Encuentro de Música Nueva rinde homenaje al maestro Alberto Villalpando

El maestro Alberto Villalpando, uno de los compositores de música contemporánea más renombrados de Bolivia, será la figura central del homenaje que este año brindará el Encuentro de Música Nueva que se realiza en Santa Cruz, desde 2010, a iniciativa del Goethe-Zentrum.

“Para hacerlo, reuniremos en Santa Cruz de la Sierra a músicos bolivianos y alemanes que interpretarán algunas de sus obras más reconocidas”, explica Franz-Josef Kunz, director del Goethe-Zentrum Santa Cruz.

Nacido en Potosí y hace varios años radicado en Cochabamba, Alberto Villalpando es sin duda el compositor más representativo del país en el ámbito del cine, al haber creado las bandas sonoras de películas emblemáticas de directores como Jorge Ruiz, Jorge Sanjinés, Antonio Eguino, Paolo Agazzi y Juan Miranda. Algunos de los filmes que llevan su música son: Aysa (1965), Ukamau (1966), Mina Alaska (1968), Yawar Mallku (1969), Pueblo chico (1974), Chuquiago (1977), Mi socio (1982), Amargo mar (1984) y Tinku, el encuentro (1985).

Este merecido homenaje a quien, además, hace poco más de una década está dedicado a impulsar la creación y el trabajo en el ámbito de la música contemporánea en Bolivia, fue anunciado días atrás por los organizadores del Encuentro de Música Nueva.

En la oportunidad también se dio a conocer que, en el marco de este encuentro que se desarrollará entre el 7 al 10 de septiembre próximo, el Goethe-Zentrum presentará al público los resultados del Segundo Concurso de Composición que se realizó en marzo de este año. En un taller especial, tres músicos invitados de Alemania ensayarán las mejores obras durante 7 días, en presencia de los mismos compositores bolivianos.

Como otra novedad, el Goethe-Zentrum anunció la instrumentación de las obras, poco común en nuestro medio: en piano, violín y percusión. Es por eso que se hará énfasis en la sonoridad rica y variada de la percusión, incluyendo instrumentos tan pocas veces escuchados como vibráfono y marimba. Para ello el Goethe-Zentrum ha invitado a una especialista en percusión, Špela Mastnak, además de Alexander Schimpf (piano) y Regine Schmitt (violín), quienes estarán a cargo del taller especial y de los conciertos.  

Por otro lado, los recitales del Séptimo Encuentro de Música Nueva se efectuarán desde el 7 hasta el 10 de septiembre. El homenaje a Villalpando sera a través de dos recitales (el 9 y 10) que estarán a cargo de la Orquesta Filarmónica de Santa Cruz de la Sierra, los tres músicos invitados de Alemania y el charanguista boliviano Fernando Solíz. “En algunos de los conciertos incluso proyectaremos fragmentos de las películas en las que trabajó Villalpando”, explica Kunz.

Chicas Delfín rumbo a su primer disco

María José Ferrel Solar (*)

Chicas Delfín es una banda cochabambina que poco a poco y vía plataformas de redes sociales e Internet se hace cada vez más conocida. Los cuatro integrantes que conforman la agrupación quieren presentarse en vivo en toda Bolivia, en estos momentos se encuentra en la pre producción de su primer disco y tocan en La Paz este 18 de agosto, a las ocho de la noche, como parte especial de las celebraciones por los cinco años del Centro Cultural España en La Paz (CCELP).

Amistad y confianza

Daniel Abud y Chuntu son amigos desde el colegio, juntos compartieron sus sueños adolescentes de crear una banda de música, ahora esos sueños se hacen realidad a través de Chicas Delfín que a primera escucha hace notar esa complicidad que genera la amistad y confianza.

Es así que con muy poco tiempo de vida la banda representa sonidos nuevos para los seguidores de la a veces monótona escena de rock nacional.

“Hemos adquirido la costumbre de grabar todo lo que hacemos para luego escuchar, elegir nuestras partes favoritas y trabajar en base a eso”,  explica Abud (voz y guitarra) que junto a Chuntu (voz y teclados), Brian Camacho (bajo) y Huáscar Rodríguez (batería) conforman la alineación titular de la banda.

Los cuatro músicos vienen de diferentes vertientes, trabajando con proyectos solistas y proyectos personales paralelos de largo aliento.

Lo experimental influenció bastante la percepción y creación de Chuntu, quien luego de enfocar su carrera artística en el cine y el video arte, volvió a Bolivia –estudió en EEUU- para cumplir con sus deseos estudiantiles y  crear una banda junto Abud.

