Plaza Catorce

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Pacaures: Bastión de los Paco Pacuris

Por Boris Bernal Mansilla (*)

El actual territorio de Pacaures está ubicado en el municipio de Mocomoco del Departamento de La Paz, los registros y archivos históricos citan a este conglomerado social a partir de 1567, cuando Pacuris del Cusco y Lupacas de Juli son trasladados como mitimaes por el cacicazgo Kutipa, para asentarse  en inmediaciones de los valles interandinos de Larecaja.

Es así, que para el año 1596 Pacuris y Lupacas son incorporados en la nueva reducción de Italaque constituyendo desde ese momento la “Parcialidad Pacaures de Italaque”, con los siguientes ayllus: Ayllu Collana con las comunidades Yocarguaya y Pacaures y el Ayllu Lupaca con Joti Joti, Patacusi, Collacara, Tajani, Purani, Chijasquia y Vincalla.  La parcialidad surge en la Colonia y es definida como el conjunto de barrios y pueblos indígenas que rodeaban a una ciudad de traza española. Corresponde a lo que en tiempos prehispánicos era la división en mitades (Aransaya–Urinsaya). Para entender esto es preciso recordar que el esquema ideal para el gobierno y administración en la colonia contemplaba la existencia de dos repúblicas: la de los indios y la de los españoles. Es así que las parcialidades constituían espacios territoriales netamente indígenas que rodeaban a las ciudades españolas. En la ciudad española se asentaron las autoridades superiores como corregidores, oidores, alcaldes, etcétera. En las parcialidades indígenas regían los Caciques Gobernadores, en el caso particular de la Parcialidad de Pacaures de Italaque, ésta estaba bajo la tutela del cacicazgo Kutipa hasta la derrota de Tupak Amaru II en 1780 (Elías Homero, 2005: 140).

Sobre el apellido Kutipa, éste proviene de las voces aymaras: Kuti que significa regreso o acción de regresar y Pa que significa Él y se designa la tercera persona gramatical; es decir que Kutipa significa “El que Regresa”; así también atribuyen los aymaras el nombre Kutipa a “El venturoso o Afortunado”. Según los registros del Archivo General de las Indias en Sevilla, España: “En tiempos prehispánicos Los Kutipa son originales del Cusco y tienen relación con la familia del Inca Pacha Kutiy Yupanki” (AGI, 532).

¿Pero quiénes son los Pacuris y qué hizo que migren en la época colonial a nuevas tierras?

Los Paco Pacuris son, hasta donde la tradición informa, los directos guardianes de las principales ciudadelas incas y del Disco Solar (El Sol de Echenique) que se encontraba en el templo de Koricancha del Cusco, estos han sido escogidos por ser los más leales guardianes de los incas.

De acuerdo con la tradición oral, los Pacuris constituyen un grupo de elite de sacerdotes hechiceros de origen inca, cuya única y sagrada misión consiste en proteger los lugares y objetos sagrados ancestrales. La ferocidad del grupo es bien conocida en los relatos populares y varios afirman que el Secreto del Paititi perdura por el sólo hecho de tener tan diligentes custodios.

Cuenta la leyenda oral, y que fue recogida por Ricardo González en su libro “Los Maestros del Paititi”, que “Los Pacuris eran personas que median más de dos metros de altura, de constitución delgada, tez blanca y largas barbas”. Descripción que pareciera estar reflejada en los rostros plasmados en el arco de la iglesia de Italaque y que, de acuerdo a los registros de la parroquia, pertenecen a los caciques Quenallata y Kutipa.

Hoy, como comenta el hermano Agustín Quispe Chipana, dirigente de la comunidad de Pacaures: “Los pobladores de esta región no perdimos nuestra esencia combativa y el compromiso de cuidar nuestra cultura ancestral, es por eso que cuidamos hasta el día de hoy nuestros lugares sagrados”.

Con esa introducción, iniciamos nuestro primer recorrido por el territorio de los Pacuris o Pacaures como los denominó lo colonia española, místico lugar donde sobresalen calles, puentes y casas hechas de piedra que datan del siglo XVI, cuidadas por mujeres y hombres recios y amables que hoy abren sus puertas para que conozcamos en este tiempo el legado ancestral que resguardaron por generaciones.

