Plaza Catorce

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Las oportunidades de estudiar licenciaturas y maestrías en Estados Unidos

Por Plaza Catorce

La cuarta versión de la Feria Anual de Universidades Americanas (Feria EducationUSA 2018) que se desarrolló a principios de este septiembre en el Centro Boliviano Americano de la ciudad de Santa Cruz, arrojó como resultado la participaron unas 2.500 personas, entre estudiantes y profesionales de diferentes ciudades del país, y la presencia de representantes de diez universidades de los Estados Unidos: University of Florida, Foothill and de Anza Colleges, University of Colorado Denver, Texas Christian University, West Virginia University, Florida Atlantic University, Indiana University Bloomington, University of South Florida, Full Sail University y Western New England University, incluyendo al representante de Educational Testing Service, la institución que administra el examen TOEFL.

En esta feria, los interesados interactuaron con los representantes de las universidades que se citan en el párrafo anterior y pudieron obtener información sobre su oferta académica, sobre sus programas  de pre-grado, maestrías y doctorados en todas las áreas de profesionalización, exceptuando Derecho y Medicina.  “Las estadísticas son abrumadoras. Tanto dentro de las pre sesiones como en la feria misma hemos pasado el número de asistentes a la feria de año pasado, entonces ha sido muy satisfactorio para los organizadores”, asegura el asesor Educativo del Centro Boliviano Americano de Cochabamba, Rolando Ribera Soruco, en una reciente entrevista con Plaza Catorce.

Según la dinámica establecida, los dos días previos a la realización de la Feria EducationUSA, los asesores educativos del Centro Boliviano Americano de La Paz, Marcelo Saldaña; de Santa Cruz, Cecilia Durán; de Cochababa, Rolando Ribera; de Sucre, Raquel Torrico y de Tarija, Daniela Sandoval, desarrollaron unas pre sesiones informativas. “Los centros de asesoría que son patrocinados por el Departamento de Estado Norteamericano, tuvimos una serie de sesiones el viernes 31 de agosto y el sábado 1 de septiembre en instalaciones del CBA de Santa Cruz. Durante las pre sesiones lo que hicimos los asesores de Bolivia fue básicamente hablar sobre temas relacionados al proceso de solicitud de admisión a las universidades” y lo que son los cinco pasos que se deben seguir para aplicar a una beca: 1.- el proceso de investigación, 2.- el proceso de investigación de dónde se va conseguir la ayuda financiera, 3.- el proceso de solicitud mismo, 4.- la parte de la visa y finalmente 5.- la parte de las sesiones previas a la partida.

El propósito de estas pre sesiones, según abunda Ribera, “era de alguna manera preparar a la gente con el conocimiento de todo lo que implica aplicar a las universidades, aplicaciones que muchas veces empiezan 24 meses antes de que la persona pueda empezar a explora cuál es su mundo. Esto nos ayuda a nosotros porque cuando los visitantes asisten a la feria teniendo la oportunidad única de interactuar con ese representante, ya no van a atosigarlos con preguntas que supuestamente deben saber”, como detalles sobre el examen TOEFL o SAT, o los requitos que son necesarios para solicitar admisión, etcétera.

EL PERFIL ACADÉMICO Y PERSONAL SON CLAVE

Básicamente los costos para estudiar en una universidad de los Estados Unidos se dividen en dos: los costos de estudio y los costos de manutención. Los costos de estudio  generalmente son cubiertos por los programas de becas de las universidades y cuyos porcentajes se otorgan de acuerdo al perfil  personal académico del estudiante internacional.

En el caso de las licenciaturas por ejemplo, y en el marco de la Feria EducationUSA, los interesados en seguir una carrera universitaria en Estados Unidos pudieron analizar y hacer un balance para ver si sus recursos pueden “cubrir los gastos de alimentación, vivienda, seguro médico, libros, gastos personales, viajes, que  sí o sí la familia del estudiante tiene que cubrir. Ahora, esto varía según la cantidad que va ofertar la universidad y varía también dependiendo dónde vas a vivir en los Estados Unidos. No es lo mismo vivir en las costas que alejándote de ellas. Las costas son obviamente las grandes ciudades: está Miami, Nueva York, Boston, al otro lado está California. Obviamente son ciudad cosmopolitas donde el estándar de vida es muchísimo más alto que cuando te alejas de las costas”.