Otra fuerte influencia notoria en la banda son las raíces punks del bajo de Camacho y la batería de Rodríguez, ambos se iniciaron en este género y pasaron por varios proyectos, entre ellos Cenizas Adolescentes y Ablinamicia y Llajtay Kjaparin, Lúdicos de Mierda, Ofensiva Sónica, Mitosis y Dínamo, respectivamente.

“La influencia de las bandas previas de cada cual es inevitable. Eso hace que este proyecto resulte versátil y más o menos ecléctico dentro de ciertos marcos con contornos difusos”, comenta Rodríguez.

Pese al poco tiempo que llevan sobre los escenarios la banda ha logrado lleno completo en todos sus recitales en Cochabamba además de su presencia en importantes festivales regionales como son el NUSON, la Fiesta de la Música y Grito Rock.

Los miembros de Chicas Delfín han manifestado su intención de salir de la localía y hacer conocer su trabajo en más ciudades del país, es así que les cayó en buena hora la invitación que les hizo el CCELP para ser parte de su grilla especial de quinto aniversario.

“Este ciclo de conciertos es una oportunidad de dar a conocer y apoyar a bandas emergentes”, indicó Adrián García del CCELP, quienes tienen la intención de ampliar el panorama general de la música contemporánea en Bolivia.

“Queremos que la gente nos vea en vivo y podamos trasmitir la experiencia del show directamente con el público”, apuntó Abud a tiempo de aclarar que le parece genial “ser activos en Internet, pero le damos mucha importancia a nuestro performance en vivo”.

(*) María José Ferrel Solar, periodismo, investigación y gestión prensa.

Fernando Reche presenta libro sobre el Charango Hexonic

El maestro charanguista Fernando Reche presentó hace poca una muestra de lo que será su “Libro de Partituras -Del Charango, Para el Charango- En un Mismo Lenguaje  Universal Conciertos para Charango Hexonic y Orquesta Sinfónica Nº 1, 2, 3”.

El proyecto, según Reche, ha sido bien recibido por la nueva secretaria de Cultura de la Alcaldía de Cochabamba, Roxana Neri, y será impreso para su difusión, existiendo también la posibilidad de que sea presentado en el próximo Festival del Charango de Aiquile.

“La edición que saqué es preliminar, o sea de muestra. La Casa de la Cultura presentará una edición oficial con un promedio de 200 a 500 ejemplares (esto dependiendo del presupuesto) y realizará la primera edición oficial del libro”, dice Fernando Reche en una entrevista con Plaza Catorce. “La edición y producción es de mi autoría y está registrada en derechos de autor (Senapi). El proyecto es primeramente presentar la obra literaria académica para posteriormente realizar los conciertos con la Orquesta Sinfónica Cochabamba u otra orquesta. La Sinfónica de Cochabamba es una institución privada, no depende de la Alcaldía o Gobernación pero estamos gestionando ese tema, para viabilizar los conciertos. Pero ello lleva tiempo y una logística de ensayos, por la razón de ser obras complejas e inéditas”, agrega.

Esta publicación contiene, además de varios capítulos donde se hace un análisis técnico acústico del charango modificado hexonic, su relación con el lenguaje universal de las obras sinfónicas y su especialización académica; las partituras de las obras compuestas por él y denominadas: Destino de Helena Concierto para Charango Modificado Hexonic y Orquesta Sinfónica Nº 1 Op. 40; Estrambótico Litúrgico Nº 2 Op. 43 y Diablada Encantada Nº 3 Op. 45. Con esta publicación, según el músico: “El charango entra en la fase de la música clásica, y este libro académico musical promueve la especialización técnico interpretativo, de composición, y de construcción de instrumentos al mismo nivel de la música clásica”.

Charango hexonic

De madre brasileña y padre boliviano, Fernando Reche nació en San Pablo (Brasil) y ahora está considerado como “un músico erudito contemporáneo, compositor, concertista, productor musical, actor e inventor del charango modificado hexonic”.

Su padre fue el profesor Fernando Gonzalo Cárdenas Hernández, nacido en Potosí el año 1928 y quien desde muy pequeño mostró interés por el charango pero fue obligado por sus padres a abandonar este instrumento y adoptar el piano. “El Prof. Cárdenas, sin otra opción, concluye su carrera artística como pianista en la Academia de Bellas Artes de Potosí, para posteriormente entrar a la actividad política. Teniendo la frustración de su deseo por el arte popular boliviano en su infancia, empieza a interpretar en el piano obras del folclore, de esa manera alejándose de la música clásica. Siendo parte de la Revolución del 9 de abril de 1952 como político y dirigente, visualiza el cambio substancial junto a sus colegas revolucionarios en varios aspectos, como la reforma agraria, voto universal y el ingreso de la cultura popular a las grandes ciudades bolivianas”, según refiere la biografía de Fernando Reche hecha por Jhosep Maghister Catalan Camargo e incluida en este libro.

