Plaza Catorce

Plaza Catorce

Ramiro Gonzales Yaksic prepara segunda edición de “El Código del Edén”

 

Por Rafaela María Brito (*)

Ramiro Patricio Gonzales Yaksic es autor de dos libros: “El Jardín de Los Andes” (2010) y “El Código del Edén” (2014), en los que propone que la mítica Jerusalem Celeste se encuentra en el territorio que hoy ocupa Bolivia, específicamente en el espacio que abarca la conjunción de cuatro puntos importante que son: Tiwanaku, Samaipata, San Ignacio de Moxos y el Salar de Uyuni. Hasta el día de hoy, ambos libros llaman la atención de escritores de ciencia ficción y también de estudiosos que se ocupan de resolver el misterio acerca de la exacta ubicación de la Atlántida, la Jerusalem Celeste o el Jardín del Edén.

En el afán de que su teoría sea conocida, el autor envió ejemplares de su segundo libro a la Unesco, la NASA y al Instituto Boliviano de Ciencias y Tecnología, y para su satisfacción lectores interesados en su propuesta han requerido su libro desde Argentina, Uruguay, Alemania, Chile, España, Estados Unidos, Paraguay y Brasil.

Hace varias décadas que Gonzales Yaksic viene trabajando en dotar de bases científicas sólidas a su teoría y para su segundo libro se ha contactado con autores de la talla de J.J. Benítez, Jim Allen y Christofer Dunn, los tres reputados en este campo. Además también ha compartido su investigación con el prestigioso arqueólogo boliviano Oswaldo Rivera Sundt y el investigador Roy Querejazu Lewis.

Médico de profesión, con especialidad en Nutrición Clínica Humana, Ramiro Gonzales Yaksic (Cochabamba, 1966) trabaja actualmente terminando su tercer libro, que viene a ser una segunda edición, corregida y aumentada de “El Código del Edén”. “Resulta que es como escribir otro libro porque se ha adecuado el orden de los capítulos a un nuevo sistema de descripción. Esta revisión, entonces, viene a ser técnicamente como un nuevo libro”, dice en una entrevista con Plaza Catorce.

Si bien este escrito aún no tiene un título definitivo, el mismo contendrá la revisión de todo el material de “El Código del Edén” donde analiza prácticamente todos los mitos “acerca del lugar de origen de la ultra civilización (la Atlántida o el Jardín del Edén)” y los transporta a modelos matemáticos para que puedan ser comprobados  científicamente. En ese orden, el autor ha hecho una revisión exhaustiva de su segundo libro poniendo mucho énfasis en la matemática,  geometría, geodesia, astronomía y la interpretación etimológica de los nombres, tanto de las ruinas como de los lugares que le sirven de puntos para la elaboración de su mapa.

Gonzales Yaksic también refiere que en este nuevo libro en el que trabaja se ha eliminado cualquier referencia a la lengua aymara para explicar los topónimos de las palabras, “porque se ha descubierto genéticamente que la lengua quechua es más antigua que la lengua aymara en el Tiwanaku”. Para sustentar esto señala que en recientes descubrimientos científicos se han encontrado “restos de esqueletos que pertenecen a tribus amazónicas y que están emparentadas con los quechuas; y que los aymaras llegaron recién en la era cristiana a los Andes, en cambio los quechuas llegaron antes, entonces todo lo que topónimos perteneces a la raigambre quechua”, asegura.

Además, este tercer libro contiene nuevos hallazgos científicos en los que apoya su teoría, como por ejemplo el reciente “descubrimiento de los 600 kilómetros de roca sólida que hay debajo de los Andes, publicado semanas atrás en la prestigiosa revista Science, “y que coincide con esta parte de la profecía de la Jerusalem Celeste que tiene 546 kilómetros de largo, 546 de ancho, 546 de altura y 546 de profundidad”.

“También se ha aumentado el tema del hexágono que ha sido fotografiado por primera vez en 2010 en Saturno, y que coincide con esta teoría de El Código del Edén de 2/3 que es el motor de la manifestación de la materia”. Al igual que todos los autores que han escrito sobre la Atlántida, Ramiro Gonzales ha descifrado la matemática de la Cruz Escalonada 13:20 o Chakana y ha establecido una constante matemática  o número áurico que es de 2/3 o 0,666, constante con la que asegura se puede medir la proporción armónica de seres y objetos, y el flujo de la relación espacio tiempo.