(*) El autor es responsable de Interculturalidad e Investigaciones Culturales Gobierno Municipal de Mocomoco y descendiente del cacicazgo Kutipa de Italaque.

 

 

 

León de Greiff y Gaspar de la Noche

Por Javier Claure C.

El Festival Cultural Nocturno de Korpilombolo se llevó a cabo, por decimocuarto año, el mes de diciembre del año pasado bajo el auspicio de la Asociación Cultural Korpilombolo y otras organizaciones culturales. Un intenso programa entre conferencias, talleres de escritura, películas, bailes, teatro, música y presentaciones de libros fueron expuestos al público. La escritora y docente Agneta Pleijel y los escritores Ulf Erikksson y Mikael Niemi fueron los invitados especiales, quienes contaron acerca de sus libros y de sus experiencias como escritores. Sabía que  Korpilombolo pertenece a la comuna de Pajala, situado en la frontera con Finlandia y que allí hace un frío del diablo. Sabía también que este Festival Cultural se está realizando desde hace muchos años. Para saber con exactitud de qué se trata y ver todo más de cerca, decidí viajar a ese lugar. Tomé el avión en Estocolmo y aterricé en la ciudad de Luleå. El vuelo duró una hora. Luego viajé en bus casi tres horas, subidas y bajadas entre hermosos bosques nevados y aldeas que más parecían cuadros de sagas nórdicas. Llegué a destino a las cuatro de la tarde, donde me esperaban con los brazos abiertos.

Korpilombolo es un distrito de aproximadamente 500 habitantes, y la mayoría habla sueco y “meänkieli”, un idioma muy parecido al finlandés. Hay un solo hotel, el “Hotel Bolombolo del Cauca”. Según el Instituto Sueco de Meteorología e Hidrología (SMHI), la temperatura, en este sector, puede llegar hasta -30 grados en invierno. Korpilombolo está rodeado de bosques y, en estos de  tiempos de invierno, la nieve reposa como un enorme manto blanco sobres los árboles, las casas y las calles. Es encantador, mítico y si uno tiene suerte puede observar, por las noches, una aurora boreal impresionante. También tuve la oportunidad de conocerlos a César Alejandro Jaimes, a Juan Soto y a Manuel Ponce de León de la empresa cinematográfica “Los Niños Films” que llegaron desde Colombia para filmar los eventos del Festival, los paisajes de Korpilombolo y cualquier otro detalle que sea necesario para realizar una película sobre la obra de León de Greiff.

Todo comenzó hace 14 años cuando Julián Vásquez Lopera, escritor colombiano y ex docente de la Universidad de Estocolmo y de Lund, investigaba sobre la obra del poeta colombiano León de Greiff de descendencia sueca. La relación poética entre Korpilombolo y Bolombolo había nacido hace muchísimo tiempo, pero Julián Vásquez hizo tangibles los efectos de esa correspondencia siendo el promotor de este Festival Cultural Nocturno. Es sorprendente que en un lugar tan remoto de Latinoamérica exista un parque que se llame “León de Greiff”. Y además, haya dos monumentos de piedra con inscripciones en sueco y en español

Pero en realidad… ¿Qué tiene que ver Korpilombolo con el Hotel Bolombolo del Cauca? Pues, es una historia apasionante la que une a Bolombolo, una aldea tropical situada a las orillas del Río Cauca (Colombia) y a Korpilombolo, otra aldea situada cerca del círculo polar ártico en donde, en épocas de verano, el sol se oculta muy tarde, y en invierno las noches son largas y los días muy cortos.

Carl Sigismund von Greiff y su esposa Lovisa Petronella Faxe, bisabuelos de León de Greiff, habían partido de Malmö (Suecia) a Medellín (Colombia) el año 1825 en busca de mejores condiciones de vida. Su propósito: explotar alguna mina de oro en la provincia de Antioquia. La joven pareja nunca  más volvió a Suecia. León de Greiff nació en Medellín en 1895 y murió en Bogotá el año 1976. Es considerado como uno de los poetas más importantes del siglo XX en Colombia. Su obra está compuesta, entre otras cosas, por “yoes” autobiográficos bien camuflados. Es decir, distintos personajes que con el transcurso del tiempo tomaron diferentes rumbos. Entre ellos podemos citar, por ejemplo, a Bogislao  von Griffus, Matías Aldecoa, Leo de Gris y Gaspar de la Noche siendo quizá el más notable.