De ese modo es que Fernando Reche nace y se desarrolla con una inclinación muy profunda tanto por la música folclórica boliviana como por el charango y se lanza a las presentaciones públicas el 6 de agosto de 1988 en eventos patrios, entre otros. Su formación musical la realizó en la Escuela Nacional del Folclore Mauro Núñez Cáceres de La Paz. Entre 1991 y 1994 tuvo como maestro al eximio William Ernesto Centellas. Sin embargo, “con una mente innovadora e inquieta, no se satisface con el solo tocar el charango y componer para un instrumento” e ingresa al Instituto Antonio Carlos Jobim de la ciudad de Sao Paulo, Brasil, donde logra fusionar su conocimiento musical folclórico boliviano con la bossa nova, la música popular brasileña. Ahí también “ingresa al mundo de la composición erudita y clásica europea. De igual forma, realiza estudios paralelos en la construcción de los instrumentos y las formulas establecidas por las orquestas sinfónicas. Entrando así en un dilema y el temor de dejar de tocar el charango. Puesto que, los instrumentos empadronados y con normas técnicas como también las reglas interpretativas, sus partituras y metodologías adecuadas a cada uno de los instrumentos de orquesta; no encajan en lo que adquirió en conocimiento con el charango”.

Entonces –según relata la biografía de este libro–, Reche visualiza la opción de modificar el charango, ya que el mismo, en su gran variedad de tipos de construcción, materiales, timbres, tamaños, tiene una infinidad de métodos empíricos dando lugar a que cada compositor o autor tenga una forma particular de construir e interpretar el instrumento. No habiendo reglas claras de estudios académicos para su escritura en partituras y convirtiéndose esto en un "conflicto personal (técnico y metodológico)", Reche ve "la necesidad de modificar de inicio al instrumento y abrir las condiciones a su obra musical". De ese modo, su experiencia como concertista y compositor "son el pilar de la modificación del charango ‘tipo’ que consta de diez cuerdas, para emplazarlo con seis cuerdas, pero manteniendo su afinación. Esto, tomando en cuenta la base acústica y técnicas de los instrumentos europeos (tales como el violín, el cual es casi del mismo tamaño del charango), los cuales por lógica muestran una fase nítida. Con ello, realiza la tesis comparativa de todos los puntos, sean técnicos, acústicos, de construcción y metodológicos. Para obtener como resultado la creación del charango modificado ‘hexonic’, de seis cuerdas”.

Julian Kainrath con la Orquesta Sinfónica Nacional de Ucrania

El pasado 8 de julio del 2017 a las siete de la noche, el joven y talentoso violinista Julian Kainrath, de 12 años apenas cumplidos, se ha presentado en calidad de solista en Kiev, Ucrania, con la Orquesta Sinfónica Nacional de Ucrania, bajo la dirección de Yury Lytun. En este concierto interpretó obras de Wieniawski y Kreisler y conquistó largos y calurosos de parte del público.

Julian Kainrath tiene sangre boliviana y viene de una familia de músicos. Es hijo de la pianista Daniela Rodríguez Campadello y sobrino del violinista y director de la Academia de Música Teófilo Vargas, Eduardo Rodríguez Campadello. Julian debutó en Cochabamba el año pasado, con un concierto que ofreció en el Teatro Adela Zamudio, donde demostró su gran capacidad.

Julian Kainrath nació en Merano, Italia, en mayo del 2005. Desde muy temprano demostró interés por la música clásica. A los 6 años empezó a tomar clases de violín en su ciudad natal y dos años más tarde la famosa violinista y pedagoga Dora Schwarzberg lo tomó en su clase en Viena. Paralelamente estudia con Tatjana Sotriffer en la Escuela de Música de Doblinger y en el Conservatorio Prayner donde Louise Chisson, asistente de la señora Schwarzberg, le enseña violín y música de cámara. Desde el 2014 es miembro del coro de voces blancas de la Ópera de Estado de Viena, donde se ha presentado en varias producciones operísticas como parte del coro y en calidad de solista; en 2016 ha participado con dicho coro como parte de una producción de la Ópera de Estado de Viena en un tour en Medio Oriente. En 2016 ganó el Primer Premio en el concurso para jóvenes músicos "Prima la Música" en Austria.

Sofía Orihuela: La mujer detrás de la XX Fiesta de la Música

La Fiesta de la Música es una idea que surgió hace cuatro décadas en Francia, de la cabeza del músico estadounidense Joel Cohen, quien propuso los “Saturnales de la Musique” para que las bandas, grupos y solistas toquen de manera gratuita para recibir la llegada de la primavera y del invierno. La idea de Cohen tuvo una sola versión, el 21 de junio de 1976, pero en 1982 el entonces ministro de Cultura de Francia, Jack Lang, la institucionalizó y ahora la Fête de la Musique se replica en 120 países del mundo fomentada por las embajadas y legaciones culturales de Francia.

