuevo grupo que se pueda certificar. Estamos en eso”, dice al respecto. “Para cerrar este tema del gremio –amplía Argandoña—el Viceministerio de Educación Permanente y Alternativa tiene contemplado otros espacios de formación. Nosotros hemos hecho dos que califican como técnicos básicos y esto está abalado por el Ministerio de Educación. Ahora, se han flexibilizado las condiciones y nos permiten hacer cursos cortos para obtener un técnico medio, pero abalados por el Ministerio y certificados por el Ministerio a través de la Dirección Distrital de Educación. Ya hemos hecho dos cursos cortos de un mes de duración cada uno y este año vamos a difundir aún más para tener una mayor cobertura. Se va coordinar con el profesor Jhonny Rivera del Distrito Escolar y vamos a trabajar con el Centro de Educación Permanente Jaihuayco (CEPJA) y con la Federación de Maestros, cosa de que esto pueda ampliarse y conducirnos  a la creación de públicos que tanto buscamos. Eso nos va acercar y tenemos para largo”, asegura.

UN URGENTE ENCUENTRO NACIONAL

Por otra parte, Juan Argandoña adelanta que para el Día Mundial del Teatro, trabajan en el lanzamiento de una convocatoria que involucre a todo el gremio del teatro boliviano con miras a desarrollar un encuentro en el que se trabaje para conseguir beneficios en diferentes ámbitos. “Estamos viendo los tremendos problemas por los que atraviesa un artista, vemos avances en otros rubros, en la gente que hace pintura, en los músicos que ya tienen un seguro y obviamente creo que hay necesidad de armar un espacio donde podamos estar la gente que hace teatro. Ese tema ha sido totalmente descuidado porque nos quedamos en la parte de montar espectáculos, crear espacios de formación, etcétera, pero hemos descuidado la parte social, del tema del trabajo, el tema del seguro, de la salud, etcétera y creo que hay urgente necesidad de abordar el tema, pero no a nivel local sino esto implica todo un esfuerzo nacional”.

Esta ambiciosa tarea, sin embargo, aparentemente no resultará fácil porque existen varias organizaciones y colectivos que de pronto no puedan lograr llegar a un acuerdo. “El problema es que hay departamentos que son tremendamente conflictivos como La Paz por ejemplo. En La Paz tenemos la gente que está en torno a Guido Arce, que trabajan con el Ministerio y que lograron avanzar efectivamente en el tema de educación superior artística: ya se cuentan con mallas curriculares a nivel nacional con su respectiva reglamentación. Tenemos otro grupo donde están los freelance que hacen teatro contemporáneo como Grito, el Bunker, Fernando Arze y muchos más y en El Alto tenemos toda una generación nueva de gente de teatro que habla otro lenguaje teatral como Alto Teatro, Tabla Roja, Teatro Trono y varios otros. Lograr que los tres se sienten en torno a una mesa es complicado”, sentencia el presidente de IBART.

“En Santa Cruz –dice Argandoña—más o menos que hay como dos bandos, los que hacen teatro muy artístico o teatro de sala y los que hacen teatro popular, teatro educativo, en ambos lados hay mucha gente de teatro, con ellos tenemos abierta la posibilidad, estamos discutiendo; los demás departamentos son más fáciles. En Oruro hay unidad de criterios, nuestras relaciones son muy fluidas, con Potosí y Sucre también. Con Tarija mantenemos el diálogo, entonces vamos a lograr hacer el intento, no sé en qué acabará, pero sí vamos a convocar a la gente que es más representativa”.

Argandoña insiste en que en este posible encuentro lo ideal es que no prevalezcan las siglas de IBART,  ABDA (Asociación Boliviana de Actores) o ASATT (Asociación de Actores y Actrices de Teatro), sino que se trabaje únicamente como “la gente que hace teatro, directores, actores, gestores y entre todos veremos hasta dónde podemos llegar”.

“Oficialmente esto no se ha planteado –aclara Juan Argandoña—, lo que vamos a ver es cuál va ser la estrategia. Estamos pensando que ojalá podamos lanzar la convocatoria el 27 de Marzo que es el Día Mundial del Teatro y el evento hacerlo en abril, obviamente acá intentaríamos conseguir un espacio donde lleguen para dormir mínimamente y ver con la universidad si podemos lograr un apoyo en la parte de alimentación”.