La historia cuenta que León de Greiff era “grafómano” y noctámbulo por excelencia. Probablemente en las nebulosidades de la noche se apoderó de Gaspar de la Noche para rendirle homenaje al escritor francés Aloysius Bertrand (1807-1841) y, sobre todo, a su personaje “Gaspar de la Nuit”. A partir de este momento, el Gaspar de la Noche “greiffiano” empieza a tomar cuerpo. Y en ese devenir de la vida, León de Greiff, con tan solo 21 años, comienza a trabajar como contador en el Banco Central de Bogotá, donde frecuentaba con los poetas de la época. Apreciado por la bohemia bogotana, pero ignorado por el ciudadano común y corriente. En 1926 ocurre algo crucial en su vida, se cansa del ambiente bogotano y se va a vivir a Bolombolo. Allí consigue trabajo como administrador de obras del Ferrocarril de Antioquia. En otras palabras, abandona la capital para instalarse en un pueblo tropical. Este hecho lo bautizó como una “fuga rimbaldiana” (de Arthur Rimbaud). En camino a Bolombolo ocurre algo inesperado; se separan tres personajes: Matías Aldecoa y Leo de Gris van a parar a Bolombolo, mientras que Gaspar de la Noche huye a Korpilombolo y se refugia en el exilio poético. Vive entre bosques, casas abandonadas, canaletas, lagos, cuevas y recovecos. En verano se viste con trajes tropicales y camina con sombrero y su bastón. Pero en los crudos inviernos, le acompaña la soledad en medio de la nieve, el hielo, renos y trineos que deambulan en horas de claridad. Así transcurre semana tras semana, mes tras mes y año tras año. León de Greiff llegó por primera vez a Suecia en 1958 para participar como delegado colombiano en el Congreso Internacional de la Paz. Y un año más tarde fue nombrado primer secretario de la Embajada de Colombia en Suecia. O sea, el que había insuflado energía en el cuerpo de Gaspar de la Noche llega a Suecia después de 32 años, y lo hace buscar con, el Fabulador Paradislero, uno de sus personajes. Este sujeto viaja a Korpilombolo, recorre todo el pueblo entre la nieve y chiflones helados; hasta que finalmente encuentra a Gaspar de la Noche momificado y congelado. Lo lleva, en un cubo cubierto con hielo, a la residencia de León de Greiff en Estocolmo, y lo mete en el “cuarto del búho”, donde se encontraban libros, manuscritos, calendarios, apuntes y la máquina de escribir del ilustre poeta. Entre las cuatro paredes de ese cuarto, le hacen una autopsia revertida. Y, Gaspar de la Noche, despierta muy enfurecido echando fuego por la boca; primero porque lo despertaron, y segundo porque lo trasladaron a otro sitio muy diferente al que estaba acostumbrado. De repente surgió la pregunta ¿A qué se dedicaba Gaspar de la Noche en Korpilombolo? Pues vivía a la intemperie enfrentando los cambios climáticos polares. Sin embargo, vivía feliz y a sus anchas fumando una cachimba con tabaco de aroma achocolatado. Gaspar de la Noche se arma de coraje para enfrentar las críticas y  opiniones de sus interlocutores. Y les contesta: “Desde luego que llevo una existencia alejada del mundo, filosofando conmigo mismo, pero un dato importante quiero aclarar: en Korpilombolo jamás estuve convertido en cubo de hielo. Alguien del grupo tuvo la mala intención de propagar ese chisme (cfr. Obra Dispersa III: 354).

(*) Javier Claure C. es escritor boliviano y vive en Suecia desde hace décadas.

Seis días de conciertos en el Llajtajazz 2019

Por Plaza Catorce

Desde el lunes 14 hasta el sábado 19 de enero, en el auditorio del Centro Boliviano Americano de Cochabamba (CBA) y en La Muela del Diablo, se desarrolla la tercera versión del Llajtajazz 2019, que en esta oportunidad cuenta con la presencia de músicos de Portugal, Argentina, La Paz y Cochabamba.  “Contamos con la presencia de dos músicos de Argentina que son Lautaro Moreno y Shasha Cuenca, contamos con la presencia de Jorge da Rocha, que es un contrabajista portugués y contamos con la presencia de un grupo de La Paz que es Tincho Castillo y Heber Peredo dúo”, dice Edú Gabriel en una entrevista con Plaza Catorce.