Según explica Rolando Ribera, el perfil académico y personal de un postulante a una beca es la parte esencial y más importante para que la universidad en la que se quiere estudiar pueda otorgar ayuda financiera y, además, para ver con qué tipo de ayuda puede beneficiar a los estudiantes extranjeros.

“Si los estudios en una universidad cuestan 100 bolivianos (por dar un número X), será el perfil académico y personal el que defina el porcentaje de la beca. Si es de excelencia te dan los 100 bolivianos y si no, va bajando de acuerdo a ese perfil. Las universidades estadounidenses tienen lo que se llama las becas al mérito académico y no hay donde perderse, porque a las universidades les interesa saber qué tipo de individuo está aplicando a esa universidad”, señala el Asesor Educativo del CBA Cochabamba y explica además que las posibilidades de obtener una beca completa se incrementan, por ejemplo, si el postulante ha hecho voluntariado, si tiene aptitudes de líder, si ha desarrollado trabajos en su comunidad, si ha hecho trabajos en orfanatos, si ha generado programas de ayuda y si ha realizado proyectos o programas para mejorar el medio ambiente.

En el caso de los bachilleres, el perfil de aquellas actividades extra curriculares puede estar orientado a los deportes y artes, por lo que las universidades toman en cuenta “cuán buen deportista es el postulante, si le gusta bailar, nadar, pintar, cantar, tocar un instrumento musical. Esa es la parte holística del individuo que toma un rol importante a la hora de la elección, porque los oficiales de admisión ven realmente si esta persona va ser, entre comillas, una adquisición positiva para la universidad y de qué manera el estudiante va aportar a su entorno”.

En el caso de los profesionales que buscan becas de postgrado, la creación de un perfil personal académico óptimo es uno de los requisitos, lo mismo que en los logros personales. Por ejemplo, las universidades estadounidenses querrán saber sí el candidato tiene una fuerte presencia dentro de la sociedad, de qué manera influye en su entorno sociopolítico y económico, y en su entorno de trabajo.

COMMUNITY COLLEGE, ALTERNATIVA ECONÓMICA PARA BACHILLERES

Una de las interesantes novedades de la IV Feria Anual de Universidades Americanas fue le presencia de un community college, una alternativa de profesionalización para los jóvenes bachilleres que desean desarrollar sus estudios superiores en Estados Unidos y que no puedan acceder a becas con mayores beneficios económicos.

“Este año hemos tenido una escuela comunitaria, un community college, que son instituciones de educación superior que el título que dan es equivalente al técnico a nivel superior que tienen algunos institutos acá en Bolivia. Lo interesante es que un porcentaje elevado de estudiantes americanos empieza su educación en un community college porque es mucho más barato que una universidad. Si bien no te ofrecen la parte del mantenimiento, no tiene dormitorios para poder acoger al estudiante durante el año o los dos años académicos que duran, las oficinas a cargo de los estudiantes internacionales colaboran durante todo el proceso de postulación y adaptación ”.

Rolando Ribera explica que esta modalidad en Estados Unidos tiene un programa que se llama Dos Más Dos. “Haces dos años de community college y recibes tu título en técnico superior y puedes transferir la totalidad de tus créditos y entrar a la universidad de cuatro años y hacer los dos últimos años hasta tener tu licenciatura. Ahora, el punto es que tú tienes que elegir una escuela comunitaria  o de técnicas vocacionales también, que tengan convenio dentro del mismo estado o fuera del estado con universidades de cuatro años, porque ese convenio te permite automáticamente, bajo los requisitos de la universidad, en cuanto a un promedio de notas, etcétera, transferir automáticamente la totalidad de tus créditos”. En el caso de que el estudiante quiera transferir a otra universidad que no tenga un convenio con esa escuela comunitaria, tiene que ver si le aceptan la totalidad de sus créditos en base a los programas que quiera desarrollar”.

“En realidad, lo que hacen las universidades en este tipo de ferias es básicamente contactarse con el estudiante de manera personal, uno a uno, lo que para mí vale cien veces más que una entrevista por Skype o teléfono o mensajes por Whatsapp o mensajes por Google Hangout”, precisa Rolando Ribera.

Las personas interesadas en conocer sobre los requisitos, condiciones, costos sobre los programas de becas a nivel licenciatura, maestría, doctorado e inglés intensivo, y tener además información sobre los exámenes internacionales necesarios para acceder a estas becas (TOEFL, SAT, GRE, GMAT, entre otros) y recibir orientación sobre el procedimiento para solicitar la visa de estudios, pueden dirigirse al departamento de Asesoría Educativa del Centro Boliviano Americano Cochabamba (calle 25 de Mayo  Nº 0365 casi Mayor Rocha) o encontrar los Centros de Asesoría EducationUSA en otras ciudades de Bolivia en la página de Facebook: EducationUSABolivia.