En Cochabamba,  la Alianza Francesa la estableció en 1997 y sus primeras versiones comenzaron tímidamente con unas cuantas decenas de espectadores y un puñado de bandas locales que se daban cita en la vía y los boliches que en los locos años 90 del siglo pasado, inundaban la calle España. Así, y poco a poco, la Fiesta de la Música cobró más presencia, más escenarios, más bandas y más espectadores hasta celebrar este 17 de junio pasado sus 20 años con una jornada musical que reunió a unas 7.000 personas alrededor de 100 músicos pertenecientes a grupos de diferentes géneros.

Este 2017, por segundo año consecutivo, la Fiesta de la Música se celebró en el parque Linconl, un gran acierto ya que el lugar y la hora fueron propicios para que un público tan heterogéneo en edades y gustos pueda divertirse sanamente y apreciar la creatividad, la producción musical y el talento cochabambino y boliviano. Niños con sus abuelos, familias enteras, almas solitarias, grupos de jóvenes y hasta mascotas inundaron este espacio que, además, sirvió para que varios escritores y editoriales independientes,  tal el caso de Gaby Vallejo, Vanessa Giacoman, Ronald Rodríguez, Yerba Mala Cartonera, Pseudogente Editores, Edgar Sandoval (que llegó de Oruro),  ofrezcan su producción literaria a un público que –contrariamente a lo que se pueda pensar—respondió bastante bien y donde llamó como siempre la atención la gran afición que tienen los niños por el material impreso.

Es así que con este artículo, Plaza Catorce quiere destacar el trabajo de una gestora cultural, Sofía Orihuela, que ha demostrado en estos últimos años su gran capacidad al haber propiciado el crecimiento no sólo de la Fiesta de la Música, sino de otros eventos culturales que han estado a su cargo; y tomando en cuenta que Sofía se despidió este año como organizadora de este importante evento cultural (esperemos algún rato decida volver) y ojalá el próximo 2018 esté a la altura de lo logrado en esta versión número veinte.

Artista y gestora cultural

Sofía Orihuela comenzó desde pequeña en el mundo del arte primero como dibujante. Aunque nació en Oruro, se crió en la ciudad de La Paz donde estudió Artes Plásticas en la Universidad Mayor de San Andrés logrando su título con mención en Pintura (2000). Luego obtuvo un diplomado en Filosofía e Historia del Arte por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad de San Andrés (2001) y un diplomado en Gestión Cultural por la Universidad Nuestra Señora de La Paz (2009). 

Su experiencia como artista está plasmada en las varias muestras colectivas realizadas en diferentes centros culturales de La Paz, Cochabamba y Sucre, en las que participó entre 1996 y 2016 con obras en pintura, grabado, litografía y fotografía. También ha desarrollado presentaciones multimedia para festivales nacionales e internacionales; y en 2015 presentó la exposición individual de fotografía “Escénica” en la Alianza Francesa de Cochabamba. 

Como curadora ha sido invitada en la muestra de vídeo Creadores Latinoamericanos para el Festival Mes de la Danza de  España (2010) y en la muestra de videodanza Miradas Latinoamericanas. Ha dictado el taller Movimientos para la cámara, en diferentes Festivales Internacionales de Brasil entre 2012 y 2106. También ganó la Beca Latinoamericana de formación del Festival ‘Videodanzaba’ (2013) en Argentina. 

Como gestora y productora ha sido responsable, entre otros, de la Coordinación General, del Festival internacional de Danza Contemporánea Andanza, del Festival TransformaArte. Ha sido además responsable de los artistas participantes en el Proyecto Jornadas Culturales en diferentes departamentos de Bolivia, en el ahora Ministerio de Culturas.

“Llegué a Cochabamba porque mi hija y motor de todo (la pequeña Tamara) decidió nacer acá. Ella me trajo y Cochabamba me ha tratado más que bien desde mi llegada”, cuenta Sofía Orihuela a Plaza Catorce en una entrevista conseguida especialmente para hablar de la XX Fiesta de la Música. “A poco de mi llegada a Cochabamba –recuerda– comencé a trabajar como Coordinadora Cultural y Coordinadora del Festival de Teatro Bertolt Brecht de Instituto Cultural Boliviano Alemán, del año 2010 al 2013. Fui organizadora del Premio Nacional de Teatro Peter Travesí Canedo 2014, del Festival de Videodanza Cuerpo Digital entre el 2010 al 2017.  También organicé el Festival Nacional de Danza Contemporánea OFF 2015, el Festival Internacional 48 Hours Film Project 2016 y La Fiesta de la Música de la Alianza Francesa del 2014 al 2017. También este año tuve el gusto de ser jurado del Premio Nacional Eduardo Abaroa en la categoría proyectos, Artes Escénicas y Musicales.