El Festijazz arrancó con la presentación de Moonlight Jazz Cuartet y D Jazz Big Band; el martes se presentaron Pepperoni Jazz Trío y Lautaro Moreno & Edú Gabriel Cuarteto y hoy a las 19:00, en el auditorio del CBA, se presentan Mauro Rojas Trío y Startin Quartet. Mañana jueves, también desde las 19:00 y en el CBA (calle 25 de Mayo entre Mayor Rocha y Ecuador), le toca el turno a The Blue Velvet Experience y The Queens of Jazz y en La Muela del Diablo (Av. Potosí y Portales), desde las 21:30 estará Jorge da Rocha (Portugal) y Luciel Izumi. El viernes a las 19:00 en el auditorio del CBA se presenta Miguel Ulises Jiménez y Meidin Yapan, y las 21:30 en La Muela del Diablo estarán Johany Lavayen Cuarteto y Los Flacos Feos y después habrá una jam sesión. El sábado cierra el Festijazz, en el auditorio del CBA desde las 19:00 con Yan Salvador Trío y Heber Peredo & Tincho Castillo que llegan de La Paz.

Además de las presentaciones (la entrada tiene un costo de 30 bolivianos en cualquiera de los dos escenarios), desde el martes hasta el sábado los músicos darán talleres en el CBA a partir de las 10:00 de la mañana, talleres que tienen un costo de 20 bolivianos cada uno. Por ejemplo, el taller del martes estuvo a cargo de Miguel Jiménez, quien habló sobre el fenómeno fusión en la historia de la música. El taller de hoy lo dicta Lautaro Moreno y es sobre recursos en piano. Mañana Shasha Cuenca hablará sobre cuestiones técnicas de batería. El viernes Yan Salvador disertará sobre elementos clave para el desarrollo del lenguaje en el jazz y a las 15:00, en La Muela del Diablo, Jorge da Rocha enseñará sobre el conocimiento personal a través de la música. Finalmente,  el sábado a las 15:30, en el Centro Boliviano Americano,  Heber Peredo dictará el taller sobre la música latinoamericana desde el jazz.

La primera versión del Llajtajazz se realizó a iniciativa de Nayra Reque el año 2012, y entonces contó con el apoyo de la Secretaría de Cultura de la Alcaldía de Cochabamba, que tenía como oficial mayor a Uvaldo Romero.

“Nayra Reque es la fundadora que lo hizo el 2012 y estuvo a cargo de la Secretaría de Cultura, pero después no continúo por varios años porque apareció el Festijazz desde La Paz, una marca que ya estaba establecida. Pero después nosotros decidimos retomar el Llajtajazz para tener algo que sea gestionado por músicos, artistas y gestores culturales que conocen bien cómo funciona la movida y todo. Decidimos retomar el Llajtajazz el año pasado, el 2018, con la iniciativa mía, de Tamya Guereca, Nayra Reque y lo invitamos a Gustavo Pérez para que sea parte de la organización, y junto con la gente de Jazz Stop pudimos hacer después de como seis años la segunda versión y ahora ésta es la tercera versión”, cuenta Edú Gabriel.

A la organización de este 2019, además de Edú, Nayra, Tamya y Gustavo, el apoyo de Juan Miguel Villarroel y Claudia Terán de Jazz Stop; Fernando Jiménez y Andrea Fernández de Don Bolivia, se suman “otras personas que siempre nos han dado una mano; por ejemplo, hay muchos amigos, artistas y conocidos que nos están ayudando con la logística”.