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Daniela Lu Gonzales “o esterillas de agonía”

Por Plaza Catorce


Daniel Lu Gonzales nació el 14 de junio de 1989 en Cochabamba, ciudad donde salió bachiller del colegio Irlandés y donde después estudió Filosofía y Letras en la Universidad Católica Boliviana San Pablo. Además de una poeta “maldita” capaz de escribir bastante bien y ser la mensajera alada y luminosa, valiente y capaz de transmitir los vacíos existenciales de su generación, era una diseñadora gráfica talentosa y una Makeup Artist llegada del futuro para enseñarnos cómo es que vendrá la historia después.

“Texturología (o esterillas de agonía)” es el último poemario rústico que hizo con sus propias manos y que presentó en la segunda Feria de Impresión y Edición Alternativa Tinta Quemada, realizada a fines de junio de este año. En este poemario están contenidos los títulos: Purpurina destroy, Estertor en esterilla, Alucinógenos de néon, Side effects, Caramelos, Oda al Clonazepam, Birras y pilas, Autocontrol, Automedicaciones conformes, Rehab o no rehab, Antidepresivos de papel maché y Politoximaniáticos.

Daniela Lu Gonzales lamentablemente murió este aciago 18 de septiembre de 2018. Aquí reproducimos tres poemas incluidos en su última publicación. En Plaza Catorce sentimos mucho, mucho dolor por su repentina pero anunciada partida.


PURPURINA DESTROY

Lo excentrado,

Narices paranoicas

Bocas con llagas

Deberíamos volver

Seres, seres infinitos

Abriendo portales unidireccionales

Pero dejar el vicio no es imperativo,

Cuando cae la noche

Bailan las neuronas

Es hora de destruirse

No necesitamos pistolas

Polvo de hadas es suficiente

No tenemos otras opciones

Malditos deformes nos dicen

Y ellos qué saben?

La morfina del horario de oficina

Es legal y elegante,

Pero no a todos les gusta ese baile

Poderosos enlodados

Quiénes son los de arriba?

Dónde estamos parados?

Tristes nubes difuminan

La caída sublime de los marginales

Al final todos somos alimento de gusanos

Polvo espacial estancado

 

CARAMELOS

La muerte es invocada, pero no siempre llega a tiempo

Así es como quedan vivos los que luego se hacen llamar poetas,

Y cada madrugada como una bola de pelos que sube por la garganta

Se atascan en ellos palabras, sueños, amores, dolores,

Que no se curan ni se callan a veces se calman

Con caramelos de propóleo

Y un masaje de mentisán en el alma

 

AUTOCONTROL

Nunca estamos dormidos

No se callan

Pero ya sabemos el canto que los arrulla

Disfruta del sol, y de la oscuridad en la bruma

Baila entre los cabellos

Ya nadie nos asusta

Danzas paganas

Deudas notificadas

Dioses pixelados

El asunto está en amar y ser amado

Eso dice y se repite

Claramente los poetas no saben nada

Tome por ejemplo este poema

Yo solo quiero llegar al día siguiente

No entiendo mucho, pero puedo caminar

Hasta su umbral, si  me explica

Como no saltar

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A manera de análisis: “Amalia, desde el espejo del tiempo”

Por Márcia Batista Ramos

Vallejo Canedo, Gaby. Amalia, desde el espejo del tiempo. Cochabamba, Bolivia. Grupo Editorial Kipus, 2012. Biografía novelada fruto de una exhaustiva y sólida investigación del tema manejado en la obra, que se adentra en la técnica del realismo psicológico  para arribar a una narración de enorme imaginación, sin alejarse de la delimitación epistemológica a la que debe ceñirse una biografía. Sumada a una penetrante sensibilidad, capaz de percibir la realidad a través del tiempo y manifestarla con profundo ingenio, al punto de recrear sensaciones y sentimientos sin abdicar de la fidelidad histórica, la autora incorporó materiales al novelar la obra (fruto de su imaginación) no avalados por los documentos, que enriquecieron la biografía, sin alterar, en lo más mínimo, la verdad histórica de la misma; tratando de revivir  la vida de Amalia Villa De La Tapia a través de las palabras.