FINANCIAMIENTO Y SEGURO SOCIAL

En esta posible reunión, Argandoña dice que se buscarán propuestas en los ámbitos laboral, económico y de salud. “Lo que vamos a buscar son propuestas. Algunos sectores han avanzado, creo que en Santa Cruz tenían algo del tema del seguro de salud y en Tarija también ya hay algunas experiencias aisladas que podríamos intentar que sean de una cobertura mayor”, dice y agrega que también necesitarán asesoramiento legal. “Tal vez plantear un proyecto para captar ingresos a través de impuestos y de grabar algún otro rubro de lo que llaman los productos suntuarios. En fin, ver posibilidades y empezar a discutir”.

Respecto al financiamiento, un tema recurrente y poco atendido en el ámbito cultural, Argandoña dice que también se discutiría en esta reunión la posibilidad de recurrir a financiamiento externo ya que, en Europa por ejemplo, “sabemos que hay gente que puede respaldar iniciativas comunitarias. Tenemos que barajar todas las posibilidades, empezar a hacer algo”.

Respecto a la posibilidad de recurrir al Estado en busca de apoyo para el sector, Argandoña dice que “para tocar las puertas del Estado, del Gobierno, necesitamos tener una propuesta que sea viable, porque si solo vamos a ir a pedir no nos van a dar. Hay que ir con propuestas claras, requerimos por ejemplo el asesoramiento de un economista que entienda de macroeconomía para saber en dónde hay recursos que podemos captar sin alterar los presupuestos departamentales”.

“Los artistas por sí solos no lo vamos a lograr, vamos a requerir armar un staff legal de economistas, asesores legales”, insiste.

LEY DEL ARTISTA Y CONSEJOS DE CULTURAS

Sobre la Ley del Artista, un proyecto que se ventila hace varios años sin resultados, Argandoña dice que esta normativa continúa en discusión y que, más bien, en Cochabamba se están haciendo esfuerzos en lograr que se promulgue una ley departamental. “Ha sido muy satisfactorio ver que en Sucre ya la han aprobado no hace mucho”. Sobre el tema, dice que en Cochabamba existen reuniones “impulsadas fundamentalmente por el mARTdero y telArtes a los cuales nos sumamos otras organizaciones pero que sin embargo, todas estas instituciones no tienen la fuerza legal que se necesita para lograr ciertos objetivos. Lo que nos preocupa es que las instancias legales no están funcionando, el mARTadero, telArtes, IBART y la mismo ABAP (Asociación Boliviana de Artistas Plásticos) no tienen la fuerza legal, fuerza legal que sí tiene el Consejo Departamental de Culturas. Eso está refrendado por todo un decreto que no funciona. Es una instancia legal de la que deberíamos aprovechar para darle fuerza porque tiene todo el instrumento legal en las manos”.

Juan Argandoña también dice que en el campo legal se debería operativizar el Consejo Ciudadano de Culturas, instancia dependiente de la Alcaldía. “El Consejo Ciudadano de Culturas se ha creado con una ordenanza, pero que nunca se lo ha ejecutado y está ahí, es legal; es una ordenanza vigente porque no se la ha remplazado y no se la ha derogado, es un espacio legal con poder legal como para poder ser interlocutor con la parte institucional”.

Para trabajar sobre este tema, Argandoña Andrade dice que el sector trata de lograr acuerdos con la Oficialía Mayor de Cultura de la Alcaldía desde la gestión de Ninoska Lazarte (2015-2017) e incluso con la penúltima oficial, Roxana Neri (2017-2019), pero que todo quedó en compromisos. “El tema cultural ha quedado totalmente descuidado, y ahora con la nueva oficial, Cinthia Rodríguez, yo he tenido una charla con ella y en una primera reunión obviamente lo que siempre pasa es la buena intención, pero no la conocemos, no sabemos cuál es su perfil, no tenemos idea de si maneja o no estrategias, si maneja políticas culturales. Ella es muy amable, muy educada, pero veremos en qué queda”.

(*) La autora es Periodista.

Modificado por última vez enLunes, 18 Marzo 2019 21:26
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