Actualmente soy Coordinadora Cultural de la Universidad Privada Boliviana en Cochabamba, ya hace tres años. También soy propietaria de la Casa de Arte La Matraca desde el 2016”.

¿Cómo te hiciste cargo de la Fiesta de la Música?

Comencé a trabajar en la Fiesta el 2014. Todo comenzó con una charla con la directora de la Alianza Francesa de Cochabamba de ese entonces, Marie Soriano, de cómo hacer un evento diferente al que se estaba dando. Ahí la convencí de que me deje darle una propuesta de trabajo que después fue aceptada y comenzamos el trabajo. Marie fue un equipo maravilloso que confío mucho en mi trabajo y aportó de manera maravillosa durante su estadía, no solo a la Fiesta de la Música si no al movimiento cultural local.

¿Cómo lograste convertir la Fiesta de la Música en el gran evento que pudimos apreciar el sábado 17 de junio? Es decir ¿qué trabajo tuviste que realizar para llegar al pico de esta cumbre?

Creo que lo principal fue tener visión de cambio desde el principio y pensar en que la Fiesta de la Música crezca como una plataforma para mostrar los talentos locales, además de tener actividades culturales y medio ambientales que le dieron otro toque a los conciertos. Otro paso importante fue el cambiar los escenarios habituales del evento y llevarlo al parque Lincoln, fue una de las decisiones más importantes, a partir de esa idea se construyó el resto.

Del ¿por qué un parque? fue principalmente por mi hija Tamara, ella nunca podía ver los conciertos y se me vino a la mente que eso pasaba con muchos hijos de los artistas y público en general, así que pensé en hacer un evento más familiar con actividades iniciales que realmente puedan aprovechar el espacio y llamar a gente más diversa del público que ya teníamos. Me gustan los retos así que eso me inyectó un ánimo sin igual, Marie, el perfecto equipo se sumó a la idea y fuimos planeando lo que ahora es la Fiesta de la Música. Y a eso sumamos todo el trabajo de diseño, manejo de redes, prensa, difusión y equipo técnico, luces, sonidistas, la calidad de los escenarios aportó mucho a que el público y los músicos quieran ser parte del evento.

Yo no lo veo como conciertos, lo veo como una plataforma para visibilidad a los talentos locales, que el mercado artístico no se quede en los espacios habituales. 

¿Cuántas personas están detrás y quiénes te han colaborado en toda esta organización?

No es un grupo grande como se piensa o se necesitaría para llevar acabo un evento de esta magnitud, no llegamos ni a media docena, más es como meterle mucha garra y olvidarte de una carga horaria, no existen los fines de semana por ejemplo.

Mucha gente ha trabajado estos años en diferentes ramas, obviamente el equipo de la Alianza Francesa es el principal que lleva muchos años más de los que yo estoy armando el evento en diferentes lugares de la ciudad, en logística y apoyo en producción, y el equipo de mARTadero en difusión y prensa principalmente.

¿Cuál es el apoyo que más destacas?

Por supuesto el de los músicos, ya que sin ellos nada, nada sería posible. Como siempre lo he dicho desde el primer día, ellos son los principales auspiciadores del evento que es un regalo para la ciudad.  Cuando yo entré me dijo la Directora (Marie Soriano) que eran un promedio de 20 a 25 postulaciones, este año 2017 tuvimos más de 100, ahí se nota claramente como subió el interés de los músicos no solamente locales si no de diferentes departamentos, de venir al evento por la gran cobertura y presencia de público que tenemos.

También destaco el apoyo de Marie Soriano (ex directora de la Alianza Francesa), juntas hicimos los cambios con mucho amor. Otros apoyos destacables son: la Secretaría de Cultura de la Honorable Alcaldía Municipal y todas las instituciones que en diferentes formatos colaboraron con el evento desde auspiciadores hasta apoyos culturales.

¿Cuánto tiempo te tomó organizar este evento? 

Se comienza a trabajar aproximadamente en febrero de cada año de manera intensa hasta el fin del evento.

¿Qué cosas feas te pasaron?

La principal fue el cambio de escenarios entre los años 2014 y 2015, cuando estábamos en el espacio urbano central nos daban la Plaza de las Banderas y luego por uno u otro motivo nos quitaban el permiso a semanas del evento y eso generaba un problema de producción y difusión.

¿Qué cosas buenas te dejó esta experiencia?