Gaby Vallejo es revolucionaria al ser una intelectual capaz de hacer una crítica constructiva de la sociedad en que vivimos; como también, es una feminista capaz de demarcar sus espacios y ocuparlos sabiamente con la suficiencia de los iluminados, comprobando que las excepciones son las que inscriben su nombre en las estrellas. Tal es así, que ese espíritu feminista se lo comprueba en la biografía novelada “Amalia, desde el espejo del tiempo”, la fascinante historia de una mujer que se atrevió a convertir un sueño en realidad, y donde Gaby, en la voz del personaje (Amalia Villa De La Tapia) describe un mundo lleno de injusticias y perjuicios, forjado para las mujeres.

Cuando la potosina Amalia Villa De La Tapia sacó su brevete de aviadora en Lima (Perú) en 1922, y posteriormente en Francia, en una época donde no había ni un solo avión boliviano, ni un aviador, ni un aeropuerto, ni mujeres aviadoras en el suelo patrio; protagonizando una revolución personal y abriendo una brecha histórica, en un momento en que la mujer no tenía peso en nada. Era un modelo para las mujeres de la época, que se limitarían a aplaudirla. En fin, Amalia mujer revolucionaria, fue capaz de hacer frente a la sociedad machista de su época, como también, fue una feminista capaz de demarcar sus espacios y ocuparlos sabiamente, cuando el mundo dominante le decía no; comprobando con su actitud que las excepciones son las que inscriben su nombre en las estrellas. Y así, dejando su huella en el tiempo.

Huella, que la hábil escritora Gaby Vallejo Canedo, supo recuperar en la biografía novelada de Amalia Villa De La Tapia. Obra literaria interesante que posee muchas singularidades. La autora hizo un barrido de toda su larga e intensa vida, que se desarrolla también en una época muy especial donde las mujeres no eran tomadas en cuenta, por el simple hecho de ser mujeres. El gran aporte de la escritora a la biografía fue el de incorporar su imaginación y así, develar por ejemplo, lo que Amalia sentía al estar a 800 metros de altura, sola en un avión: las sensaciones de su cuerpo y de su espíritu, profundizando en la vida psíquica del personaje  biografiado. Todo fue descrito gracias a la imaginación de Gaby Vallejo que fue capaz de crear  un autorretrato de la casi impenetrable Amalia, que yacía olvidada en el tiempo.  Además, Gaby no solo hizo emerger ese gran personaje del olvido histórico, como también supo reencarnar al ser humano con sus alegrías y congojas, creando mundos internos a través del lenguaje, sin poner en duda la fiabilidad documental.

Así,  lo que imaginó la novelista, cuando Amalia estaba por embarcarse a un raid increíble para cruzar todo el Atlántico, desde París a Nueva York, y no lo hizo por decisión de un boliviano que estaba de embajador y que no le dio el permiso. El lector puede apreciar lo que sintió Amalia, en aquel momento de frustración, gracias a la escritora que supo encarnar al personaje, ya que las dos (Gaby y Amalia) se funden en una amalgama perfecta, por sus espíritus revolucionarios, sus almas inquietas y sus mentes hambrientas de justicia.

La biógrafa recuerda a quien fue pionera en la aviación peruana y boliviana, como alguien capaz de liberarse, como mujer, de muchas ataduras. Asimismo, la biógrafa tuvo la inspiración para ver lo que existía detrás de esa persona sensible, con muchas debilidades, resentida, insegura y con muchos miedos, pero que se presentaba fuerte ante los demás. Entonces al escribir la biografía novelada, incorporó al ser humano profundo, aquél que se desprende con el espíritu cuando se cae la vestidura corpórea. La biógrafa presenta documentos sobre los principales hechos que marcaron la vida de una mujer genial que logró, de muchas maneras, ultrapasar los límites de sus tiempos.