LA CRUZ ESCALONADA Y EL CLIMA

Interesado en las narraciones de la existencia del Jardín del Edén, Ramiro Gonzales se animó a publicar su teoría el año 2010, impulsado por un boom que surgió ese año donde autores como Antelo Justiniano proponían la existencia de la Atlántica en los Llanos de Moxos. De ese modo, esta nueva versión de “El Código del Edén” se basa en que el autor, con sus nuevas lecturas tanto de mitología como de información científica, cada vez encuentra más proximidad y certeza de que su teoría “es una verdad histórica y no una mera ilusión”.

¿Cuáles son las certezas que lo animan a afirmar que su teoría es verdadera?

La primera es la ubicación ya que el Jardín de los Andes está emplazado en un espacio geográfico de la tierra (Bolivia) donde el flujo magnético es cero, donde no va haber jamás huracanes ni tornados, ni grandes terremotos, no van a ocurrir (grandes) inundaciones, es imposible que haya hambre, no van a entrar en erupción volcanes, no va haber tsunamis, es imposible que una epidemia viral se extienda, el clima –aunque el planeta se esté congelando—baja un poco la temperatura pero no es extrema. Esta zona también está en una situación en la que el ingreso de meteoritos es casi imposible, o sea me refiero a meteoritos de gran tamaño; y las medidas son las mismas medidas que se han descrito en todos los mitos alrededor del planeta durante siglos, es decir, son la misma longitud los 3.000 estadios de la Atlántida como los 3.000 estadios de la Jerusalem Celeste o las 120 lenguas de Edín sumerio, o los 4.000 taski de la crónica quechua del Tawantisuyo, a grandes rasgos se trata de una enorme fortaleza en el planeta.

Nos puede hablar más sobre la Cruz Escalonada o Chakana.

Resulta que en el libro del 2014 hay un capítulo donde se describe la función de la Cruz Escalonada 13:20 como instrumento de medición y predicción del clima, y es un capítulo donde aseveramos que entre el año 2010 y los 13 años siguientes, es decir entre el 2010 y el 2023, iba a  suceder un enfriamiento del planeta porque el carácter predictivo de la Cruz Escalonada indica que la Tierra, o sea el tiempo y el espacio de tránsito de la Tierra va suceder durante el influjo del temperamento frío, que está en la esquina noroeste de la Cruz Escalonada que es la zona de frío, entonces esto coincide a plenitud con lo que ahora está sucediendo en todo el planeta.

¿Cómo ha llegado a ese descubrimiento de la Cruz Escalonada?

Se llega a ese descubrimiento al percatarse de que la distancia entre Tiwanaku y Samaipata es la perfecta relación entre el paso del tiempo a través de una distancia, es decir la distancia de Tiwanaku a Samaipata es una métrica para medir el paso del tiempo, pero en relación a espacio sobre tiempo, es decir, hay un espacio sobre Tiwanaku y Samaipata y eso cuenta como un tictac que es 36,6 veces la cara iluminada de la circunferencia de la tierra, quiere decir que esa señal fue puesta ahí para demostrarnos la relación del espacio y el tiempo, entonces por extensión solo había que buscar un poco más para encontrar la forma de instrumentalizar esa descripción que está en los monumentos; esa descripción de la Cruz Escalonada quedó labrada en una piedra, solo había que llegar al fondo del asunto para convertir ese enigma en un modelo matemático y como se trata de matemática es un lenguaje que todos pueden entender.

El Festival

Por Cecilia Romero (*)

El “monstruo” devoró a Jani Dueñas, en el mentado festival le dan un puntaje mínimo a C’hila Jatun, por cierto, no veo la utilidad de presentarse como país a un festival donde siempre los resultados son magros. Mucho tiempo atrás hacen lloran a Xuxa gritándole obscenidades y la lista es larga de cómicos o músicos pifiados. El famoso monstruo, literalmente una pared de público que asiste a esta celebración, es una junta de veraneantes ávidos de diversión en el ocaso del verano. Un festival donde muy pocas veces se invitan a bandas o músicos de calidad, aclarando que eso depende de cada gusto, pero donde sí se ovacionan los productos edulcorados de la industria musical.

