Los Carnavales y el Takipayanku en Cochabamba

Juan Clavijo Román (*)

El Carnaval es una curiosa celebración que antes de la Cuaresma Cristiana le permite a la gente romper, sin pudor, los cánones morales, recurriendo a disfraces y cantos picarescos. En los tiempos de Grecia y Roma, se conocían como fiestas “bacanales”, en honor a Baco, “Dios pagano del vino”; y  las “Saturnalias”, por Saturno, “Dios de la siembra y la cosecha”. En esas fiestas bacanales, a Baco se le cantaba el Ditirambo (poema lírico, escrito en tono entusiasta, en honor de Dionisio); y el coro que interpretaba iba disfrazado de sátiro (mitología griega: mitad hombre y mitad macho cabrío, con cabeza y torso humanos, cuernos pequeños, largas orejas puntiagudas, cola larga y pezuñas) y frente a él aparecía el sacerdote, que representaba a Dios, conduciendo un barco sobre ruedas al que llamaban “carrus navalis” (carro marino o naval) y que los romanos pronunciaban “carnavalis”.

El término Carnaval viene del latín “carnis tollendus”, la carne que se ha de quitar. En estas fechas se permite la extravagancia y el desenfreno, puesto que anteceden a la época más austera de cuantas obliga el cristianismo.

EXPRESIONES EN EL VALLE

Las “carnestolendas”, significan la libertad de la carne. Se creía que Dios estaba muerto y no veía los delitos cometidos por los hombres y las mujeres, por lo tanto era permitido robar e insultar. Los “takipayanakus”, en un contrapunto, encuentro de personas, comparsas y pandillas, cuyas composiciones improvisadas, tienen un contenido picaresco. El carnaval o la fiesta de la carne, tiene sus múltiples manifestaciones populares tanto en las expresiones de danza, poesía y sobre todo en la singularidad de las coplas.

LA COPLA EN EL CARNAVAL

La copla, como el romance, es un género literario genuinamente español, que interpreta con brevedad y naturalidad el pensamiento y el sentimiento de aquellos grupos sociales no tocados por los cultos. La copla se distingue también por la llaneza de su fondo ideológico, y la sencillez de sus términos expresivos. Su característica es la naturalidad y la concisa exposición de un pensamiento completo y es su inmediato fin el de unirse a una música fácil que pueda servirle para ser cantada.

Las coplas carnavaleras con hexasílabas (6 sílabas). La composición en la mayoría de los casos consta de dos partes. La primera que  podríamos llamar de perforación, comprende los dos primeros versos y expone un pensamiento que no siempre guarda relación con el que ha de exponer la segunda parte. Ésta, a la vez podríamos decir de expresión o de fondo, comprende los dos versos finales, y sólo en ellos, se declara cuanto se intentaba expresar.

El verdadero contenido de la copla queda encerrado en los dos últimos versos.

Las coplas manifiestan gustos y disgustos, repudios, burla o fastidio frente a una serie de hechos que en otras circunstancias no le es permitido cantar, por eso se dice: “En los carnavales todo se soporta”.

Estos carnavales

Pa’ portarse mal

Gozan “wist’u vidas”

“santos” por igual.

El Carnaval cochabambino se inicia el “Jueves de Compadres”, continúa el “Jueves de Comadres”, estos dos últimos principalmente en las ferias y mercados, hasta el Domingo de Tentación. El sábado y domingo comienza las precarnavaleras y entradas de niños. El lunes en diferentes provincias, particularmente en Quillacollo. El martes de “Ch’alla” es la ofrenda a la Pachamama y a los bienes adquiridos como: casas, autos, terrenos, etc. Este es un rito andino de carácter agrícola, que se fusionó a las fiestas de Carnaval. Particularmente la Ch’alla es una práctica que se hacía en los centros mineros y los centros de adoración a las “wakas”.

Continúa el “Miércoles de Ceniza”, muy importante para los católicos. Se considera el inicio de la Cuaresma. En este día, durante la celebración de la misa es costumbre que el sacerdote ponga una cruz de ceniza en la frente de los fieles, que para muchos significa el origen trágico del hombre “de polvo vienes y polvo serás”. El jueves y viernes la alegría, las coplas, comidas, bebidas se manifiestan en secciones, comunidades, rancheríos y en familias muy renombradas. El sábado es el Corso de Corsos, que aglutina a grupos, danzarines, bandas, siendo una síntesis del carnaval del país, ya que están presentes el occidente y el oriente. Derroche de alegría y juventud. El domingo de tentación, es el último día que termina con gran algarabía y derroche de atenciones y bebidas, con gran nostalgia dicen: “Carnaval caraspa/dicen que te vas/porqué no te quedas/ veinte días más”.

(*) El autor es historiador y tradicionalista.