Como el conocimiento profundo del ser humano ya extinto, es un terreno vedado para los biógrafos, podemos apreciar que la escritora logró con mucha maestría, personificar el posible perfil psicológico, de la primera aviadora boliviana Amalia Villa De La Tapia, en su contexto histórico; como también, presentó de manera fantástica, al ente ontológico manifestándose a través de la voz del personaje, después de la transición corpórea, en lo más íntimo de sus cavilaciones. Logrando percibir la síntesis de la vida interior y de la vida aparente, al entretejer un mundo donde el tiempo y el espacio ya no existen; esfera donde las ideas y sentimientos transitan con más amplitud y libertad que en el mundo que ahora conocemos; tal vez recordando el paso seguro que nos espera a todos; o quien sabe, asumiendo una dimensión metafísica; es ahí donde la protagonista, decide reconstruir los registros dispersos de la memoria y contar la apasionante historia de su vida develando misterios, de la acción humana post corpórea:

“Es como si me removieran entera. La piel que nunca se me erizó ni en el primer momento del primer vuelo, se me ha erizado ahora. Algo así como vencer a la muerte, como vencer al tiempo y al espacio, más allá de mi recinto físico en el que me depositaron. Sé que no es mi piel la que se estremece. Ella no existe ya. Hace años que se ha deteriorado, pero existe algo como una piel mía que se ha estremecido.[1]

Gaby Vallejo logra traspasar los límites de la literatura biográfica, a lo que a la epistemología del sujeto se refiere, ya que  ha logrado dotar de identidad psicológica al personaje histórico a través de la narrativa. Ofreciendo un conocimiento más abarcador del personaje. Sin caer en pura ficción intelectual o idealismo del investigador. Sin transformarlo en un personaje ficcional o en una entidad textual, ya que demuestra pericia en crear en su personaje universos intelectuales extraordinariamente ricos e inéditos

Siempre tratando de develar el enigma del yo, en cuanto crea una personalidad imaginaria del personaje. Sin embargo, se nota una convicción: mediante la acción sale la persona del mundo repetitivo de lo cotidiano en el cual todos se parecen a todos, mediante la acción se distingue de los demás y se convierte en individuo capaz de revelar su propia imagen. Pues, sin desviarse del mundo visible de la acción (a través de la documentación), la escritora orienta la novela, hacia el mundo invisible de la vida interior, cuando su personaje, confiesa sus pensamientos y sentimiento irremediablemente olvidados. Dejando muy en claro que la búsqueda del yo siempre ha terminado y siempre terminará en una paradójica insaciabilidad.

Lógicamente, que de las conductas que se realizan en el ámbito de lo público, se pueden hacer crónicas, porque aquello que las hace públicas es su realización ante los espectadores. Pero, sobre lo privado, la intimidad del otro, únicamente se puede hacer conjetura; nunca puede ser verificada porque su ámbito de realización es interno. Tomando en cuenta que existen aspectos de la vida de una persona que son imposibles de conocer, y que la autora fue capaz de percibirlos, imaginarlos y recrearlos; entonces, aunque no se pueda comprobarlos, logran, fundamentalmente, enriquecer al texto y hacer que el personaje cobre vida. Emerja del pasado. La obra no es constantemente narrativa, tiene pasajes, procesos, formas, donde se cede lugar a formas no literarias. Y como de novela biográfica se trata, se construye a través de materiales diversos.

Aunque conjetura y ausencia de verificación sean dos limitaciones, que no se ajustan con la esperable exigencia de la verdad documental, que se presupone y a la que se ajusta la escritura biográfica, eso se supera con la literatura que permite narraciones ficticias para recrear un drama de la vida real. La literatura se relaciona con el mundo a título de espejo del mundo, esta es la amplitud de la relación entre literatura y mundo. Gaby Vallejos, en esta obra logra relacionar la literatura con el alma, utilizando su narrativa como el espejo del alma de Amalia Villa De La Tapia. En este caso el texto literario es lo que le da fama y sentido a la historia de la pionera de la aviación boliviana. En fin, es el arte mimético que se expresa a través de las palabras, como expresión de una aprehensión intuida en la realidad, en donde se pone de manifiesto la armonía de lo imitado.

La obra presenta los elementos de duda, de libertad, de rebeldía, de inconformismo, de ruptura, de sexismo, de  injusticia y de discriminación. Con pinceladas historiográficas, la autora, escribe la historia de la sociedad boliviana, al explicar los actos del personaje con arreglo al contexto social, cultural y político de la época intentando reconstruir documentalmente su pensamiento y figura. No todo lo que hay que saber lo dice la propia, novela pues, existen muchos espacios para que el lector reflexione o interprete. Muchas veces causando una empatía profunda con el lector, otras veces, creando un sentimiento de indignación por tantas injusticias. La obra cuenta con 150 páginas con fotografías y notas periodísticas originales, más un CD con fotografías y un capítulo leído por la autora.