Muchísimas cosas buenas desde conocer más cerca el círculo musical local, que es tan variado y de muy alta calidad; conocer de manera personal a grandes artistas; el lograr el objetivo de tener un evento de primer nivel para toda la familia; revalorizar de manera distinta el espacio público convirtiéndolo en un escenario artístico cultural; y aprender que realmente se pueden lograr los objetivos con trabajo. Lo que jamás olvidaré es la cantidad de gente que no conocía y que me escribía para agradecerme por el evento, eso me impactó mucho el año pasado.

¿A quiénes agradeces por su apoyo?

Quiero agradecer a las directoras de la Alianza Francesa,  Marie Soriano y Neige Pruvost, que confiaron en mi trabajo para ser parte de este evento tan importante para la Alianza Francesa. A todo el equipo de la Alianza Francesa, a Antonio Villazón, Jhade Cruz, Juan Malebrán del proyecto mARtadero; el Circuito de Centros Culturales de Cochabamba 4Cs; al equipo de  sonido,  principalmente a Marco Velazco, Willy Castillo; al equipo técnico, a la prensa, a todos los artistas, instituciones y amigos que acompañaron este trabajo de una u otra manera.

¿En qué proyectos estás ahora involucrada?

Ahora preparando un Taller de Audiovisual para Argentina en el Festival VideoDanzaBA en agosto. Estoy como Coordinadora Cultural de la Universidad Privada Boliviana y ahora estoy centrada  en el festejo de 25 años que tendremos en octubre y en el retorno del sexto Festival Internacional de Videodanza Cuerpo y Nuevas Tecnologías Cuerpo Digital para noviembre.

Juan Antonio Rojas gana concurso de composición “Rivera de Stahlie”

El compositor y pianista Juan Antonio Rojas Lazcano se convirtió este 26 de junio en ganador de la tercera versión del Concurso de Composición María Teresa Rivera de Stahlie, con la obra "Suite boliviana para Piano y Violín" Op. 27. “Escribí la obra en 7 mañanas exactas, de lunes a domingo. Empecé cuando vi el anuncio de los organizadores que extendían el plazo de entrega que ya debió finalizar. Fue como una segunda oportunidad, ya que cuando fue lanzado el Concurso yo estaba escribiendo otras cosas y no tuve el tiempo necesario”, cuenta a Plaza Catorce el maestro orureño que vive en Cochabamba hace varias décadas.

Sobre esta obra ganadora, uno de los jurados, el compositor estadounidense Kyle Kindred, ha dicho: “La Suite Boliviana, con sus tres movimientos contrastantes, alterna ideas lúdicas rítmicas con pensamientos más líricos y expresivos. Las armonías en los tres movimientos, que parecen moverse suavemente entre jazz, contemporáneo y romántico tradicional, hacen que la pieza sea atractiva para escucharla de principio a fin. Esta pieza parece divertida de interpretar, creando un desafío satisfactorio tanto para el violinista como para el pianista”.

“En esta obra –explica Juan Antonio-- están presentes tres elementos que caracterizan todas mis obras: Música boliviana, Música clásica y Jazz. Cultivo personalmente estos tres géneros y encontré en ellos mi propio lenguaje para expresarme musicalmente. Además, intencionadamente, quiero llegar al público, no separarme de él. Trato de transmitir con sonidos, ideas, imágenes mentales y sentimientos reconocibles, identificables y establecedores de vínculos con las personas. En mi música hablo con la gente, le digo cosas que tal vez con palabras no podría”.

“La obra está inspirada en Bolivia –dice el maestro--, en su mágica e inagotable riqueza folklórica de la cual como boliviano estoy sumamente orgulloso”.

Sin embargo, llama la atención la cita al Salmo 141:2 que hace Juan Antonio al momento de agradecer por el premio y, según explica, este verso en específico “está presente en mis grabaciones y en mis publicaciones. Dice literalmente: ‘Suba mi oración delante de ti como el incienso. El don de mis manos como la ofrenda de la tarde’ (Salmo 141:2) Para mí es la oración del Pianista. El don de mis manos... ahora nunca mejor reflejado porque sé que me encuentro en la tarde de mi vida. Pude haber hecho mal muchas cosas, pero el don que me fue dado, intento hacerlo crecer hasta donde sea posible. Es un buen aliciente para vivir haciendo lo que me gusta, una buena respuesta ante la pregunta: ¿qué hago con mi vida?”.

Este es el segundo premio que Rojas Lazcano recibe a lo largo de su carrera. “He ganado el Primer Premio en el Festival Nacional de la Canción  tocando Charango en  categoría Dúo Instrumental. Eso fue cuando cursaba el segundo medio de colegio, actualmente es cuarto de secundaria.  Nunca más participé de concursos hasta ahora que gané el Primer Premio en el Concurso Nacional María Teresa Rivera de Stahlie”.