El festival es el de Viña del Mar con su dudoso gusto del cual el chileno de seguro se enorgullece pero que otros miramos con indiferencia y muchas veces espanto, uno que es muy publicitado al mundo como el gran encuentro con la música bajo un verano, que por cierto este año, tuvo una insoportable ola de calor. En esta versión amé con furia a Jani Dueñas, una notable chilena representante del Stand-up, famosa en el mundo por su humor ácido, su postura claramente feminista, su incorrección en un mundo que en el fondo detesta a las jodidas, vale decir a las mujeres que no temen interpelar un sistema de asimetrías escandalosas. Es digno de encomiar su valentía el 26 de febrero, cuando el monstruo la pifiaba sin piedad y ella firme deambuló por temas como el feminismo, el aborto ni más ni menos, cómo es ser viejo en el Chile de hoy, la no maternidad y una de sus consecuencias: lo delicioso que es elegir dormir bien, los niños, y otros temas que enfadaron al inconmovible monstruo playero.

Se preguntaba el buen Pedro Lemebel: “¿Pero qué es el monstruo, qué es esa congregación de gente que más que las votaciones políticas levanta o destroza artistas según su estado de ánimo, según la propaganda de promoción que le arma el tráfico de la tele, las revistas de la tele, las copuchas de la tele, y toda esa faramalla mentirosa que cree manejar la opinión pública del país? Pero nada es tan simple, porque el público festivalero sabe que en cualquier momento del espectáculo puede ejercer su incontrolable desenfado”.

Cierto, el famoso monstruo no es más que una masa que al estilo del circo romano ensalza o destruye a gusto a quienes se suben al ruedo para recibir las famosas gaviotitas, emblemas dorados del triunfo performático de cada quien, o destruyen sin más a quien ose interpelar sus gustillos del verano. Debe ser realmente intimidante que miles de personas te griten que te vayas a tu casa o que te pifien sin pausa y aun así decidas seguir con tu presentación, así como lo hizo Dueñas,  vale decir una de las mejores que he visto en años en este insoportable festival. Y qué decir de nuestros grupos bolivianos que se presentan al concurso folclórico que siempre acaba con resultados decepcionantes, si es que no reciben además como yapa el abucheo de la platea.

En esta sociedad del espectáculo, donde la masa ejerce su poder en espacios de real intrascendencia como el festival viñamarino, el día 26 ha sido una verdadera lección para el mundo, una mujer que hace Stand-up ha incomodado a los veraneantes con un humor negro, altamente interpelador y pese al horrible final de su presentación, ha sido por demás lo mejor del empalagoso megaevento de la música. Buen trabajo Dueñas, al final le preguntaste al monstruo ¿qué les dieron? Y eso mismo me pregunto yo.

(*) La autora es escritora.

Los Carnavales y el Takipayanku en Cochabamba

Juan Clavijo Román (*)

El Carnaval es una curiosa celebración que antes de la Cuaresma Cristiana le permite a la gente romper, sin pudor, los cánones morales, recurriendo a disfraces y cantos picarescos. En los tiempos de Grecia y Roma, se conocían como fiestas “bacanales”, en honor a Baco, “Dios pagano del vino”; y  las “Saturnalias”, por Saturno, “Dios de la siembra y la cosecha”. En esas fiestas bacanales, a Baco se le cantaba el Ditirambo (poema lírico, escrito en tono entusiasta, en honor de Dionisio); y el coro que interpretaba iba disfrazado de sátiro (mitología griega: mitad hombre y mitad macho cabrío, con cabeza y torso humanos, cuernos pequeños, largas orejas puntiagudas, cola larga y pezuñas) y frente a él aparecía el sacerdote, que representaba a Dios, conduciendo un barco sobre ruedas al que llamaban “carrus navalis” (carro marino o naval) y que los romanos pronunciaban “carnavalis”.