“Amalia, desde el espejo del tiempo” es una biografía novelada escrita en primera persona, (como si de una autobiografía se tratara) como un recurso literario que rompe con el estilo del relato expositivo en tercera persona, de la vida de un personaje real, propio de la narrativa biográfica. En este caso, la narrativa en primera persona como siendo autobiográfica, fue un recurso importante que eligió la escritora para recorrer la azarosa vida de una mujer, profundamente patriota, que marcó una época y falleció a los 101 años. Siendo el dominio más importante, en que se mueve la narrativa, el de la verdad. Así, la autora logra encarnar las sensaciones, las percepciones y los sentimientos de la protagonista Amalia Villa De La Tapia, cuando expresa sus ideas directamente, como recuerdos íntimos; como ejercicios de reflexión que encarnan afirmación de un pensamiento, haciendo irrumpir su vida y circunstancias  desde sus propios recuerdos, con tanta agudeza que el lector llega a escuchar la voz de Amalia:

“Aprendí a dominar a aquel aparato hasta que pareciera parte de mi misma. Podía dominar el bastón para bajar en picada, dar un giro a la izquierda, a la derecha, subir  vertiginosamente hasta  el límite de la altura del avión.”[2]

La autora, para escribir la biografía novelada, sigue el proceso creativo: elige un personaje real con importancia histórica en el escenario nacional y sud americano, investiga sobre su vida y despliega su imaginación, jugando, constantemente, entre los elementos históricos encontrados en su profunda investigación y la invención personal. Como en el terreno de la novela no se afirma, porque es el terreno del juego y de las hipótesis. La meditación novelesca es esencialmente interrogativa e hipotética. Entonces, sin alejarse, en ningún momento,  de la verdad histórica propia de una biografía; donde el escenario histórico no es un segundo plano, un decorado ante el cual se desarrollan las situaciones humanas, es en sí mismo una situación humana. Y tomando en cuenta que la belleza es mucho más efímera que la verdad, Gaby Vallejo, pone su devoción personal de escribir ficción (ficción entendida como la idea de una persona ideando cosas que otra piensa y siente) al novelar la biografía y narrar los sentimientos (ya perdidos en el tiempo) del personaje histórico, que a través de su pluma cobra vida y humanidad otra vez:

 “Otra vez, Bolivia me llegaba con dolor.”[3]

“Cómo no recordarlo con un estremecimiento profundo.”[4]

No cabe duda,  que Gaby Vallejo nos plantea, con inteligencia y destreza narrativa la biografía de Amalia Villa De La Tapia. La trama está presentada, en su pura linealidad cronológica. Escrita, en una prosa simple, con frases cortas en un  lenguaje familiar,  articulado y eficaz. Dejando al lector, con la sensación de estar siempre en presencia de un mundo real, especialmente cuando narra el mundo interno, íntimo de la protagonista y sus cambios de atmósfera emocional. El monólogo interior atraviesa toda la novela, es la base de su construcción y también el procedimiento dominante. Tiene una configuración laxa y abierta, no tiene ninguna forma específica. Escrita en un género que permite representar una realidad psicológica o intima de forma verosímil, mientras corrobora hechos históricos reales. La obra, nos presenta situaciones y cuadros descriptivos con vislumbres surrealistas que van más allá de la lógica y de la realidad, causando una extraña y agradable sensación:

“Tantos años después me sigo estremeciendo. ¡Cómo me estremezco y hablo así, si ya he pasado yo también el trance de la muerte!”[5]

La novela biográfica como género es indefinible y es indefinida, no obstante ser considerada un género literario porque sus reglas fueron impuestas desde el ámbito de la novela, y se apodera de otros géneros para construir su propio discurso. El escritor crea una realidad distinta a la realidad efectiva y construye nuevos mundos. Como biógrafa, la autora relata acontecimientos que han tenido lugar en un momento histórico y documenta con recortes periodísticos y fotografías. Como novelista, la autora examina y construye la existencia que es el campo de las posibilidades humanas. En el caso, comprendiendo como posibilidades tanto al personaje como su mundo. Capta una posibilidad de la existencia y muestra lo que fue Amalia Villa De La Tapia y de lo que fue capaz.