PROMOVER LA CREATIVIDAD Y LA COMPOSICIÓN

A diferencia del año pasado, que se armó el festival con poca anticipación y fueron invitadas las bandas que tenían más actividad escénica, “para este año 2019 abrimos una convocatoria en octubre del 2018 –especifica Gabriel--, donde todas las bandas que querían participar tenían que mandar su material de audio y su currículum. Entonces, se convocó a tres jurados internacionales, tres artistas del exterior que son: Tomás Fares de Argentina, José Villamayor de Paraguay y Junior Primata de Brasil, que son músicos de primer nivel, realmente muy buenos en sus países y en sus áreas, todos relacionados fuertemente al jazz, para que ellos sean los jurados que califican a las bandas en el aspecto musical, que es el más importante, en realidad, en la convocatoria… Estos jurados analizaban la música que enviaban todos los artistas a la convocatoria y el tema del currículum lo hicimos entre los miembros de la organización. Al final, las bandas que quedaron pasaron por todo ese proceso de la convocatoria y, lo más interesante, y lo que más quisimos apuntar con el tema de convocatoria, es a motivar y fomentar el tema de las composiciones, de la creatividad, por eso es que en la convocatoria se ha pedido que manden una composición y una versión de cualquier tema que quieran”.

A excepción de la D Jazz Big Band y de Queens of Jazz, que son dos grupos que conceptualmente no van muy de la mano con el tema compositivo, ya que Queens of Jazz es un grupo que tiene por característica rendir un homenaje a diferentes mujeres cantantes de jazz y a su repertorio tradicional norteamericano y la D Jazz Big Band cuya propuesta está basada en los arreglos de composiciones de músicos famosos, todas las demás bandas que se presentan en el Llajtajazz 2019 mostrarán sus composiciones.

PRODUCCIÓN INDEPENDIENTE

Esta tercera versión del Llajtajazz cuenta “con el auspicio de la Gobernación, de la Dirección de Culturas para ser exacto, y contamos también con un auspicio del Centro Boliviano Americano y otras empresas que también nos están brindando otro tipo de apoyo, como Backline, con el sonido, la filmación y el registro de audio y de video, incluso tenemos catering para los músicos que llegan de afuera” –dice Edú Gabriel—.

“La idea –continúa Edú—es que con todos los ingresos que logremos recaudar con el festival podamos cubrir todos los costos de producción necesarios y el pago para los músicos. En estas versiones lo estamos manejando así porque estamos empezando desde muy abajo, estamos empezando casi de cero y la idea es que crezca cada año y ha habido un crecimiento bastante notorio del año pasado a este año”.

A la pregunta de si es caro emprender un festival como éste, Edú Gabriel responde que “más que caro es complicado porque hay que tener como que el norte muy claro para poder lanzarse así a la aventura. Eso es lo bueno, que hemos podido elaborar un proyecto muy sólido, muy bien pensado con Nayra Reque y con Tamya Guereca y eso nos ha puesto el objetivo claro y gracias a eso es que hemos podido llevar todo adelante, pero sí es complicado y hay que seguir no más, eso es lo divertido también”.

EDÚ GABRIEL Y YAN SALVADOR EN LA ARGENTINA

En febrero del año pasado Edú Gabriel decidió partir hacia Buenos Aires (Argentina) junto con su hermano, el también músico Yan Salvador, donde ha estado estudiando, tocando, trabajando. “Estoy en el taller de composición del Falla, de Ricardo Capellano, estuve cursando un ensamble con Tomás Fares, un músico muy bueno que hay allá y luego en SADAIC, que es una institución y luego tocando con varios proyectos. Armé mi cuarteto con el que tocamos mis composiciones con otros músicos en otros proyectos de jazz y de varios otros estilos”.

¿Cómo te animaste a partir?

Más que todo para crecer un poco porque allá hay una actividad cultural bastante intensa, mucha movida, mucho jazz y muchos espacios también para tocar jazz. Hay muchos músicos también para armar proyectos muy interesantes, músicos que tienen ganas de tocar y que se comprometen mucho cuando entran a un proyecto y cuando son parte de algo, entonces un poco con esa visión de poder armar algo, una propuesta buena que pueda convocar a músicos que se interesen en eso.

¿Estás contento con tu año allá?

Sí, la verdad ha sido un año muy productivo en todo sentido, personalmente, musicalmente. Es más duro que acá porque hay muchos más músicos y muy buenos y el nivel es alto. Hay mucha exigencia y también está el tema de crisis allá y que hace que todo sea más difícil de conseguir, pero la verdad es que vale la pena porque hay mucha movida y eso es lo que a mí me gusta y vale la pena el esfuerzo.

¿Vuelves a Buenos Aires?

Voy a volver ahora en febrero.