El término Carnaval viene del latín “carnis tollendus”, la carne que se ha de quitar. En estas fechas se permite la extravagancia y el desenfreno, puesto que anteceden a la época más austera de cuantas obliga el cristianismo.

EXPRESIONES EN EL VALLE

Las “carnestolendas”, significan la libertad de la carne. Se creía que Dios estaba muerto y no veía los delitos cometidos por los hombres y las mujeres, por lo tanto era permitido robar e insultar. Los “takipayanakus”, en un contrapunto, encuentro de personas, comparsas y pandillas, cuyas composiciones improvisadas, tienen un contenido picaresco. El carnaval o la fiesta de la carne, tiene sus múltiples manifestaciones populares tanto en las expresiones de danza, poesía y sobre todo en la singularidad de las coplas.

LA COPLA EN EL CARNAVAL

La copla, como el romance, es un género literario genuinamente español, que interpreta con brevedad y naturalidad el pensamiento y el sentimiento de aquellos grupos sociales no tocados por los cultos. La copla se distingue también por la llaneza de su fondo ideológico, y la sencillez de sus términos expresivos. Su característica es la naturalidad y la concisa exposición de un pensamiento completo y es su inmediato fin el de unirse a una música fácil que pueda servirle para ser cantada.

Las coplas carnavaleras con hexasílabas (6 sílabas). La composición en la mayoría de los casos consta de dos partes. La primera que  podríamos llamar de perforación, comprende los dos primeros versos y expone un pensamiento que no siempre guarda relación con el que ha de exponer la segunda parte. Ésta, a la vez podríamos decir de expresión o de fondo, comprende los dos versos finales, y sólo en ellos, se declara cuanto se intentaba expresar.

El verdadero contenido de la copla queda encerrado en los dos últimos versos.

Las coplas manifiestan gustos y disgustos, repudios, burla o fastidio frente a una serie de hechos que en otras circunstancias no le es permitido cantar, por eso se dice: “En los carnavales todo se soporta”.

Estos carnavales

Pa’ portarse mal

Gozan “wist’u vidas”

“santos” por igual.

El Carnaval cochabambino se inicia el “Jueves de Compadres”, continúa el “Jueves de Comadres”, estos dos últimos principalmente en las ferias y mercados, hasta el Domingo de Tentación. El sábado y domingo comienza las precarnavaleras y entradas de niños. El lunes en diferentes provincias, particularmente en Quillacollo. El martes de “Ch’alla” es la ofrenda a la Pachamama y a los bienes adquiridos como: casas, autos, terrenos, etc. Este es un rito andino de carácter agrícola, que se fusionó a las fiestas de Carnaval. Particularmente la Ch’alla es una práctica que se hacía en los centros mineros y los centros de adoración a las “wakas”.

Continúa el “Miércoles de Ceniza”, muy importante para los católicos. Se considera el inicio de la Cuaresma. En este día, durante la celebración de la misa es costumbre que el sacerdote ponga una cruz de ceniza en la frente de los fieles, que para muchos significa el origen trágico del hombre “de polvo vienes y polvo serás”. El jueves y viernes la alegría, las coplas, comidas, bebidas se manifiestan en secciones, comunidades, rancheríos y en familias muy renombradas. El sábado es el Corso de Corsos, que aglutina a grupos, danzarines, bandas, siendo una síntesis del carnaval del país, ya que están presentes el occidente y el oriente. Derroche de alegría y juventud. El domingo de tentación, es el último día que termina con gran algarabía y derroche de atenciones y bebidas, con gran nostalgia dicen: “Carnaval caraspa/dicen que te vas/porqué no te quedas/ veinte días más”.

(*) El autor es historiador y tradicionalista.

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"Agrio", el cruel vía crucis del sistema de salud

Por Mauricio Aliaga (*)

Cruel es la vida, cruel es la muerte. Cruel es este vía crucis que comienza con un llanto y puede terminar en la cama de un hospital. Cruel es el dolor físico de un enfermo y aún más cruel es la agonía que acompaña a las familias, quienes deben pagar la mayor parte de los platos rotos. Crueldad es lo que transmite la obra de teatro “Agrio” escrita y dirigida por el cochabambino Raymundo Ramos y que visibiliza de una manera muy compleja, pero acertada, las falencias de un sistema médico condicionado por la vida moderna.