Sorpresivamente, casi al final de la biografía novelada, la escritora rompe con la práctica narrativa del “autor ausente”, haciendo su aparición como investigador-personaje del relato,  cuando narra cómo el espíritu de Amalia es quien la ha buscado para que cuente su historia y dialogan sobre inquietantes hechos de su vida; dejando en relieve que escribir significa romper una barrera tras la cual algo inmutable está oculto. En fin, sondea el tiempo: el inalcanzable momento pasado; el inalcanzable momento presente en el más allá de la existencia corpórea. Comprobando así, que la biografía novelada se trata pues del otro arte, del arte de narrar.

(*) Nacida en Brasil, Márcia Batista Ramos es escritora y vive en Bolivia hace varios años.

 

[1] Vallejo Canedo, Gaby. “Amalia, desde el espejo del tiempo”. Cochabamba, Bolivia. Grupo Editorial Kipus, 2012. Pág. 9.

[2] Ibídem, pág. 21.

[3] Ibídem, pág. 64.

[4] Ibídem, pág.82.

[5] Ibídem, pág.82.

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Concierto conversatorio con Mauricio Canedo

Por Claudia Gonzales Yaksic

En el auditorio de la Alianza Francesa de Cochabamba, este viernes 21 de septiembre a las ocho de la noche, el talentoso músico, compositor, guitarrista y productor musical Mauricio Canedo estará como protagonista del espacio Viernes Musicales, en un concierto conversatorio que tiene el ingreso libre y es auspiciado por ENDE Transmisión y Amalia Canedo Producciones, donde tocará las canciones que conforman su primer disco en solitario, “Mao Khan”, que ha sido lanzado en abril de este año y presentado en las ciudades de Cochabamba, La Paz, Santa Cruz y Sucre.

Mao Khan es el nombre artístico con el que el cochabambino Mauricio Canedo se dio a conocer en Buenos Aires, Argentina, donde estuvo los últimos años viviendo, estudiando y trabajando, y donde también grabó esta su nueva producción que está compuesta por nueve canciones, cuya letra y música le pertenecen, y donde fusiona con su característica maestría estilos musicales diversos como el jazz, folklore y rock.

Con este 2018, ya son 15 años que Mauricio Canedo está dedicado profesionalmente a la música y en todo este tiempo, además de ser fundador e integrante de Quimbando, ha trabajado –componiendo, tocando y haciendo arreglos, dependiendo el caso—junto a otros también talentosos músicos, como Willy Claure, Alejandra Lanza (Timpana), Sariri, Tincho Castillo, Marcelo Arias, Danilo Rojas y Marcelo Peña, entre otros.

La siguiente una entrevista virtual conseguida por Plaza Catorce con Mao Khan.

¿Qué músicos te acompañarán en el concierto del 21 de septiembre?

Para esta ocasión estaré solo con mi guitarra.

¿Cuáles son los temas musicales a los que darás prioridad?

Tocaré temas de mi último disco, algunos temas de la etapa de Quimbando y un par de  temas inéditos que compuse este año (algunos nuevos monstruitos).

Este 2018 cumples 15 años de carrera artística. ¿Cómo evalúas tu trabajo. Estás contento con los resultados?

Depende a qué aspecto te refieras. Por un lado, creo que el hecho de haberme dedicado a la música tiene que ver con una necesidad personal de expresarme y se consolidó con la fundación de Quimbando. Ese impulso duró 10 años, en los cuales produjimos cuatro discos con nuestras canciones y exploramos muchos estados de ánimo. Desde esos días, comencé a encariñarme con esta forma de vivir. Desde ese lado siento una gran satisfacción de continuar dedicándome a esto, me siento agradecido con la vida: el impulso inicial tomó vuelo. Con el tiempo, aprendí a darle un valor a mi trabajo y ahora puedo sobrevivir de hacer la música que me gusta y que además es mía. En este momento, aprendí a valorar más el proceso, porque luego de conseguir un producto deja de ser tuyo, ya está fuera, ahora sólo puedes contemplarlo. Por otro lado, siento una especie de desconexión general, puede que se deba a que hoy todo gravita principalmente en la virtualidad y muchas veces  me niego a ello, cayendo en anacronismos. 

Crear, componer y producir un disco es una tarea que, además de profesionalismo, demanda recursos económicos. ¿Cómo has financiado tu primer disco en solitario?

Una parte con un dinero que pude ahorrar dando clases y tocando, la otra con el apoyo de las personas que hicieron la compra anticipada del disco y la última con la gente que asistió y asistirá a los conciertos (o al menos eso espero porque aún no lo termino de pagar).

¿Cómo te fue con tu primer disco en solitario? ¿Cuál fue la respuesta del público?