Programa cultural de Samaya para este sábado 8 de diciembre

Por Plaza Catorce

La primera versión del festival “Samay un respiro cultural”, programado para este 8 de diciembre, contempla decenas de actividades gastronómicas, culturales y de estilo de vida para todas las edades que comenzarán a partir de las diez de la mañana y concluyen a media noche. Esta jornada, que ha sido organizada por la productora y gestora cultural Sofía Orihuela, como un agradecimiento a los 15 años que lleva trabajando en el ámbito cultural, nueve de ellos en Cochabamba, tendrá lugar en 15 espacios culturales alternativos que están repartidos por toda la ciudad de Cochabamba. La mayoría de estas actividades tienen el ingreso libre, pero en algunas se pide un aporte voluntario ya que la intensión es también es concienciar al público para que entienda que el arte y la cultura implican trabajo y esfuerzo.

“Estamos trabajando con un sistema de aporte voluntario, porque creemos que es importante que la gente sepa que sí existe un trabajo previo de los artistas, horas de ensayo… Es un trabajo el ser artista, así que se van  pasar unos sobres Samay donde la gente puede aportar lo que pueda, lo que quiera”, dice Sofía Orihuela.

COCINA, BELLEZA, TALLERES, STIKERS

La Tienda Nómada, ubicada en la avenida Ramón Rivero y calle T. Beltrán (una cuadra y media al este de la Oquendo), abrirá sus puertas a las 10:00 de la mañana con varias actividades de cocina, belleza y moda. Esta tienda fue creada con la filosofía de cuidado del medio ambiente, sustentabilidad y recuperación del valor humano; y está dedicada a la venta de artesanías, regalos y productos alimenticios naturales. Bajo esa línea comenzará con un espacio de degustación de sus productos y un taller de cocina navideña vegana a cargo de Nina. A las 11:00 habrá otro taller de rutina de limpieza facial y cuidado de la piel con productos de la línea Cacao y paralelamente “El oficio de la vida”, que son talleres para todo público, donde también habrá una lectura de cuentos para niños con Atoj Antoño. A las 11:30 se dictará un taller de panadería integral sin horno y sin esfuerzo, dictado por Maleza. Ya por la tarde, a las 14:00 inicia un taller de corte, confección y reciclado a cargo de Femisha. Para las 15:00 está prevista una demostración de encuadernación kopta a cargo de Jardín Atómico.  A las 16:00 comienza la lectura de cuentos para adolescentes, jóvenes y adultos: "Mitapora crónicas pasajeras". A las cinco será el taller de elaboración de aceites macerados y tinturas madre de plantas medicinales, a cargo de Chiri Wayrita. A las 18:00  comienza la noche de pizzas artesanales a cargo de la Kasa Muyu y después, hasta las 22:00, será la hora de la música con las bandas Motín, Awqa Sonqos, Blue Glass, De la Puta Electronics y Kachimba.

La Libre, que este 2018 festeja sus cinco años de vida, abrirá sus puertas a las 11:00 con una Feria de la Crisis, donde se exponen y venden stickers y ramas afines y por la noche presentará su concierto aniversario con Milagro Verde-Electro Huayno Sideral y de La Paz llega la banda de ska The Prestes.

BEBES Y NIÑOS

Samay también ha pensado en los niños y los bebés de seis meses para adelante y tiene contempladas actividades en varios espacios. En La Pequeteca, espacio de educación que ya cumplió tres años de vida y que está ubicado en la calle Néstor Galindo (paralela a Libertad Bolívar hacia el oeste) entre Juan de La Rosa y  Avelino Nogales, las actividades comenzarán a las 15:30 con la Bebeteca, una sesión de cuento, canciones y actividades de estimulación para niños y niñas de seis meses a tres años de edad, que obviamente deberán estar acompañadas por sus padres. A las 16:30 se presentará un taller con narración de cuento y actividades lúdicas para menores de entre cuatro y 8 años. Cabe destacar que para estas actividades hay un cupo limitado de participantes.

Ubicado en la calle Colquiri Nº 355 (media cuadra al norte de la avenida Circunvalación), el Circo el Tapeque también es parte de Samay y abrirá sus puertas a las 15:30 con Teatro de Títeres el Aguijón y la obra “La Granja de Valentín”. Además de ofrecer a la venta comida saludable a los asistentes, éstos podrán disfrutar de la Expo Circo y de una Varieté con: acrobacias aéreas y circo clásico.  El Tapeque cierra a media noche con concierto de música.