Esta obra de teatro que fue estrenada el 8 de diciembre del 2018, se presentó nuevamente en el circo El Tapeque este 22 y 23 de febrero y contó con asistencia completa del público los dos días de presentación.

MOVIMIENTO DE LA CRUELDAD

El teatro de la crueldad fue un movimiento creado por Antonin Artaud, el escritor, poeta, dramaturgo y dibujante francés que nació en 1896. Hombre atormentado e iluminado por el dolor, las drogas y la locura, Artaud es considerado por los expertos como uno de los grandes malditos del arte. Formó su leyenda a partir de sus libros donde explica la carencia del teatro moderno y la importancia de formar un teatro que sea de impacto.

Bautizó su obra como “Teatro de la crueldad” porque deseaba un teatro creado a partir de una inacabable sucesión de violentas imágenes escénicas, provocando tan poderosas e inmediatas explosiones de humanidad para que el espectador dejara caer todas sus defensas, para que se dejara perforar, sacudir, sobrecoger y, al mismo tiempo, pudiera colmarse de una poderosa y nueva carga de comprensión de la realidad, o simplemente pueda verla de otra manera.

“No uso el término crueldad para referirme a la sangre, el sadismo o el terror. La crueldad es usada como una violenta determinación para destrozar la falsa realidad y describir la esencia misma de la existencia humana”, explica el filósofo Ruzickaw en su canal de YouTube. Él dice que: “Todo arte verdadero debe encarnar e intensificar las brutalidades subyacentes de la vida para renovarse perpetuamente”. En ese sentido, Ruzickaw entiende a Artaud por medio de la unión entre conciencia y crueldad. “No hay crueldad sin conciencia, porque la conciencia da el matiz cruel, la vida en sí es cruel porque implica la muerte. Es el deseo de vivir, el torbellino de vida”.

Este estilo de teatro pretende que el espectador sea consciente de la violencia que domina las fuerzas de la naturaleza y también el interior del ser humano. Para lograr esto, Artaud advierte la importancia de la fusión entre el actor y el director, mostrando a un solo creador. Para trasmitir estas sensaciones, Artaud también propone un teatro basado en el gesto, la danza, el movimiento corporal, la escenografía, las luces, el sonido, la temperatura y otros factores que envuelvan más al público y lo aleje de las ataduras mentales que le impiden ingresar al mensaje con una perspectiva real hacia la crueldad. En su tiempo, para Artaud el teatro se habría apartado de la realidad y lo que se buscaba era retomar el sentido de la vida por medio de lo cruel y grotesco. “El cine nos asesina con imágenes de segunda mano filtradas por una máquina y que no pueden alcanzar nuestra sensibilidad total. Necesitamos un teatro que tenga en nosotros un eco profundo que trastorne todos los preconceptos y que afecte como una terapia, llevando una crueldad extrema para renovarse”, dice Ruzickaw.

“­AGRIO” DE RAYMUNDO RAMOS

Una enfermera de aspecto grotesco da la bienvenida al público en la puerta del circo El Tapeque. Al ingresar se observa un cubículo que acoge en el centro a una persona que está colgando en posición fetal con la ayuda de vendajes. En este cubículo, llamado la “Chacana”, también impresionan los detalles médicos que cuelgan alrededor del personaje Agrio; sueros, tubos, jeringas, guantes, cadenas, redes y vendas son algunos de los elementos con los que Raymundo transporta, por medio de está “Chacana”, al hospital, la morgue y al inframundo.

“Esta estructura tardó medio año en construirse desde el diseño. Ha sido difícil conseguir cerrajeros que se animen soldar las partes que la conforman”, comenta Ramos y menciona que el nombre de esta estructura (la Chacana) permite tener un personaje colgado, un personaje en el techo y a otros personajes en la parte posterior que juegan con las sombras. Su diseño tiene la intención de poder llevar al espectador a nuevas espacialidades.