Sobre este premio en específico, señala: “Todo premio es sumamente importante porque muchas personas están involucradas y eso muestra una cultura dinámica, latente. Bolivia está en deuda con la magnífica personalidad de María Teresa Rivera de Stahlie. La cantidad de premios que ella y su esposo (Jan Stahlie) otorgan a los artistas de nuestro país, las publicaciones de obras, la promoción en países del Primer Mundo son cosas que creo nadie más lo hace, tan noble y desinteresadamente. Sería justo que el estado Plurinacional de Bolivia rinda un homenaje a quienes sostienen y promueven el arte boliviano”.

Concierto en el Centro Patiño

Por otro lado, este jueves 29 de junio a las siete de la noche, en el Centro Simón I. Patiño de Cochabamba, el maestro Juan Antonio Rojas ofrecerá un concierto junto a Marcelo Maldonado y Daniela Núñez.

“Un privilegio compartir el escenario con el magister Marcelo Maldonado, actual director de la Wind Symphony, grandioso clarinetista, catedrático en San Simón, colega mío en el Instituto Eduardo Laredo y con una muy joven cellista de nivel internacional, de una sensibilidad y calidad musical impresionantes, Daniela Núñez, cuyo talento debería ser motivo de ‘Orgullo Kochala’ y de apoyo de las autoridades”, dice Rojas del citado recital y agrega: “Además, ambos son excelentes personas que no escatiman esfuerzo alguno para lograr los objetivos. Tendremos también la presencia maravillosa de una cantante muy querida y respetada en nuestro medio, Grissel Bolívar, interpretando una canción de Astor Piazzolla”.

En la primera parte de este concierto se interpretarán dos obras creadas por Rojas Lazcano: dos danzas bolivianas de “Suite para Piano y Clarinete” Op. 21 (Yaraví y Aire de Bailecito) y "Tema y Variaciones" Op. 25 para Piano y Violoncello. “En la segunda parte tenemos siete obras de Astor Piazzolla: Cite Tango, Milonga del Ángel, Otoño porteño, Oblivion, Los pájaros perdidos, Adiós Nonino y Michelangelo 70”.

“Cabe destacar –señala Rojas Lazcano-- que no son los arreglos que normalmente se escuchan del gran maestro argentino. Son transcripciones de las versiones originales, de los conciertos en vivo de Piazzolla mismo, adaptadas a este ensamble. Por primera vez en Cochabamba se podrá escuchar por ejemplo una interpretación en vivo de la majestuosa introducción pianística de Adiós Nonino y de los sonidos específicos del autor para estas bellísimas obras, llegando a su idea original. Es realmente imperdible para quienes aman la música de Astor Piazzolla”.

Gian-Carla Tisera y Arturo Peña lanzan en Nueva York el disco “Sounds of Quiroga”

La boliviana Gian-Carla Tisera, junto al dominicano Arturo Peña, acaban de lanzar en Nueva York (Estados Unidos) el disco “Sounds of Quiroga”, un nuevo sonido latino de salsa, merengue y bachata original, donde ambos reúnen los talentos de 26 músicos y cantantes latinoamericanos, todos ellos residentes en la Gran Manzana a excepción de Marcelo Peláez, quien vive en Bolivia.

Los dos artistas se conocieron en los círculos musicales de Nueva York; Gian-Carla como cantante y compositora y Arturo como baterista y productor; y ambos vienen trabajando hace 18 meses en este disco, donde todas las canciones que contiene han sido creadas y compuestas en letra y música por Gian-Carla Tisera Quiroga, la artista cochabambina que estudió en el Instituto Eduardo Laredo y hace varios años radica en Estados Unidos; los últimos nueve en Nueva York. Por otro lado, la música y los arreglos de este disco fueron compuestos también por Arturo Peña, profesional graduado de Berklee School of Music.

“Nuestro concierto de lanzamiento fue este pasado sábado 17 de junio en SOB’s de Nueva York. Fue increíble”, cuenta Gian-Carla a Plaza Catorce en un contacto virtual. SOB’s (Sounds of Brazil) es un espacio de conciertos muy popular en Manhattan y que cada día ofrece una propuesta musical diferente.

Volviendo al disco, Sounds of Quiroga “es la atrevida visión de canción y ritmo fusionados con armonías apasionadas, melodías contagiosas y la energía adictiva del sabor afro-latino con el carácter clásico de las grandes orquestas tropicales”.