PINTURA, ORIGAMI, LIBROS y DISCOS

En el Cowork Café del parque Fidel Anze,  podrás apreciar durante todo el día una exposición pictórica de Alberto Salazar y a las 19:30 el maestro Eduardo Rodríguez Campadello  y Sergio Llanque ofrecerán un concierto de violín clásico y piano.

Siguiendo con la línea del arte plástico, la Galería de Arte Urquidi, que queda en la calle Colombia entre Baptista y España, el sábado 8 de diciembre abrirá sus puertas a las 14:00 con demostraciones en vivo de pintura a cargo de  los maestros que trabajan en la escuela de pintura y los asistentes también podrán apreciar una exposición donde se presentarán los cuadros de los hechos por los estudiantes.

El Café Kipus, ubicado en la calle Hamiraya Nº 127, entre Colombia y Heroínas, se suma a esta fiesta con el espacio Ilustrando con el Escritor, donde, de 16:00 a 18:00,  presentará la novela “Huari”, del autor cochabambino Ronnie Pierola, finalista de la tercera versión del Premio Internacional de Novela Kipus. Como parte de la dinámica de esta propuesta, mientras Ronnie habla sobre su obra, estarán varios ilustradores invitados trabajando sobre lo que se vaya conversando y al final las mejores ilustraciones recibirán un premio.

Por su lado, Árbol de Papel, que queda en el la planta baja del edificio Catalania (acera norte del Parque Lincoln y avenida Ceibos), estará abierto desde las 16:30 hasta las 20:00, con un taller de origami, otro taller dirigido a padres y la presentación de un Coro Infantil.

DISCOS, FOTOGRAFÍA, MODA Y CONCIERTOS

Pablo’s Pub, que queda en la avenida Ramón Rivero entre La Paz y Oruro, abre a las 18:30 y, gracias a una alianza con la tienda móvil Ahí Va y la Red de Músicos de Cochabamba presenta una Feria del Disco, Accesorios  y Souvenirs de  bandas de música bolivianas y horas después comenzará una serie de conciertos con Álvaro Mérida, Meidin Yapan y  Head Hunters.

La Muela del Diablo, ubicada en la avenida Potosí y Portales, abre a las 19:30 con una exposición de fotografía de Ariana Zabalaga y el concierto del  grupo Átomo.

Co Café Arte abre también a las 19:30 con un desfile de Tayka Moda, la degustación de cervezas artesanales y un concierto acústico de la banda Onda Bossa, todo esto acompañado de pintura en vivo de Marina Ferns.

MOTOS, TATUAJES, MODA, TEATRO Y MÚSICA

Giros Cantabria, que queda en la calle España Nº 286 casi Mayor Rocha, participa de Samay desde las 20:00 con una Caravana y Exposición de Motos de la que participa la Asociación de Motoqueros de Cochabamba y luego la banda Los Putos ofrecerá un concierto.

Oasis de Dalí, que queda en la España entre Mayor Rocha y México, abrirá a las 20:00 con un Desfile de Chicha Moda y una sesión de body painting con Alcon Libre, también presentará una Exposición de Diseño de Empaquetaduras  y Diseño Gráfico ESCA-Espacio Cultural Dali  y cierra con un concierto de música.

Dali Café, que queda en la avenida América y Pando, también abre a las 20:00 con una sesión de Bodypaint y Tatuajes en vivo, por Eduardo Oliva y Tattoomanía, luego habrá un desfile de los lienzos de tatuaje y bodypaint, una exhibición de la caravana de motos Las Zorras del Desierto y un concierto de cierre.

La Troje, ubicada en el kilómetro tres y medio de la avenida Capitán Ustariz, abre a las 20:30 con el estreno de la obra de teatro “Agrio” de la compañía artística RroRro Circo varieTTe. En esta obra, que apela a los “recursos teatrales contemporáneos, haciendo énfasis en la puesta en escena, a través de técnicas poéticas, simbólicas y de contenido textual” se “interpela al espectador mediante la reflexión de temas de violencia, negligencia médica y concientización compartida”.

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