Los personajes tienen una carga de impresionismo muy importante, Danilo Quezada, quien hace el papel de 1A y representa todo el sistema médico, tiene la apariencia de un carnicero lunático. El actor comenta que para lograr personificar este papel intentó darle matices grotescos. “Es un personaje que lleva y se deja llevar por el sistema (médico), por más que muestre un poco de humanidad, el sistema termina corrompiéndolo”, dice Quezada.

El sonido en esta obra es fundamental. Chirridos referencian shocks eléctricos que recibe Agrio en medio de una agonía que parece estar lejos de acabar y mientras el paciente sufre, la enfermera toma datos con la apariencia de una cotidianidad que asusta, sin inmutarse ni sentir lástima por la persona que se retuerce de dolor en el centro del escenario.

Esta obra, precisamente por su crueldad, sorprendió a los asistentes los dos días de su presentación en El Tapeque. Alfonso Terán, uno de los espectadores, enfatizaba en la versatilidad de los actores para utilizar los espacios existentes. Aunque habrá que decir también que existieron partes de la obra donde se notaba una falta de modulación para pronunciar partes del texto.

La presentación del día sábado fue especial para el grupo RroRro Circo Variette, pues despedían a Danilo Quezada quien anunció que parte a la ciudad de Santa Cruz para profesionalizar su actividad actoral en la Escuela Nacional de Teatro. Quezada dijo: “Hay que luchar por un teatro profesional, sino las cosas no avanzan, ser más competentes, tener suficientes herramientas para aportar al teatro nacional”.

SOBRE EL DIRECTOR

“Un hombre de subsuelo puede vivir 40 años en silencio, pero el día que deja de silenciar, no hay quien lo pare. Yo puedo vivir 40 años silenciado, pero el día que hable, voy a ir con fuerza voy a hacer un teatro que realmente haga reflexionar sobre nuestra realidad”, dice Raymundo Ramos, uno de los mejores actores cochabambinos contemporáneos.

Él comenzó su carrera a los ocho años. Cuenta que, mientras trabajaba lavando autos en el cementerio general, tuvo su primer contacto con el mundo artístico. “Yo vengo de una realidad de rescate, de rescatar a los niños que están en situación de calle”, dice Raymundo Ramos Choque. Ramos ingresa a la Escuela Nacional de Teatro el 2008 en la ciudad de Santa Cruz y regresó a su ciudad natal el año 2012. Desde ese año, motivando a diferentes colectivos, fomenta y organiza, junto a otros colectivos y profesionales, la celebración en Cochabamba del Día Mundial del Teatro cada 27 de marzo. El 2016 ganó el premio al mejor actor en el Premio Nacional de Teatro Peter Travesí con la obra “Informe para una Academia”.

“Un hombre de subsuelo es el que valientemente trabaja para hacer escuchar su arte, para que su arte no esté contaminado. Es leal con sus convicciones, con su manera de pensar, con su mirada crítica de la sociedad y de la vida”, dice el artista quien el 2018 sufrió un accidente en la mandíbula que lo alejó de las tablas por un tiempo.

Ramos ha trabajado con niños y jóvenes de la calle, ha hecho teatro con una visión de un mundo mejor. “Nosotros aportamos a la transformación social, yo he trabajado con niños y jóvenes de manera predispuesta para que puedan crecer como artistas. Esa es mi convicción, mi misión”, sentencia.

Raymundo es fundador de la compañía artística RroRro Circo Variette que desarrolla el arte por medio de la música, los malabares, la pantomima, el performance y, por supuesto, el teatro. En la construcción de la obra “Agrio”, participaron, además, las siguientes personas:

Ficha Técnica

Escrita y dirigida por Raymundo Ramos

Asistencia Técnica: Liz A Zekas

Diseño Arquitectónico: Alejandro Bustamante

Maestros cerrajeros: Reynaldo Pérez Castelo y Rodrigo  Bonillas

Vestuario: Milen Copa

Diseño Gráfico: Yamil Escaffi

Fotografia: Sofia Orihuela

Actuaron: Raymundo Ramos Choque, Betzy Bueno Ticona, Danilo Quezada Jamachi, Jhesica Céspedes Heredia.

(*) El autor es estudiante de la carrera de Comunicación Social en la Universidad Mayor de San Simón.

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