Los instrumentos y coros de este trabajo han sido grabados en Red Studio NYC y la voz principal en Soundworks Recording Studio de Nueva York, de Kamilo Kratc. Además, el charango y zampoñas fueron grabados por Marcelo Peláez Claros en Estudio Sonic Room de Bolivia. La mezcla es de Pedro Valdez y fue hecha en ValdezStudio, la masterización es de Luis Herrera y hecha en Masterhead Lab.

Este nuevo disco de Tisera y Peña está disponible en iTunes, Spotify, Amazon y en todos los principales distribuidores digitales de música. “Les quiero pedir que apoyen este hermoso proyecto y que por favor escuchen y compartan el disco varias veces antes de este jueves 22 de junio para ayudarnos a llegar a los Billboards”, dice la talentosa boliviana.

El disco de Gian-Carla Tisera y Arturo Peña está compuesto por los temas: Llegaste, Mi Tiguere (Tiguere es una forma popular de decir hombre de la calle en República Dominicana), Broken, Rapto, La Estrategia, Te Robaré, Entra en Mí y Amorcito.

El nombre del disco está inspirado en el apellido de la madre de Gian-Carla. “Siempre quise cambiar mi apellido…por la historia del escudo de 5 espadas y la valentía de Quiroga, es valiente –dice la artista sobre el simbolismo de su segundo apellido. Pero más que nada –aclara-- por lo que Quiroga significa para mí: El linaje de mi mamá y mi abuelo Ernesto. Originalmente pensamos en SONS OF QUIROGA (Hijos de Quiroga) Pero de ahí nos gustó más SOUNDS (sonidos)”.

Fiesta de la Música reúne a cerca de 100 artistas

Con casi 100 artistas en 3 escenarios, 6 espacios asociados, más de 7 horas continuas de música y más de una decena de géneros para disfrutar (jazz, blues, indie, fusión alternativo, rock, pop rock, rock alternativo, indie rock, heavy metal, nu-metal, hybrid metal, hip hop, reggae, etcétera); son las características de la Fiesta de la Música, que se celebra hoy desde las en el parque Lincoln de Cochabamba.

“Este festival apuesta por el apoyo a la creación local y por el reconocimiento a la calidad interpretativa, manejo escénico y a la composición de los principales aliados de un acontecimiento de primer nivel que, al mismo tiempo, resulta ser una instancia de utilización del espacio público y concientización en diferentes temas ambientales”, dice Sofía Orihuela, coordinadora General de este festival que es organizado hace 20 años por la Alianza Francesa de Cochabamba.

“Ha ido pasando de ser un festival ambulante de música en la calle a un festival más parecido a los festivales internacionales. En este sentido, de hecho es el mejor festival de música de la ciudad. El mejor organizado y más profesional”, asegura el músico Santiago Laserna que hoy estará tocando sus creaciones en el escenario Sajama junto al grupo Capital.

“Cada año la Fiesta de Música fue abarcando más espacios y por ende el público que se daba cita fue aumentando. Vemos positivamente este fenómeno porque la movida rockera en bandas y público está en una franca expansión: imagínense lo que se podría lograr si la producción del evento contara con un verdadero apoyo económico de las instituciones públicas y/o privadas, se podrían lograr muchas cosas imaginables ahora. Y es un gran ejemplo de perseverancia lo que está sucediendo ahora y lo que va a suceder este sábado 17 (hoy) en parque Lincoln”, asegura por su lado la banda cochabambina OIL que participa por tercer año consecutivo y esta noche lo hará teniendo como invitado especial al master en percusión Amado Espinoza: “Nuestro hermano musical de la vida”, dice esta banda que podrá ser encontrada en el escenario Illimani.

“Creo que es la cuarta o quinta versión que estamos. Creo que Sofía Orihuela a hecho un gran trabajo estos últimos dos años y el crecimiento es notorio tanto en la calidad del evento como en lo musical”, señala por su lado “Kuru” Mendizabal, líder y vocalista de la Tiquipaya Golden Blues Band, que también se presenta en la Fiesta de la Música, en el escenario Sajama, con  sus “composiciones más locas y el show más histriónico que se pueda dar, a celebrar, repito ¡es nuestra fiesta!”, dice Mendizabal.

Bicicletas, libros, dibujo, origami y más

Los conciertos de las 21 bandas elegidas para esta 20 versión de la Fiesta de la Música comenzarán a las cuatro de la tarde y desde las dos de la tarde, el público asistente podrá disfrutar de varias actividades alternativas como: la Mini Feria del Libro con autores y escritores independientes, demostraciones de Skate Rock, Skateboarding, Break Dance; una presentación del Ballet Kalama que llega de África. También están en agenda una serie de actividades de dibujo, pintura y origami. Además, los integrantes del colectivo Masa Crítica apoyan la Fiesta de la Música con una caravana de bicicletas que partirá de la plazuela Constitución a las 15:30.

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