Podría decirte lo que busco: que la música suene siempre de la mejor manera posible y que como músicos seamos capaces de disfrutar cada momento, no guardarnos nada, según esos indicadores, creo que la recepción estuvo buena, es lo único que podemos ofrecer a la gente que va a escucharnos. Respecto a lo de solitario, pienso que un disco es un inventario del trecho de vida que representa y luego es como volver a empezar, siempre de nuevo. Es bueno cambiar los ojos de tiempo en tiempo, para mantener las ganas de tocar.

Luego de que estuve prácticamente encerrado en mí mismo durante tres años, volví a ver gente. Si no fuera porque hago música y me dedico a hacer discos, no saldría nunca de mi casa y si no tuviera casa, estoy seguro de que dormiría en el asiento de alguna plaza, o en la ladera de algún cerro en el que no hayan casas, alimentándome de hojas secas y viviendo debajo de algunas matas, o me dedicaría a algún otro trabajo que me permita hacer de mi ocio un tiempo siempre creativo.

¿Hay más conciertos en agenda para este mes de septiembre y los próximos?

Sí, octubre estaré en Santa Cruz y en La Paz, estos días sabré las fechas exactas.

¿Actualmente estás radicando en Bolivia?

Sí, en Cochabamba

¿En qué proyectos andas embarcado?

Ahora en Mao Khan y en el “8B departamento cultural”, un espacio que abrimos junto a mi compañera Gabriela Olivera, con el objetivo de brindar un nuevo espacio a artistas y talleristas. Me dedico también  a la docencia en música. Ahora ando dando clases en la EPA (Escuela Popular de Artes). Hace algunos meses conocí a Mohamed Yoshry, un músico egipcio que llegó para quedarse en Cochabamba, que es un maestro del laúd árabe, y junto a Miguel Crespo (en la percusión), armamos un trío en el que haremos música oriental, es un proyecto que está comenzando a sonar bastante bien. Luego, tenemos pensado juntarnos con Chelo Arias para hacer algunos conciertos como dúo, ya que nos encontramos de tanto tiempo, pensamos volver a hacer algo juntos. Estará lindo. 

¿De dónde crees que viene esa tu capacidad para lograr fusionar con éxito ritmos musicales distintos?

No lo sé, imagino que de mi incapacidad de concentrarme: la única manera en la que puedo concentrarme del todo es cuando trabajo componiendo y las cosas van tomando su propio orden. No es que decida hacerlo de esa manera, la verdad es que no puedo hacer una cosa por mucho tiempo, me aburro con facilidad y para divertirme comienzo haciendo lo primero que me sale y luego, en el proceso, voy dando a las ideas una forma con la que creo que podrían entenderse mejor, aunque el entendimiento es solo una ilusión, todo siempre se interpreta. El estilo, por otra parte, no es algo que busco, pienso que el estilo es algo que se puede ver desde afuera, es muy probable que yo posea uno, aunque no de manera completamente consciente.

Para componer letras musicales, creo, se necesita una sensibilidad de poeta/escritor que has demostrado en tu trabajo. ¿Qué relación tienes con la escritura?

No sé si el hecho de escribir una letra te convierte automáticamente en un poeta, ni que un poeta sea pura sensibilidad. Es cierto que, para absorber las cosas que se manifiestan de manera casi imperceptible en el mundo, es necesario un radar; pero también es necesaria una cierta tozudez racional para poder transfigurar la realidad y convertirla en un poema. Matilde Casazola le llama al poema “la carne de los sueños”, porque el sueño puro no es capaz de mostrarse así mismo, no sabe siquiera que existe, necesita por ello carne y el poema es su carne, en ese proceso debes tratar de ser lo más fiel posible a una idea inicial que cambia todo el tiempo, inevitablemente, como los recuerdos, y debes atarte a esa idea, y en ese momento decodificarla y anotarla.

La relación que tengo con la escritura es bastante íntima, me refiero a que tengo la costumbre de escribir por escribir, sin ninguna otra intención, ligado a una sensación de responsabilidad, que surge del hecho de que estamos irremediablemente condenados por el tiempo. El tiempo finalmente tampoco puede revelarse a sí mismo, es por eso que el poeta escribe, al escribir el poema, le da al tiempo corporeidad, mientras lo demás envejece. Todo esto no es más que un juego de posibilidades, con dardos arrojados al azar, los poemas, las canciones son una especie de cápsulas de tiempo.

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